Odebrecht ofrece "liberar" a IECSA
Odebrecht, a través de los representantes legales en la Argentina de la empresa en el país, tiene una última oferta que hacerle al Gobierno antes que desde el Ejecutivo se den por finalizadas las negociaciones directas por un acuerdo directo que le permita a la compañía brasileña seguir operando en el país.
En especial en la obra emblema de Odebrecht en la Argentina: el soterramiento del ferrocarril Sarmiento; donde se deben invertir unos U$S 3.000 millones. La empresa habló de desligar definitivamente a los socios locales en los proyectos que encaró en el país de cualquier tipo de participación en el pago de coimas a los funcionarios públicos e intermediarios locales; y asumir el 100% de la responsabilidad de los ilícitos.
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Además ofrece toda la información legal que avale esta posición, donde se demostraría que los socios locales y extranjeros de Odebrecht sólo eran participantes de las sociedades que ganaban las licitaciones y encaraban las obras; pero no cómplices del pago de coimas. Entre otros datos aportarían los mecanismos para el pago de estas "propinas", donde se demostraría que sus socios transitorios no intervendrían en los ilícitos.
El argumento para el gobierno, suponen los brasileños, es liberador en la principal mochila de Macri en la causa Odebrecht y su capítulo argentino: la participación en la causa de la compañía IECSA en la victoria en la licitación para la obra del soterramiento del Sarmiento. Según los datos que aportarían, y defenderían, los brasileños IECSA no habrían tenido responsabilidad alguna en los pagos de las "propinas" y sólo se habría limitado a ser un partenaire técnico de la constructora del país vecino para poder encarar un proyecto de tamaña envergadura a nivel local.
IECSA, empresa que en el momento de armar la sociedad con Odebrecht era propiedad de Angelo Calcaterra, primo del presidente Macri; sería sólo la encargada de conocer el mercado argentino en general y porteño en particular. El tercer socio, la italiana Ghella, tampoco tendría responsabilidades para Odebrecht, y sólo habría sido llamada para participar del negocio como especialista en perforaciones y armados de cemento, una de las necesidades clave del soterramiento.
La intención de Odebrecht es clara: asumir como propios todos los ilícitos, despegar a sus varios socios locales (incluyendo a IECSA), pagar una multa (que sería de más de los 35 millones de dólares ofrecidos originalmente), insistir con las garantías para sus directivos destinados en Buenos Aires, y que se le garantice la continuidad de las obras y la existencia de un futuro en el país. Y que el Ejecutivo sea el garante de este acuerdo y que se presente ante la justicia argentina como tal.
La explicación técnica de Odebrecht sobre porqué se podría separar a IECSA (y el resto de los socios), surge del mecanismo mismo por el cual los brasileños obtenían financiamiento para presentar precios competitivos en las licitaciones criollas en los últimos 15 años.
Era a través de los créditos blandos que le otorgaban a Odebrecht (y a la mayoría de las compañías del país vecino que querían expandirse en el exterior), el Banco Nacional de Desenvolvimiento Económico e Social (el famoso BNDES). Estos préstamos es uno de los capítulos que la justicia brasileña está investigando luego de la confesión de Marcelo Odebrecht, como derivación de la colaboración que las empresas involucradas en el "Lava Jato" hacían en las campañas para las elecciones brasileñas.
El Bndes es un banco público dependiente del ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior; el que a su vez depende del gobierno brasileño. Su objetivo es "apoyar emprendimientos que contribuyan al desarrollo de Brasil", tanto dentro del país como en el exterior; a partir de préstamos de largo plazo y con costos financieros mucho menores que el mercado financiero del país vecino. Las tasas de interés que ofrece son más que competitivas con las de cualquier organismo de crédito internacional; y, en el caso argentino, imposible de competir para las compañías locales.
Es por esto que muchos de los socios locales (incluyendo IECSA ) explican la conveniencia de asociarse con cualquier empresa constructora brasileña para que el costo del financiamiento no represente un problema para el momento de presentarse a la licitación de una obra pública. Lo que se investiga en Brasil es la posibilidad que muchos de estos préstamos hayan sido entregados como contrapartida por el aporte a las campañas brasileñas o, directamente, por el aporte de "propinas" en el país vecino. Se investiga además si el dinero para las coimas provino del propio Bndes. Lo que hubiera agravado aún más la situación.