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Macri se siente fortalecido por el Foro

El presidente muestra todo su optimismo por los resultados del encuentro de inversores con el cual aspiran recibir capitales internacionales. Desde el Gobierno hablan de multimillonarias inversiones por venir.

En estas horas, Mauricio Macri está exultante. Quienes se encontraron con el presidente en privado (mantuvo hoy varias reuniones políticas en la Casa de Gobierno), lo ven de un ánimo inmejorable. Y que casi sólo habla de los resultados del Foro de Inversiones y Negocios de la Argentina "vista la concurrencia". 

"Leyeron las declaraciones de los empresarios. De los de acá y los de afuera". "Se fijaron los titulares de los diarios y los portales". "Vieron lo que dijo el CEO de Siemens (o Dow Chemical o Coca Cola)". El jefe de Estado transmite un fervoroso entusiasmo y quiere contagiar a sus funcionarios de ese espíritu. Pero no hace falta. También el gabinete está exultante.

Ayer desde el Gobierno se habló de inversiones potenciales por unos U$S 175.000 millones. Esto incluye todas las propuestas sobre infraestructura, energía y minería, infraestructura, agroindustria, bienes industriales y servicios y tecnologías. 

Ante la consulta a los hombres del gabinete de Mauricio Macri que circulan por los pasillos y salones del CCK en esta segunda jornada del "Mini Davos", sobre si la cifra es exagerada, afirman que "Para nada"; y lanzan algunas cifras. En oportunidades energéticas se habló de no menos de U$S 40.000 millones de inversiones. En obras de infraestructura de otros U$S 40.000 millones. Sólo en minería, se habló de otros U$S 10.000 millones. Se le pregunta luego a los funcionarios, cuando de ese dinero puede convertirse en inversiones serias y concretas. Los hombres de Macri afirman que para los próximos años podrían ser no menos de 35.000 los millones de dólares que surgirían de negocios que se hayan hablado y discutido en los tres días del Foro.

Para el macrismo, sin embargo, lo mejor pasa por el cambio de señales económicas que desde el país ahora se le dan a las multinacionales y fondos de inversión; sobre las oportunidades que se generan en la Argentina. 

El propio presidente, junto con todos sus ministros y funcionarios, se ocuparon de mostrar a los visitantes con los que tuvieron múltiples reuniones directas, cara a cara, los cambios radicales que se dieron desde que llegaron al gobierno en diciembre pasado.

Se habló de la salida del cepo, el acuerdo con los acreedores para salir del default, el blanqueo, la decisión política de avanzar con una reestructuración de las tarifas; y de la próxima reunión con los enviados del FMI que se dará desde la próxima semana y que culminará con la decisión de aceptar las revisiones del organismo previstas en el "artículo IV". 

Y ratificar permanentemente que ninguno de los males y las últimas crisis del país, especialmente las del '89 y el 2001, son culpa de los empresarios sino de los propios errores económicos de la clase dirigente local. 

Todas estas decisiones sirvieron, para el gobierno, para que desde el mundo financiero y económico se mirara al país con ojos más "friendly", y que la propuesta de visitar el Foro sea positiva y multitudinaria.

Hacia delante, afirman, lo que restaría es mantener el rumbo y esperar a que los negocios cierren solos.

El mensaje quedó claro en el discurso que dio el vicejefe de Gabinete Gustavo Lopetegui, el más directo de los hombres del gobierno que hablaron ayer. 

El coordinador del gabinete económico dijo que "la inflación es responsabilidad de las políticas del Gobierno, no de los empresarios", exculpando a los privados del principal problema que tiene la economía argentina actual.

Antes había hablado el ministro de Hacienda Alfonso Prat Gay, que abrió la jornada con un mensaje de repaso de las variables que espera el gobierno se den hasta fin de año y durante el 2017. 

Ratificó que la meta de inflación para fin de año debería ubicarse en el orden de 1,5% mensual, y que para el 2017 el indicador sería inferior al 20%, y más cerca del 17%. Y que para el 2018, ´podría ubicarse en un dígito. Estimó que el próximo ejercicio anual la economía crecerá un 4,3% y que en un plazo de cuatro años máximo, el país volverá al equilibrio fiscal. Valoró que la gente "votó por primera vez un cambio antes y no después de la crisis" y pronosticó que el consumo comenzó a recuperarse.

Dos paneles más tarde, fue el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, el que habló. El título de su bloque giraba en torno a la "seguridad jurídica"; pero se concentró en hablar de la inflación y las metas que la Argentina debe lograr con esta variable. "Creo que el riesgo más grande que tenemos hoy en la Argentina con respecto a este tema es la complacencia. Un 1% de inflación mensual no le sirve a la Argentina, es un número todavía altísimo", dijo Sturzenegger en un mensaje que provocó aplausos en la platea empresaria.