Paul Singer reveló cómo fue la lucha "buitre" contra Argentina
Paul Singer eligió a The Wall Street Journal para romper el silencio y hacer pública su versión de la saga de cerca de 15 años de litigio, que el viernes tuvo su punto final cuando Argentina emitió el pago a los fondos litigantes por un total de u$s 9.300 millones, cumpliendo todos los requisitos impuesto por el juez Thomas Griesa que, paso siguiente levantó las medidas cautelares contra el país, permitiéndole así salir del default.
Realizando un repaso de los hechos desde que compró bonos pre y post default, Singer recordó que cuando inicialmente invirtió en esos bonos del 2001 "creímos que una reestructuración negociada podía ayudar a la Argentina a evitar un default. También creímos que si participábamos en una negociación, podíamos ayudar a lograr un buen acuerdo para todos los tenedores de bonos del país".
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No obstante, el empresario multimillonario señaló la "negativa a negociar" de los líderes argentinos que impedía un acuerdo, y a sus "tácticas coercitivas" empleadas cuando realizaron una oferta para reestructurar bonos en 2005 y 2010, las cuales se basaron en una oferta de "tómalo o déjalo".
Luego, en 2012, tras "negarse a cumplir con el fallo de la corte o a negociar con sus acreedores", Argentina "eligió ir a default sobre los nuevos bonos", detalló Singer.
Ese fue el escenario que encontró el nuevo gobierno de Cambiemos que, a diferencia del anterior, "entendió que el camino a la prosperidad tenía que empezar con un nuevo compromiso con la economía global y una rápida resolución de la disputa con los acreedores", afirmó el magnate neoyorquino.
"A lo largo de esta saga, algunos comentaristas y legisladores argumentaron que las acciones de aplicación impuestas por las cortes de Estados Unidos sobre Argentina han establecido un precedente negativo para futuras reestructuraciones de deuda. Ellos reclaman que los tenedores de bonos ahora tienen poco incentivo para negociar una resolución".
"Esta línea de pensamiento es errónea, y pone en riesgo a los mercados empobrecidos para deudas soberanas", aseveró el líder de NML Capital en el extenso artículo.
Para Paul Singer, debe existir "un balance justo de poder entre los deudores soberanos y sus acreedores y la clave para lograr ese balance es el estado de derecho", siendo que "si algún soberano quiere incluir cláusulas en sus bonos que unen a los tenedores de bonos minoritarios sobre un cierto voto de la mayoría, entonces están - sin duda - en su derecho a hacerlo".
Singer: "El estado de derecho no es un pasivo para un país. Es un activo. Las reestructuraciones de deuda soberana pueden ser logradas rápida y fácilmente cuando ambos lados tienen la voluntad de negociar en buena fe".
Sin embargo, continuó el principal demandante contra el país, "si otros soberanos negocian por tasas de interés menores al insertar cláusulas amigables para los acreedores en sus contratos, parafraseando una importante orden de la corte de apelaciones de Estados Unidos en nuestro caso, mantenerlos en esos términos es esencial para la integridad de los mercados de capitales".
Al concluir su perspectiva sobre uno de los casos contra países soberanos que llevó a los tribunales para cobrar sus reclamos, Singer sostuvo que "las lecciones de esta historia son claras".
"El estado de derecho no es un pasivo para un país. Es un activo. Las reestructuraciones de deuda soberana pueden ser logradas rápida y fácilmente cuando ambos lados tienen la voluntad de negociar en buena fe".
"Y la clave para asegurar reestructuraciones a tiempo y ordenadas, recae en no viciar la ejecución de derechos contractuales sino en fomentar a los soberanos con necesidad de reestructurar para evitar los caros e innecesario errores de Argentina", concluyó el fundador de Elliott Management.