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Lo que pasó, lo que pasará y por qué

La economía y las finanzas de la semana que pasó y la proyección de los hechos políticos vinculados a ello en la que viene. Carlos Burgueño pone en repaso los anuncios políticos y anticipa hacia dónde nos pueden llevar.

 Pobreza. ""Este punto de partida es sobre el cual acepto ser evaluado como presidente", dijo Mauricio Macri apoyando sus manos sobre la tarima de Olivos, al reconocer el peor dato de toda su gestión. 

La cantidad de pobres en el país a 10 meses de su gestión, llega al 32,2%; un nivel que definitivamente pone al país en las luces amarillas de un serio conflicto social. 

Será una foto que acompañará al Presidente durante toda su gestión. Su deber ser bajar ese porcentaje a niveles más que razonables, lejanas a la promesa electoral de la "pobreza cero". Sin embargo supo el gobierno enfrentar políticamente el momento, y sacar la situación hacia delante.

 Lo primero que hizo fue congelar cualquier embestida kirchnerista, al recordar la manea bizarra con la que el anterior gobierno había manejado la medición de la variable; mintiendo primero sobre el real índice asegurando que la Argentina estaba a punto de vencer la pobreza y superar a los niveles de Suecia y Alemania. 

Luego directamente se rindió ante la evidencia y dejó de publicar los datos ante la leyenda que estos "estigmatizan" a los pobres. Macri luego colocó los datos de la pobreza como una consecuencia más de la "herencia recibida". Otra vez, la culpa fue del kirchnerismo. No habrá excusas para la próxima medición. 

Necesariamente Mauricio Macri deberá mostrar que ese 32,2% se reduce en el último semestre del año para demostrar que su plan económico da resultado en la variable más sensible de todas.

CGT. El gobierno, parecería, pudo encapsular la decidida embestida del triunvirato cegetista de concretar el primer paro general contra Mauricio Macri, en sintonía con la presión que los gremios más combativos de la CTA y el sindicalismo kirchneristas buscaba acelerar. 

Lo hizo poniendo la música que el triunvirato quería escuchar: el medio aguinaldo de diciembre no pagará Ganancias y habrá un bono de fin de año, compensatorio entre la diferencia de los resultados de las paritarias y la inflación anualizada. 

Y algo más: las cuotas de los pagos de los 8.000 millones de pesos por la "deuda" con las obras sociales de los gremios, serán pagadas en tiempo y forma, al menos hasta fin de año. Con esto, la caja sindical estará en orden. En otras palabras, seguir con la idea de un paro sería una "ingratitud". La pregunta clave sería entonces, de donde saldrán los fondos para cumplir con las promesas al Triunvirato? 

El jueves pasado el gobierno colocó un nuevo bono en pesos por unos 50.000 millones a cinco años y con un interés del 18% anual. Mucho dinero, suficiente para poder cumplir con los compromisos hasta fin de año y, quizá también, para los primeros meses del 2017. Pero siempre es una mala idea cubrir desequilibrios fiscales emitiendo deuda.

Lo que viene. Fondo Monetario Internacional. La misión enviada por el organismo que maneja Christine Lagarde dejó el jueves el país en medio de felicitaciones por el rumbo económico, ponderaciones por el "esfuerzo" y condenas a la "herencia recibida" en lo que fue un explícito apoyo al gobierno de Mauricio Macri y al regreso del "hijo pródigo" al Fondo. Esto es público. En privado las cosas no fueron tan simples. 

Los hombres de Washington enviados a Buenos Aires pusieron en cuestionamiento la consistencia de los datos del déficit fiscal, las metas inflacionarias, la deuda pública y el crecimiento necesario. 

Según lo que sin eufemismos le dijo el director gerente para el Hemisferio Occidental del FMI, el mexicano de origen argentino Alejandro Werner, ante el ministro de Hacienda Alfonso Prat Gay y el presidente del Banco Central Federico Sturzenegger: las proyecciones no cierran y en los próximos años el déficit fiscal debe bajar de manera drástica. La discusión se trasladará esta semana a Washington. Allí el FMI organizará una nueva Asamblea de Otoño conjunta con el Banco Mundial y Prat Gay y Sturzenegger, con todas sus internas a cuestas, tendrán que volver a hablar con Werner y, nada menos, con Lagarde. 

Que los pronósticos para que un buen 2017 se vean reflejados en el informe final sobre el "Articulo IV" que el FMI publicará en la segunda quince de noviembre, será consecuencia de lo que se negocie en Washington desde el jueves. De eso dependerá además que la Argentina pueda bajar un par de puntos en las tasas de interés para eventuales créditos intencionales durante el 2017.