Mendoza debe replantearse la actividad económica
La Red de Instituciones para la Competitvidad Sostenible -integrada por organismos tanto públicos como privados- presentó un informe sobre la economía provincial y su evolución durante los últimos 12 años. La Red concluyó en que se necesita una reconversión de la actividad económica tanto en destinos como en estrategias de marketing.
Daniel González, gerente de ProMendoza, organismo mixto que integra la Red -entre otras instituciones- explicó que se analizó un período de diez años en el que aumentaron mucho las exportaciones y de ahí en adelante "cambió bastante el escenario".
Desde 2003 a la fecha tuvo lugar un crecimiento en todos los sectores económicos de la provincia que acompañó a la recuperación económica del país, pero en los últimos dos años este decayó, producto de la crisis económica internacional y de las políticas macroeconómicas que se implementaron en los últimos años que significaron trabas y falta de competitividad para el sector exportador.
Sin embargo, González comentó que todavía quedan mercados sin aprovechar en latinoamérica incluidos en tratados de libre comercio como Bolivia, y otros mercados accesibles y cercanos como podría ser Perú.
Además de los factores externos -como la política de comercio exterior, monetaria y fiscal; la seguridad jurídica y la confiabilidad de de las instituciones- la Red concluyó en la importancia que tiene la conducta de las empresas radicadas en el territorio provincial: el conocimiento de las reglas del mercado y las relaciones con las instituciones públicas locales e instituciones académicas y otros organismos potencian la competitividad regional.
El informe también concluye en que las aglomeraciones empresarias de firmas sectorialmente relacionadas (clusters) ha permitido fortalecer sectores económicos a través de la especialización, pero las diferencias territoriales continúan siendo un problema, las Pymes vitivinícolas localizadas dentro de Mendoza mostraron un crecimiento superior a la de las mismas empresas ubicadas fuera del manchón territorial.
Tanto la FIEL como la CEPAL ubican a Mendoza en un nivel medio-alto de capacidad empresaria, sin embargo la elevada concentración en destinos y productos genera vulnerabilidad frente a los altibajos macroeconómicos y cambios de gustos de los clientes.
Reconversión del agro y de la industria vitivinícola
Ante la crisis que atraviesa la vitivinicultura, la Red propone una "reconversión de los cultivos de uvas genéricas por otras de alta calidad" y programas de financiamietno "sin subsidios", pero con plazos y tasas adecuados.
Dichos financiamientos deberían de ser parte de las políticas estables del gobierno, de acuerdo con los profesionales que integran la red, al mismo tiempo que un monitoreo de las conductas de las empresas en los mercados agroindustriales.
En este sentido, González explicó que el mercado vitivinícola tiene el casi el 60% del total de las exportaciones locales pero se exporta a muchos mercados, entonces si bien es un riesgo que la actividad tenga una participación tan importante, el riesgo disminuye ante la cantidad de demandantes. La situación se agrava en otras actividades como la de la fruta fresca (pera, por ejemplo) o el ajo que mayormente se venden a Brasil y dependen de la estabilidad de ese mercado.
"Hace 10 años que se exportan 200 millones de litros de vino embotellado, la actividad no crece pero no cae, y tiene una variación de alrededor del 5% hacia arriba o hacia abajo", comentó el gerente de ProMendoza, sin embargo agregó que si bien este este es el sector más dinámico de toda la actividad económica de Mendoza a nivel exportaciones, se trata del 15% del total de la vitivinicultura, aproximadamente.
González insisitió que es en el resto de la vitivinicultura en la que hay que trabajar ese 80% u 85% que agrupa vinos genéricos o de bajo valor que no pueden competir con España.
"España tiene un excedente de 2000 millones de litros de vino al año que saca exportando a bajo precio. Nosotros 200 millones, entonces no es un problema que no se pueda solucionar", apuntó y consideró que también deberíamos pensar que la uva no es solo para vino y observar las necesidades del mercado que van hacia bebidas sin alcohol, naturales, o vinos que atraigan al consumidor joven que en unos años va a ser el principal consumidor de bebidas y que hoy no elige el vino.
Hay que tener un compromiso con la innovación y el desarrollo, que en Mendoza es incipiente pero no imposible, aseguró el gerente de ProMendoza.
Por otro lado, hacia el interior de la provincia, existe una asimetría en la eficiencia productiva dentro del eslabón agrícola de la cadena agroindustrial, diferencias que influyen sobre la probabilidad de exportar y de aprovechar los beneficios del cluster vitivinícola por parte de las firmas.
La reconversión propuesta para la vitivinicultura se tiene que dar en todos los ámbitos, de acuerdo con el funcionario, hoy Mendoza sigue exportando cajas de verduras de a 10 o 20 kl. Cuando se podrían conseguir mejores mercados y obtener mayor rentabilidad si se invirtiera en otras presentaciones, otro packaging. "Para eso hay que utilizar los instrumentos que ofrece la nación a través de Ciencia y Tecnología", apuntó.
Una de las mayores dificultades con las que se encuentra Mendoza, ante el desafío de innovar, está en los propios agricultores, reacios a tomar en cuenta los cambios en el mercado. La edad promedio de los productores mendocinos es superior a los 50 años, y muchos de ellos están atados a viejas tradiciones que se valoran en circulos cada vez más chicos.
A diferencia de lo que propone la Red, Mauro Sosa, titualr de Bodegueros y Viñateros del Este dijo a MDZ que "la reconversión no es sinónimo de rentabilidad", y consideró que el mercado es amplio y hay lugar para todos, pero insistió en que se necesitan condiciones adecuadas para trabajar como un tipo de cambio competitivo y una menor presión tributaria.
De todas maneras los cambios en los gustos de los consumidores son de conocimiento mundial y el sector empresario debe adecuarse permanentemente al mercado en el que le toca operar, por lo que el desafío de innovar y aplicar nuevas tecnologías es el que deberá superar Mendoza, junto con un acompañamiento del Estado en políticas sostenibles a largo plazo.
El informe completo: