Para aumentar la rentabilidad, un Programa de Abastecimiento Estratégico
Diferentes factores, internos y externos, están influyendo en que ciertas industrias características de la provincia, como la vitivinícola y la metalmecánica, estén teniendo márgenes más ajustados.
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Pero el error es limitarse a mirar el tema desde la perspectiva de los precios de los bienes comprados o de los servicios contratados, y no desde los otros componentes del costo, que son: la genuina necesidad a satisfacer y las especificaciones de lo que tenemos que comprar, analizando las distintas alternativas que ofrece el mercado proveedor.
Lo que hace la diferencia a la hora de reducir costos y gastos es tener una actitud y una metodología consistente en rever las necesidades de la empresa. Se puede redefinir aquello que da respuesta a las mismas, ya sea desde sus especificaciones técnicas, materiales, hasta el propio producto a adquirir o el servicio a solicitar. Eso no significa resignar calidad, sino dar respuesta de la manera más eficaz y eficiente, considerando al mercado proveedor al que resulta fundamental conocer profundamente.
¿Qué es un Programa de Abastecimiento Estratégico?
Durante la implantación de la metodología de Abastecimiento Estratégico, donde se comienza relevando cada peso gastado y cada servicio contratado, se analiza la totalidad del gasto de la empresa y se lo segmenta en categorías, las que se definen a partir del mercado proveedor que brinde las soluciones a ese grupo de necesidades.
Allí se comienza cuestionando, en cada caso, cuál es la verdadera necesidad a satisfacer, como se indicaba al comienzo. En esto es fundamental el trabajo en equipo multidisciplinario con los usuarios y el mercado proveedor, para analizar las distintas alternativas existentes y definir las especificaciones adecuadas.
Al tener definido cada uno de los bienes y/o servicios a adquirir o contratar, como también dimensionada su cantidad, se buscarán las opciones que brinden los proveedores comparando calidad, precio, condiciones comerciales, políticas de stocks, formas de entrega, plazo de pago, etc..
Se aspirará a generar relaciones de largo plazo con los proveedores, brindando previsibilidad, garantizando volúmenes de compra que resultarán más atractivos para negociar precios, entregas y políticas de stock. Estos acuerdos le permiten al proveedor ofrecer propuestas mejores y más rentables, proyectando sus necesidades de inversión.
Como dijimos, la reducción de costos se da como consecuencia natural de los objetivos trazados en el Programa de Abastecimiento Estratégico. Esta disminución de costos impacta directamente en el Cuadro de Resultados de la compañía, mejorando la rentabilidad del negocio. Y esta es un área de principal interés del CEO, de modo tal que un proyecto de este tipo debe involucrar a todos los sectores de la compañía, siendo clave el liderazgo del número uno.
Sin dudas que el programa de Abastecimiento Estratégico no resolverá mágicamente las dificultades de estos –y otros sectores-, pero sí permitirá optimizar los gastos y afinar los números para mejorar los márgenes y que el negocio pueda seguir en pie.
Mario Arango, director de Managers (Mendoza)