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Corrupción y crisis: ¿qué pasa en Brasil?

El economista argentino residente en San Pablo Gustavo Segre habló con MDZ Radio y se refirió a la compleja situación financiera de Brasil.
Foto: ecuadortimes.net
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En medio del complejo escenario que atraviesa Brasil por el escándalo de corrupción en Petrobras y la situación económico-financiera del país, el economista argentino Gustavo Segre, residente en San Pablo, explicó a MDZ Radio las implicancias de la situación.

Justicia y poder

La situación en Brasil apunta a que la Justicia tiene independencia. Aquellos que están acusados piensan en contar lo que saben a cambio de la reducción de las penas.

"La situación en Brasil apunta a que la Justicia tiene independencia".

Fundamentalmente, el tema de la corrupción recién empieza. A partir del caso de Petrobras el martes comenzó la 16º fase de Petrobras, ya con un desdoblamiento en una empresa pública (ElectroBras) en la que una de sus subsidiarias, Termonuclear, que está construyendo Angra 3, que es una usina nuclear que Brasil tiene, empezaron acusaciones formales con semi pruebas formales, tanto que hay gente que está en prisión preventiva por coimas por corrupción vinculadas nuevamente con las empresas constructoras que están siendo investigadas en Petrobras.

Comenzará, además, en agosto una comisión parlamentaria de investigación que va a analizar los contratos del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES). Hay que seguirlo muy de cerca, porque hay ex diputados presos y el propio ex presidente de la república y actual senador, Fernando Collor de Mello, ha tenido allanadas sus oficinas y casas y ha tenido confiscados sus autos.

Los ex presidente Fernando Collor de Mello y Lula Da Silva están siendo investigados.

También el ex presidente Lula está siendo investigado por algunas actividades de su instituto, por tráfico de influencias. O sea, nadie está exento aquí de la investigación judicial y eso es lo que se valoriza y la población está exigiendo.

Los lazos con Techint

Acá se mencionó eso, pero en realidad está siendo investigada, no hay acusación formal, ni han sido llamados los ejecutivos de la compañía. Aparentemente, aparecen por algún contrato de tercerización, pero no se ha dado mucha trascendencia al tema aquí.

El real se devalúa y complica a la región

Una observación importante es que la desvalorización del real no se da por una instancia específica al gobierno. El mercado desde 1999 es libre, se guía por la oferta y la demanda y ha generado en los últimos movimientos del gobierno, un aumento en la demanda, que produjo esta desvalorización del real.

El mercado está muy atento a estas cuestiones:

- El martes estaba todo el mundo atento a la clasificación de Standard & Poor's sobre si le retiraría o no el grado de inversión a la economía brasilera. No lo hizo, a pesar de que la calificó como negativa. Si hiciera esta reducción del grado de inversión, muchos fondos de inversión que tienen dinero aquí se irían, esto generaría un aumento en la demanda y probablemente un aumento en la desvalorización del real.

Todos miraban si S&P bajaba la calificación de la deuda, pero finalmente no lo hizo.

- El eventual aumento de la tasa de interés. Hay una reunión esta semana del comité de política monetaria. Si con el afán de restringir el índice de inflación, vuelve a aumentar la tasa de interés, esto generará un enfriamiento de la economía. De ser así, lo que ya está mal (porque las empresas no están vendiendo como antes) podría empeorar, entonces esto genera una incertidumbre que se transporta a la tasa de cambio también.

Si con el afán de restringir el índice de inflación, vuelve a aumentar la tasa de interés, esto generará un enfriamiento de la economía. 

Entonces hay que estar muy atentos a los movimientos de la economía diariamente, sobre todo porque el gobierno no consigue hacer los ajustes que precisa y esto también deja nervioso al mercado.

Estos vaivenes económicos responden, fundamentalmente, a que el Gobierno no está mostrando que está dispuesto a hacer ajustes. Al comienzo del año, cuando el ministro Levy le llevó al Congreso propuestas de ajustes uno de los objetivos era que tuviera un superávit fiscal, equivalente al 1.1 del PBI para pagar los intereses de la deuda. Cuando pasaron los primeros 6 meses el Gobierno sólo consiguió llegar al 10% del objetivo y en lugar de profundizar el ajuste, sedujo la meta, se conformó y eso dejó muy intranquilo al mercado, porque quiere decir que el gobierno seguirá gastando más de lo que debe.

Dilma baja en la opinión pública

La imagen de Dilma ha caído pero por otras cuestiones, de alguna manera ella “estafó” a sus electores, porque en campaña redujo un 18% la tarifa eléctrica, después de que ganó, la aumentó un 50%. 

Aquel que la votó se encontró con que Dilma hizo lo que ellos temían que hicieran los otros. 

Cuando estaba en campaña dijo que si ganaba Neves seguramente aumentaría la tasa de interés y fue lo que ella hizo cuando ganó. Entonces, aquel que la votó se encontró con que Dilma hizo lo que ellos temían que hicieran los otros. Por eso, hoy el 70% de la gente dice que el gobierno de Dilma es pésimo, el 20% dice que es regular y solamente el 7.7% dice que es bueno. Esto cuando le queda casi la totalidad del mandato por delante, será difícil para ella gobernar, sobre todo porque el 63 % de la gente dice que Dilma se tiene que ir. Esto es muy grave para un gobierno que tiene apenas 6 meses de mandato.

Fechas importantes para estar atentos

"El 12 de agosto el Tribunal de Cuentas de la unión le debería aprobar o reprobar las cuentas de Dilma del 2014. Dilma utilizó herramientas para financiar beneficios sociales, que son contrarios a la ley de responsabilidad fiscal. Si el tribunal no le aprueba las cuentas, el Congreso seguramente tampoco lo hará y por esto Dilma se tendrá que ir, porque infringió la ley. Tiene que dejar el cargo por 6 meses, pero difícilmente consiga retornar después.

Hay 16 pedidos de juicio político desde que comenzó el año. El 16 de agosto hay una manifestación popular para que Dilma se vaya. Entonces, cuando un gobierno está con las dificultades políticas que Dilma tiene hoy, que tiene exactamente la misma aprobación que tuvo Fernando Collor de Mello antes del juicio político de 1992, necesitás de tres ingredientes: la voluntad popular (que claramente las encuestas dicen que no la quieren a Dilma), la legitimidad jurídica (donde a partir de alguna infringencia de la ley Dilma podría ser colocada en un juicio político) y la ventaja de aprobación por parte del Congreso (necesitan 342 diputados, sobre 513 para iniciar el juicio político, y según comentarios ya hay 348 a favor)".