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El probable plan del enigma Scioli

Si fuera cierto lo que se ha revelado, la fricción con los “K” será muy fuerte.
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 Daniel Scioli anunció que, si gana, su ministra de Economía será Silvina Batakis. Es bueno que lo haya anunciado, al igual que es bueno que Massa asegure que Lavagna será su ministro. Notablemente Mauricio Macri, en quien se ponen altas expectativas de un manejo racional de la economía, no lo ha hecho. Le quedan unos días antes del 25.

La ministra de Scioli tiene parecidos con su candidato a presidente: no se sabe muy bien lo que piensa. Tiene varios masters en el extranjero y lleva cuatro años de ministra en la provincia de Buenos Aires, pero lo suyo ha sido más de actuar sobre la coyuntura que de hacer grandes anuncios. Es claramente heterodoxa, pero no se sabe que simpatice con La Cámpora, por ejemplo. Su plan, entonces, abre tantas preguntas como una probable presidencia de Scioli.

Lo que sí reveló el periodista Maxi Montenegro en El Cronista son los lineamientos del plan del equipo de Scioli, es decir la letra dura que estaría detrás de la ejecución de Batakis. Ahí los cerebros son Rafael Perelminter (contador, amigo de la familia Scioli desde siempre) y Miguel Bein (que no hay que olvidar que fue subsecretario de Machinea en el gobierno de la Alianza). Es un plan que desarma mucho de lo que está armado ahora, y eso es lo más interesante.

Los lineamientos generales son:

* Acelerar el ritmo de minidevaluaciones del Banco Central.

* Una negociación rápida con los Fondos Buitres.

* Un amplísimo blanqueo de capitales que permita repatriar fondos en el exterior o sacar los dólares del colchón sin ninguna penalidad de la AFIP.

* Eliminar retenciones para las economías regionales, trigo y maíz, y reducción para pequeños productores sojeros alejados de la zona núcleo.

* Privilegiar los dólares disponibles para las importaciones, liberando el cepo dedólares para la industria y otros sectores clave en la formación de precios.

* Restricción a la venta de dólares ahorro y turismo, con el fin de reorientar las divisas disponibles a la producción y la inversión. O sea que en el corto plazo se redefiniría el cepo: menos dólares para el colchón y Miami, y más dólares para la industria.

* Recorte de subsidios a la energía con descongelamiento de tarifas al consumo de sectores medios y altos, cuidando la gradualidad para los sectores de menores ingresos. También se revisarían subsidios al transporte.

* La devaluación deberá ser mayor a la inflación (por ejemplo, si el año próximo la inflación es del 25%, la suba del dólar sería de 30%) para recobrar competitividad.

* El gasto público deberá ser menor que la recaudación, para dar la señal que se apuntará a recuperar el equilibrio fiscal.

Como todo lo que rodea a Scioli, lo que hará es un tanto misterioso. Pero si estos lineamientos son ciertos, sólo una cosa se puede anticipar: que la fricción entre Scioli y el kirchnerismo será durísima, porque es hacer más o menos lo contrario de lo que se ha hecho en los últimos años.