De Lavagna a Kicillof, diez presupuestos K bajo la lupa
Con 11 años en el poder, aquí hay un ayudamemoria de cómo el gobierno, primero de Néstor Kirchner y luego de Cristina Fernández, fueron planteando, año tras año, el cálculo de gastos y recursos para sus gestiones.
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Mirá el resumen:

1- Presupuesto 2004. No siempre fue tan acelerado el kirchnerismo con la Ley de Leyes. El primer proyecto, correspondiente al año 2004, preveía un crecimiento del 4% anual, una pauta inflacionaria del 10,5% y un ahorro fiscal cercano a los 12.500 millones de pesos. ¿El dólar? A 2,95 pesos. Todo en consonancia con las pautas comprometidas por el Gobierno ante el FMI, al que todavía reportaba la Argentina. La presentación correspondiente la hizo en Diputados el entonces ministro Roberto Lavagna el 17 de septiembre de 2003. “Hay una suba de recursos moderada y una expansión del gasto reducida”, dijo entonces el ministro que hoy reporta al Frente Renovador de Sergio Massa.
2- Presupuesto 2005.
El proyecto fue presentado también por Lavagna el 16 de septiembre de 2004. Ese Presupuesto contemplaba un crecimiento de la economía del 4%, un aumento del 46,7% de las partidas destinadas a obras de infraestructura y del 10,4 para salud, educación, cultura y asistencia social y mayores pagos de la deuda. “Consideramos a este proyecto de Presupuesto como el de la consolidación de la recuperación económica”, dijo Lavagna ese día. ¿El valor del dólar previsto? $3,05 y una inflación anual del 7,9%.
3-Presupuesto 2006.
El presidente Néstor Kirchner firmó el 12 de septiembre de 2005 el proyecto antes de viajar a los Estados Unidos. La iniciativa preveía un crecimiento del 4% , una inflación del 8,6%, un dólar a 2,97 pesos y un aumento del 27% en los fondos destinados a la educación. El 21 de septiembre de 2005 Roberto Lavagna lo defendió ante los diputados, señalando que “es una idea falsa aquella que dice que el Gobierno hace proyecciones inferiores de crecimiento para tener un mayor manejo del Presupuesto”. Empero, reconocería ese mismo día que el superávit había estado “por encima de lo previsto en cada presupuesto”. Enbuenahora.

El proyecto siguiente establecía una previsión de crecimiento del 4%, y ante las críticas que hacían referencia a un crecimiento real no inferior al 6%, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja, Carlos Snopek, señalaba que era preferible eso “y no la sobreestimación del crecimiento”, recordando que “ya hemos visto los resultados que eso trajo a la Argentina”. La presentación en Diputados la hizo la ministra Felisa Miceli el martes 26 de septiembre. El proyecto preveía aumento del consumo (3,3%), de las exportaciones (7,8%) y las importaciones (10,7%) y de las inversiones (7,2%). Además, calculaba un “comportamiento levemente creciente del tipo de cambio nominal” que estaría entre 3,13 y 3,15 pesos por dólar.

El proyecto del año siguiente lo presentó el ministro de Economía Miguel Peirano el 18 de septiembre de 2007. El entonces presidente del bloque oficialista, Agustín Rossi, lo definió como un presupuesto “muy virtuoso”, debido a que contemplaba “un tipo de cambio competitivo y un aumento del gasto en áreas sensibles e infraestructura”. Desde la oposición cuestionaban que, como siempre, el crecimiento estimado de la economía fuera de sólo el 4% , como así también la inflación se calculara en el 7,7%. Federico Pinedo cuestionaba ese último dato “cuando actualmente se habla de un 15 a un 20%” de aumento del costo de vida. “La presentación de este proyecto de presupuesto y la finalización de esta etapa de Gobierno permite analizar las consecuencias favorables de esta lógica económica”, afirmó por su parte Peirano frente a la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja. Precisaba también que el superávit fiscal rondaría los 27.000 millones de pesos y el superávit comercial los 10.000 millones de dólares”.
Presupuesto 2009. La presidenta Cristina Kirchner firmó el proyecto de presupuesto antes de partir hacia Chile para participar de un encuentro de presidentes de la Unasur, el 15 de septiembre, tras lo cual el entonces jefe de Gabinete, Sergio Massa, fue le encargado de detallar el proyecto, que incluía un dólar de 3,19 pesos, un crecimiento del 4% y una inflación de 8 puntos.
Massa enfrentó a la prensa acompañado por el ministro de Economía, Carlos Fernández, con quien explicó que el proyecto “se basa en una dinámica de una administración completamente austera y responsable de los recursos estatales”.
“La ley de Presupuesto 2009 fortalece aún más el superávit fiscal y de cuentas públicas, mantener ese blindaje, y las cuentas públicas ordenadas de cara al contexto internacional”, dijo el jefe de Gabinete. Massa anunció también que Cristina Fernández de Kirchner había firmado la ampliación del Presupuesto 2008. En ella, el punto saliente serían las “inversiones en materia de seguridad ferroviaria”. En conferencia de prensa, el funcionario dijo que “el grueso del esfuerzo” de las inversiones en materia ferroviaria está puesto “en mejorar el tren, el servicio ferroviario”. El accidente de Once sobrevendría casi cuatro años más tarde. Al defender el proyecto ante los diputados, el ministro Carlos Fernández calificó el 16 de septiembre de 2008 como “inédito” en la historia financiera argentina el superávit durante “5 o 6 períodos” y destacó el cambio “en la composición de la estructura del gasto del sector público: menos intereses y más gastos de capital”. Un dato saliente de ese proyecto lo da el hecho de que con el correr de los días se fueran presentando diversos funcionarios del equipo económico para detallar las características del proyecto.
Presupuesto 2010. Al finalizar un acto, el martes 15 de septiembre de 2009 la presidenta en persona se ocupó de anunciar a la prensa el envío del proyecto al Parlamento. Claro que por esos días la atención estaba puesta en otro proyecto, que al día siguiente se trataba en Diputados: la Ley de Medios. El ministro de Economía Amado Boudou explicó el 17 de septiembre el proyecto remitido al Congreso. El hoy vicepresidente destacó la buena performance del consumo interno y el empleo durante 2009, a pesar de la crisis internacional, y dijo que estas variables suponían un 2010 “muy distinto” para la Argentina. “El consumo interno fue una variable que pudo mantenerse bien durante 2009 y el empleo también fue una variable que pudo mantenerse razonablemente bien este año, cuando se perdían por millones los puestos de trabajo en el mundo”, destacabaBoudou ante los diputados. Sin tanto apuro como en los tiempos que corren, la iniciativa comenzó a ser tratada con funcionarios de Economía el miércoles 23 de septiembre siguiente. Los primeros funcionarios en concurrir a Diputados para informar sobre el proyecto fueron el secretario de Política Económica, Roberto Feletti, y el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa. Los funcionarios detallaron que el PIB real tendría una suba del 2,5%, el consumo 2,7%, las inversiones 8,2%, las exportaciones 8,4%, las importaciones 7,4%, los precios 8,8%, y el tipo de cambio estaría en el orden de los 3,95 pesos por dólar. Paralelamente, el Gobierno enviaba al Congreso un proyecto de ley para prorrogar el impuesto sobre los créditos y débitos en cuentas bancarias y otras operaciones por dos años. El objetivo era aprovechar la conformación del Parlamento para extender el Impuesto al Cheque hasta el 2011 sin coparticipar los recursos como exigían la oposición y también algunos legisladores kirchneristas.
Presupuesto 2011. Ya sin la amplia mayoría con la que el kirchnerismo supo gozar durante años en la Cámara baja, el Gobierno envió un proyecto que contemplaba un crecimiento del 4,3%, una inflación anual del 8,9 y un dólar a 4,10 pesos. Esos datos brindó Amado Boudou al concurrir el 16 de septiembre a la Comisión de Presupuesto, donde destacó que “hay dos políticas centrales a nivel asistencial, que son los haberes previsionales y la Asignación Universal por Hijo”, que calificó como “políticas que permitieron mantener el consumo interno”. En ese contexto, el ministro planteaba que hubo, desde 2005, un proceso de canje de deuda externa que tuvo una aceptación del 92% y que el superávit esperado para 2011 era de 12.000 millones de dólares. “Por primera vez en la historia vamos a tener ocho años con economía en crecimiento, pero necesitamos instrumentos, que son los que detallamos en este proyecto de presupuesto”, destacó el hoy titular del Senado. El debate en comisión se extendió varias semanas, transcurriendo así el mes de octubre. En el ínterin falleció Néstor Kirchner, con lo que se alteró todo el cronograma legislativo. Finalmente se emitió dictamen el 3 de noviembre. Ante la evidencia de que por primera vez el oficialismo no contaría con los votos necesarios para la aprobación del Presupuesto, propuso en la comisión la conformación de una mesa de trabajo para acordar una propuesta básica. Finalmente, los partidos de la oposición consensuaron un dictamen en minoría que contó con las firmas de los diputados de la CC, UCR, Pro, Peronismo Federal, Partido Federal Fueguino, Peronista, GEN y el Frente Cívico de Córdoba. Una sesión especial para tratar el Presupuesto fracasó el 17 de noviembre. “Lamento que la oposición no estuviera a la altura de la circunstancia y de entender la importancia de la sanción del Presupuesto 2011 para todos los argentinos”, señaló ante ello el presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara baja, Gustavo Marconato.
Hubo dos intentos fracasados para aprobar el proyecto, tras lo cual comenzó a tomar forma la decisión del Ejecutivo de gobernar el año siguiente con el Presupuesto 2010 reconducido. En ese marco, la diputada Graciela De la Rosa, vocal de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, confirmó en exclusiva a Parlamentario que ese había sido “el último intento para aprobar el Presupuesto 2011”, y aclaraba que “no hay otra instancia porque hoy la oposición no nos dio la posibilidad ni siquiera de sesionar aportando el quórum. No le pedíamos que lo aprueben en particular. Hemos dado todos los debates. Hemos rediscutido todos los puntos. Está todo dicho. Ya están a la vista las posiciones de cada sector. Fue la última oportunidad”. Y no hubo Presupuesto 2011.
Presupuesto 2012. El proyecto del año siguiente ingresó en tiempo y forma. Proponía un dólar a 4,40 pesos y un uso de las reservas por 5.674 millones de dólares para pagar deuda. La inflación prevista era del 9,4% y se estimaba que el dólar no subiría más de un 7%, esto es 4,40. La pauta de crecimiento era del 5%. El ministro Boudou presentó el Presupuesto el miércoles 28 de septiembre de 2011, dando un panorama de la situación imperante en el resto del mundo en plena crisis económicas y críticas a las medidas que se estaban siendo implementadas por esos países.
Presupuesto 2013. La Ley de leyes se conoció en Diputados el 17 de septiembre y fue presentada tres días después por el ministro de entonces, Hernán Lorenzino. El Gobierno nacional estimó para 2013 un crecimiento de la economía del 4,4%; una inflación anual del 10,8%; y un dólar oficial a 5,10 pesos. Durante la presentación, el ministro de Economía señaló que “el mercado interno es el sustento de nuestra política económica” y en ese sentido aseguró que el impulsor de la economía sería “la demanda agregada”. “La inversión se expandirá, proyectándola en 7,4%”, precisó tras destacar que “la tasa de inversión de la economía argentina fue la tercera a nivel mundial”, según el Banco Mundial. Habiendo ya reseñado lo que ocurrió con el Presupuesto 2014 -el aprobado en tiempo récord-, queda esperar la llegada al Parlamento del que será el último Presupuesto que regirá durante la administración de Cristina Fernández de Kirchner y que sellará el período de gobiernos kirchneristas. Es de esperar para entonces el habitual tironeo entre oficialismo y oposición en torno a las cifras previstas por el Ejecutivo, acentuado por un contexto volátil, como el que ya se advirtió el año pasado con relación al Presupuesto vigente.




