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Soros, el aliado menos pensado contra el default argentino

A los ojos del mundo el inversionista británico le podría dar pelea a la postura de Paul Singer para lograr que se destrabe el giro argentino al Banco de Nueva York.
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A menos de un mes desde que la Argentina entrara en default por segunda vez en 13 años, George Soros emergió súbitamente como un rival clave contra su compañero multimillonario Paul Singer, en el combate legal por la deuda argentina.

De acuerdo con documentos legales que ingresaron a la Corte londinense la semana pasada, Quantum Partners LP, un fondo manejado por la familia Soros, se unió a un grupo de inversionistas contra el Banco de Nueva York (BoNY), por no distribuir 226 millones de euros (298 millones de dólares) entre ellos, correspondientes a los intereses de pagos de deuda Argentina. El grupo, que también incluye a Kyle Bass's Capital Management LP es dueño de más de 1300 millones de euros en bonos de denominación, de acuerdo con la agencia Bloomberg.

En medio de la disputa entre la Corte de Estados Unidos, que falló a favor de Singer's Elliot Management Corp, y bloqueó el pago argentino a los tenedores de deuda reestructurada hasta que no se les pagara a ellos, los pagos argentinos enviados al BNY Mellon fueron retenidos, pero no se debió aplicar la orden de Griesa a bonos que no estaban bajo su jurisdicción, de acuerdo a lo que argumentan los tenedores.

 "Los pagos de nuestros intereses se rigen por leyes británicas, no en las suyas. Mientras no haya decisiones similares (a las de Griesa), en el Reino Unido, nos deben el pago de nuestros intereses", aseguró Bass en comunicación telefónica con la misma agencia.

Mientras, Argentina revocó la autorización de dos Bancos de Nueva York.

En el Reino Unido, Soros, Bass, Knighthead Capital Management LLC y  RGY Investments LLC comunicaron que el BNY Mellon’s con base en Londres "actuó a favor de sus propios intereses sin tener en cuenta los de los beneficiarios", según documentos a los que accedió Bloomberg.

El grupo de inversionistas le pidió a la Corte de Londres que le exija al BNY Mellon que envíe el dinero a los tenedores y que se abstenga de hacer algo más con ese efectivo.

Por su parte, el vocero Ron Gruendl, de BNY Mellon, afirmó que la entidad ha seguido las órdenes del gobierno en todo lo que estaba dentro de su influencia.