Hay vida después del default
La Argentina ya está en default técnico. Pese a los discursos oficiales y a las negociaciones que se llevaron a cabo en Nueva York, nuestro país entró en cesación de pagos con sus acreedores. Esto ha llenado de incertidumbre a la población, que se manifiesta preocupada por lo que pueda llegar a suceder con la economía nacional y doméstica.
Por eso, MDZ Online salió en busca de la opinión de los referentes provinciales de las actividades económicas que mantienen en movimiento la economía local. Las apreciaciones en general no prevén una caída de la actividad económica, aunque no niegan que la construcción puede ser el sector más afectado.
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Hay vida después del default
Adolfo Trípodi, presidente de la Federación Económica de Mendoza (Fem), se manifestó optimista respecto del derrotero que puede seguir de acá en adelante la economía local. Consultado respecto de la insidencia que el default en el que ingresó Argentina puede tener en lo inmediato, aseguró: “Es muy difícil de prever, porque, técnicamente, Argentina está en default desde hace tiempo, entonces esto no alteraría la situación. Probablemente, el impedimento de acceder al crédito internacional sea más complejo para el sector público”.
Trípodi explicó que “desde hace rato” que la empresa privada no tiene acceso al financiamiento externo y que sólo han podido recurrir a algunas líneas del Banco Central. “Entonces, esto [el default] no cambia el panorama sustancialmente. En el sector privado no debiera alterar sustancialmente la realidad”.
Más allá de lo que pueda llegar a suceder de aquí en adelante, consultamos a Trípodi respecto de los despidos que se han venido produciendo, especialmente en las últimas semanas, y si esto no se agravaría. “Es que en la Argentina la disminución del consumo se viene apreciando desde enero”, resaltó, y de inmediato explicó: “En la FEM hacemos un relevamiento mensual del comportamiento del consumo de cada mes respecto del mismo mes del año anterior, y desde enero en adelante no hubo un mes que fuera mejor que el del año anterior. Además, la Argentina está en recesión, porque desde hace dos trimestres que hay crecimiento negativo. A la falta de actividad la vinculo con la excesiva inflación que se comió a la devaluación, y en el caso particular de Mendoza, que tiene gran parte de su economía orientada a bienes transables, que se exportan, eso está muy comprometido, y también hay que considerar las crisis de las economías regionales, porque es difícil para sector exportador llevar adelante su operatoria con un dólar de 8,20, 8,30 pesos”.
En definitiva, el presidente de la FEM no asocia la situación general al default, aunque admite que tal vez “viene a complicar las cosas un poco más si por esto se encarece un poco la tasa”.
“Pero digamos que hay vida después del default. La Argentina ya ha pasado por esto, no es para tanto, mañana no se termina Mendoza, no va a hacer una catástrofe”, concluyó Adolfo Trípodi.
Privada no tanto, pero pública...
Uno de los sectores que suelen dar gran impulso a la economía es el de la construcción, por eso, consultamos a los responsables de dos estudios de arquitectos, uno pequeño, que trabaja en general con obras privadas, y otro de dimensiones más importantes que suele trabajar con los estados provincial y municipales.
La apreciación de ambos fue similar al respecto: la construcción privada no tendría por qué verse afectada, porque su financiamiento no depende de créditos internacionales o de dinero que pudiera venir desde el Estado nacional.
En este sentido, el panorama es que, si la economía en general se sigue moviendo, con una perspectiva de inflación como la que se viene registrando, la construcción privada no debería verse afectada en extremo.
El titular del estudio de menor dimensiones destacó que, de sus colegas, podrían verse afectados los que venían trabajando con los planes Procrear, no tanto por los créditos que ya se otorgaron y cuyas obras ya están en construcción, sino porque, con el país en default, ve complicado que la Nación pueda seguir otorgando los créditos.
La situación es muy distinta para el arquitecto cuyo estudio trabaja con el Estado provincia y con los municipales. “Imaginate que si ya están hablan de de emitir letras, la cosa no puede estar muy bien de aquí en adelante. En este momento, muchas de las obras dependen de dinero que llega de Nación, incluso la reparación de algunas escuelas, así que no es muy difícil llegar a la conclusión de que, si se cae el financiamiento nacional, se cae la obra pública”, detalló el arquitecto, luego de señalar que ya desde antes del default se preveía una caída en la obra pública.
El ingreso de Argentina al default no marca necesariamente la caída en una situación de crisis, pero el mantenimiento del equilibrio parece depender de tantos factores, que es difícil estimar sus efectos. Será cuestión de esperar a ver cómo se mueve la economía.

