Los "chicos" salvan el mercado inmobiliario de Mendoza
Mientras que las cámaras inmobiliarias en Buenos Aires denunciaron esta semana que atraviesan “el peor momento de los últimos 30 años ” por el cepo al dólar, en Mendoza el panorama es un tanto menos catastrófico, según lo aseguraron referentes del sector.
Entre las causas destacan una tradición “bastante menos dolarizada” que la de Capital Federal para las operaciones con ladrillos y el movimiento que generan las propiedades del piso de valor.

Santiago Debé.
“En Mendoza la situación es un poco mejor porque el mercado de propiedades de un millón de pesos hacia abajo está pesificado, mientras que en Buenos Aires todo está en dólares”, ponderó el presidente de Corredores Inmobiliarios local, Santiago Debé.
De acuerdo al empresario, con un mercado de 0 km agotado por las constantes actualizaciones de precios y el impuesto a la “alta gama” y un panorama de plazos fijos con un rendimiento del 20% anual contra una inflación del 40%, el ahorrista mendocino se vuelca a propiedades modestas pero con un rendimiento aceptable en el mediano plazo.
“Los monoambientes o propiedades modestas de entre 300.000 pesos y 500.000 pesos son lo más demandado”, aseguró Debé.
El padre de todos los males
Según los corredores inmobiliarios, el cepo al dólar ha impactado a la actividad en todo su arco, desde la construcción hasta la compra-venta, por lo que no ven ninguna solución a mediano plazo salvo que el Gobierno nacional libere el acceso a la divisa, ya que se necesita un impacto psicológico fuerte, más allá de la posibilidad en sí de tener el billete verde en mano.
“Entre 2003 y 2006, cuando había venta libre de dólares, pero en un marco de inflación de un dígito y con reservas por sobre los 52.000 millones de dólares nadie pensaba en el dólar”, comentó Debé.
En este sentido, adelantó que un congreso que celebrarán a fin de mes al que han invitado a asociaciones de constructores, arquitectos, agrimensores y otras patas del sector tienen previsto elaborar el borrador del “Protocolo Mendoza”, un documento con propuestas con políticas de estado en materia de vivienda. Si bien aún no hay un proyecto concreto, el punto número uno de seguro será la eliminación “inmediata y definitiva” del cepo, según adelantó Debé.
Inquilinos: una de cal y una de arena
Respecto de los alquileres, el referente inmobiliario opinó que hay un excelente nivel de oferta, lo cual es una buena noticia para el inquilino ya que puede elegir y hasta regatear precios.
Sin embargo admitió que los contratos se siguen ajustando a un 25 ó 30% anual, lo que mantiene al golpe al bolsillo para el locatario más allá de los vaivenes de la economía en los próximos meses.
Debé detalló además que el volumen de inquilinos aumentó en los últimos tiempos del 18 al 22% pese a planes como Pro.Cre.Ar y los esfuerzos del IPV. “Los dos son muy buenos pero no alcanza”, admitió el empresario.

