Complicaciones para la industria mendocina
Las restricciones a las importaciones resultan un problema para la industria mendocina, lo que comenzó siendo una "medida clara en defensa de la fabricación nacional", terminó respondiendo a otros intereses, como "la necesidad de dólares del Banco Central".
El titular de Asinmet, Julio Totero, destacó la medida por defender la industria pero señaló que el problema principal está en "la implementación". El metalúrgico destacó que todos los países controlan los productos que ingresan, para no perjudicar la industria local, pero señaló que lo que no se fabrica en el país debería poder importarse.
"Fue una medida clara en defensa de la fabricación nacional, pero después se tergiversó, creemos que es necesario el control del comercio, y en la medida que algo se fabrique acá lo vamos a defender y a promover restricciones, pero cuando no sea así, se tiene que liberar la importación", indicó Totero.
Por ejemplo, el titular de la cámara metalúrgica comentó que en Argentina se fabrican los reductores de velocidad que son necesarios para la fabricación de la mayoría de las maquinarias, pero que dicha producción alcanza a cubrir el 20% del mercado, por lo que ellos promueven una "cupificación" de las importaciones, es decir, permitir el ingreso del 80% restante, pero promoviendo el crecimiento de la empresa local, con reducciones impositivas, para que el próximo año llegue al 25% y que en un plazo de 10 años se logre el abastecimiento del 100% de manera local.
De todas maneras, el titular de ASINMET señaló que muchas veces los empresarios no quieren comprar industria nacional porque "son parte de la industria en el extranjero, como es el caso de una conocida fábrica de vidrio de Rodeo de la Cruz".
Finalmente, Totero señaló que como cámara pueden intervenir directamente en que se apruebe la importación de determinados productos que no existen en la Argentina, con las características de los que están en el exterior, o que los fabricantes no logran absorber la demanda.
El caso de los bodegueros es distinto, si bien puede resultarles complicada la compra de maquinarias, y registran demoras en la obtención de insumos, el presidente de Bodegas de Argentina, Juan José Canay, los montos en los que importan son menores por lo que no están teniendo mayores problemas para importar.
"Importamos muy poquitas cosas, en insumos no hay problemas, si en líneas de fraccionamiento o maquinarias, en esos casos hay demoras", señaló Canay.
Un caso particular
De parte de industrias ASA, Julio Bustos, señaló que no están pudiendo importar nada. "Las solicitudes están al 100% denegadas, el único camino que tenemos es el el legal, pero uno le pide al ministerio la aprobación vía internet y hace un año que nos aparece la solicitud denegada".
Uno de los mayores problemas para Bustos es que "no hay a quien reclamarle, porque se habla con una máquina y por más de que uno cumpla con el cupo de exportaciones la solicitud aparece denegada".
Según Bustos, "sólo las grandes bodegas pueden llegar a meter algún producto. La única posibilidad es vender la mercadería en el puerto de Buenos Aires sin nacionalizar, para que los papeles lleguen a nombre de la bodega".
Igualmente comentó que han alcanzado un 80% de fabricación local, con diseño propio e ingeniería propia, gracias a lo cual están encarando la industrialización de una importante Bodega en Entre Ríos. "La prensa no nos llega y es imposible copiarla o hacerla porque faltan insumos que son importados, estamos viendo como asociarnos con otras empresas que tengan mayor cupo para importar", indicó como único conflicto que empaña el logro.
De todas maneras, al igual que Totero, Bustos confía en que antes de que se vaya este Gobierno se van a levantar algunas restricciones y los controles van a estar para proteger la industria nacional.

