ver más

Los impuestos ahogan la renta agrícola de Mendoza

De cada 100 pesos de renta que produce una hectárea promedio en Argentina, el Estado se queda con 75,40 pesos. Hoy la rentabilidad en muchos sectores de la economía del Valle de Uco es absolutamente negativa. “Nos estamos fundiendo”, aseguran en el sector.

Un productor chileno que exporte duraznos no sufrirá retenciones –como sí ocurre con un productor mendocino-, sólo paga el 6% de IVA (contra 21% aquí en Argentina), percibe subsidios en el flete (no así el productor mendocino, que debe pagarlos) y debido a que el dólar de Chile es más parejo con el de Brasil, finalmente logrará colocar su durazno en el país más grande de América del Sur y quinta potencia mundial, porque además -gracias a los acuerdos bilaterales entre ambos- es que se benefician por pagar menos impuestos internos.

“El durazno fresco fue una cosa terrible el año pasado: aquí estaba dos veces más caro que el chileno”, afirmó Mario Leiva, presidente de la Sociedad Rural del Valle de Uco y uno de los referentes locales del campo.

Dólar no competitivo, escasos acuerdos bilaterales con el exterior y una presión impositiva cuyo resultado es que la mayoría de la renta agrícola se la lleve el Estado nacional. Y eso no es todo: al igual que el impuesto al cheque, de esos 73 a 75, 40 pesos que se lleva el Estado por cada 100 pesos que produce una hectárea de un campo local, sólo el 19% regresa a las provincias.

“La rentabilidad en muchos sectores de la economía del Valle de Uco es absolutamente negativa.  Hoy el exportador de frutas ajusta para abajo con el productor, ya no puede ajustar más y cada vez está más comprometida su compromiso con el exterior, en cómo competir. Está mal el productor, está mal el galponero y está mal el exportador”, explicó Leiva.

¿Y cómo sobreviven?

Nos estamos fundiendo

Esta semana, la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) dio a conocer un documento en el que cada 100 pesos de renta que produce una hectárea promedio en Argentina, el Estado percibe 75,40 pesos que se transforman en recaudación fiscal efectiva o subsidios a otras actividades de la cadena. Si bien el estudio está referido al maíz, girasol, soja y trigo, carne y leche, en lo que hace al durazno, la uva y los frutos industriales, la variación no es mucha: está entre dos o tres puntos, según aseguró el titular de la Sociedad Rural del Valle de Uco, quien agregó:

“El problema serio es que el 19% de esa recaudación (75,40 pesos) va a las provincias, por eso las provincias no tienen plata. Y eso los gobernadores lo saben pero no lo dicen”, admitió.

Hoy no se registra el momento de mayor participación del Estado en la renta agrícola: los picos más altos fueron diciembre de 2008 y enero de 2009, cuando alcanzó el 90%. Mientras que los picos más bajos fueron en marzo y junio de 2007, cuando era de 67%.

La renta agrícola es el resultado de restar el componente gastos y costos del valor bruto de producción a valores FOB, y se reparte entre la renta de la tierra después de impuestos (17%), el resultado después de impuestos de la explotación agrícola (7,6%), los costos de intervención (2,5%), los impuestos provinciales (2,3%) y los impuestos nacionales (70,6%)".

"El campo no es rentable. Hoy el productor de un tempranillo, que es un varietal de la zona, no puede facturar mucho y con malbec, ahí nomás", comentó Leiva.

 

La rentabilidad de la hectárea de malbec hoy aquí en el Valle de Uco es de 17 mil pesos. Eso multiplicalo por lo que es una familia tipo y estamos con lo justo"

"Hoy no conviene invertir en el campo porque el mismo productor que ya instaló una producción en su campo hoy no invierte porque se cuida de no gastar mucho. Y el que no tiene otro recurso y a su vez tiene cierto capital de trabajo para seguir trabajando se está comiendo ese capital. Y el que no tenía capital o sólo un capital fluctuante de todos los años ese está parado", completó el dirigente agrario.

La pera y manzana son productos muy dependientes del mercado brasileño y en los últimos años las exportaciones hacia el gigante de América del Sur han disminuido. Sólo en lo que va de 2013, las peras frescas retrocedieron 36%.

Entre 2003 y 2012 hubo una fuerte caída de exportaciones a Brasil (26%, que en números son 121 millones de dólares menos para Mendoza).

Entre 2011 y 2012 también cayó el comercio exterior de manzanas frescas (- 39%), ajos frescos o refrigerados (-38%), ciruelas (-26%), peras (-12%) y aceitunas (-11%). 

Y si nos proyectamos aún más atrás encontramos que esto no empezó hace más de diez años: en 1990 había 10 mil hectáreas de manzano y en 2010 (según el censo frutícola de ese año) disminuyó a 3.450 hectáreas. El 97% de esa producción está en el Valle de Uco.

"Hoy la mano de obra en el sector hortícola representa el 60% de la inversión. Son todos parámetros que te llevan a la conclusión de que la rentabilidad es cero", explicó Leiva.

 

Acá en el Valle de Uco muchos galpones han cerrado.

Productor descapitalizado y que no cubre los costos

Analizando la situación de una finca de peral ubicada en el departamento de Tunuyán con 33 hectáreas con variedades de pera Williams y Packams, la participación por rubro es de:  44% mano de obra, 15% agroquímicos, 5% combustible y energía eléctrica, 1% mantenimiento, 14% impuestos y Derechos, 21% amortización del capital.

La propiedad sobre la que se realizó el análisis tiene un costo operativo de $58.625 por hectárea para rendimientos de 40.000kg por hectárea, por lo tanto de todo esto resulta un costo de $1,47 por kilogramo, del modo que para poder pagar un jornal de trabajo de $180 hay que vender 138 kilos de pera.

La conclusión que llega la Sociedad Rural del Valle de Uco, para este caso, es que comparando el precio de costo con el precio promedio que se ha estado pagando a algunos productores del oasis del Valle de Uco de $1,30 por kilogramo se observa que en estos casos el productor no solamente se esta descapitalizando sino que no alcanza a cubrir los costos.

"Lo que nosotros pedimos en primer lugar es que se declare la emergencia económica porque el productor no tiene capacidad económica, se está endeudando y eso trae consigo juicios. Además de la emergencia económica, la suspensión de juicios y la emergencia cambiaria, porque la producción no la puedo pagar pero sí generar un sistema de reintegros a la exportación, que haga que el exportador pueda competir afuera,  o sino mucha mucha producción no se podrá exportar este año", reclamó Leiva.

Argentina vs Estados Unidos

Un estudio difundido por la Sociedad Rural del Valle de Uco sirve para entender también cómo está la situación hoy en Mendoza y el país.

Los productores argentinos consideran que el mayor desafío que enfrentan es sobrevivir al entorno. Es decir, tratan de superar de la mejor forma un ambiente de negocios con una buena cuota de riesgos e incertidumbres a partir de una economía con alta inflación.

En cambio, para los agricultores norteamericanos, que no padecen las incertidumbres que provoca la política local, lo que los desvela en primer lugar es optimizar el margen económico. Es decir que mientras en Iowa los farmers están enfocados a ganar más plata mejorando sus procesos de producción, un chacarero de Venado Tuerto, antes de sembrar el maíz, está obligado a invertir buena parte de su tiempo a leer todos los informes económicos y políticos a su alcance para evaluar el riesgo que está tomando.

Una carrera productiva desigual, en la que los locales cargan con una mochila extra de problemas que son ajenos a la producción.

Estas conclusiones se obtienen a partir de los resultados de la encuesta sobre las necesidades del productor argentino, realizada en el segundo semestre del año pasado por el Centro de Estudios en Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral de Rosario, con la colaboración de la Bolsa de Comercio de Rosario y el apoyo metodológico de la Universidad Purdue (Estados Unidos).

Más costos, menos ingresos

En una reunión hecha entre legisladores y dirigentes campesinos, la senadora sanrafealina Laura Montero explicó la radiografía así: 

“La rentabilidad del sector de las economías regionales está en problemas, por el crecimiento de costos frente a disminución de ingreso y fundamentalmente las que están relacionadas al modelo exportador, porque el dólar ha ido perdiendo competitividad y tiene un retraso importante, por lo cual, la caída de los precios reales, inflación, más pérdida de competitividad cambiaria, es muy significativa”.

Además, la senadora radical dijo que “otro problema grave son las trabas que discrecionalmente surgen y se aplican al proceso de comercialización, ya sea dentro del mercado interno o del externo, que limitan y generan dificultades serias a las relaciones comerciales de las economías regionales".

En en esa reunión, Mario Leiva aseguró que "mientras este modelo sea una máquina de recaudar fondos y no de distribuir, como ellos dicen que hacen, no vamos a salir de la crisis”.

Mientras que Orlando Manzur, representante de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo y del sector olivícola de Mendoza, describió con pocas palabras la situación de su sector: 

“Mendoza, que era la primera en plantación y producción, pasó a ser cuarta, y tenemos un volumen que debemos exportar pero con grandes problemas para hacerlo. Si esto no cambia, no vamos a poder seguir".