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La inflación fuerza la instalación de ofertas

El consumidor cambió sus hábitos de compra por la pérdida de poder adquisitivo. Un consumo controlado y en busca de descuentos.

Los argentinos buscan ofertas, caminan más hasta encontrar promociones y descuentos. Compran menos, eligen marcas más baratas. Los nuevos hábitos de consumo responden a la espiral inflacionaria, y sin mayores alternativas para el ahorro, los argentinos invierten sus ingresos mensuales en un consumo controlado con optimización de los gastos.

Así lo indica el relevamiento el “Pulso Social 2013”,  realizado por la consultora CCR, que brinda un panorama nacional sobre la evolución del consumo y el humor social imperante en el país. En ese sentido, más de la mitad de los encuestados consideró mala o muy mala la situación económica del país, mientras que ocho de cada diez personas estimó que el país atravesará una crisis el año próximo, aunque solo un 26% cree que su situación será pero o mucho peor.

Dos de cada tres personas consideró que su poder adquisitivo se deterioró en el último año, al contrastar la evolución de sus ingresos con la del precio de los productos que consume. Por ello, apenas un 30% logró mostrar capacidad de ahorro, mayormente jóvenes, habitantes del interior del país y pertenecientes al nivel social más alto. Pero la falta de instrumentos de inversión que superen el ritmo de inflación, volcó gran parte de ese dinero también al consumo, principalmente a refacciones para el hogar, compra de electrodomésticos y viajes al exterior.

Para los que más pueden ahorrar, el principal destino sigue siendo la compra de un vehículo. La erosión que genera la suba de precios en el ingreso llevó a la expansión, a través de las diferentes clases sociales, de lo que el trabajo denominó como “el rebusque” a la hora de definir los gastos.

Hoy, para realizar sus compras mensuales, el consumidor visita cuatro negocios, adquiere menos artículos en cada ocasión, busca los descuentos y promociones como una forma de “ganarle al sistema”, porque considera que los productos están sobrevaluados; y resigna marcas y calidades en algunos casos.

Aún así, el consumo mostró una recuperación en el segundo trimestre. Medidos en unidades, la demanda de productos no perecederos, envasados, bebidas y productos de tocador e higiene creció 2,5% en el acumulado enero- julio 2013 en los diferentes canales, mientras que en el segmento de hipermercados, supermercados y discount trepó un 2,9% hasta agosto.

La mejora se experimentó, fundamentalmente, en los negocios de cercanías (Carrefour Express, Dia%, autoservicios asiáticos, etcétera), que mostraron un crecimiento del 15,3%. Son los elegidos por los consumidores para realizar sus compras semanales y evitar los gastos impulsivos.