Empleo estancado: otra causa de la derrota K
La "década ganada" no fue igual. Hasta 2008 fue una cosa y desde ese año hasta estos días, otra cosa. Si bien siempre hubo inflación en los años K, durante la gestión de Néstor se reactivó el empleo y tejido social empezó a recuperarse hasta llegar a su mejor momento en 2008. Luego, la falta de flexibilidad en la política económica y los crecientes subsidios para sostener el gasto público llevó a que la generación de empleo privado se frenara en la mitad de la primera gestión de Cristina Fernández, para empezar a ser sustituido por el empleo público. Y en los dos últimos año el Estado dijo "basta" y comenzó a frenar la generación de empleo (salvo en contados casos), llevando a una parálisis en el mercado laboral de hoy. Y la ayuda social ya es un recurso agotado para mantener el nivel de consumo -siendo éste uno de los pilares "del modelo".
Te puede interesar
Prueba de confianza: Mendoza sale a buscar $75 mil millones para pagar deuda
Estas palabras resume la idea de tres fuentes consultadas por MDZ para explicar por qué en todas las provincias argentinas hubo menos votos al kirchnerismo, como lo expresa el siguiente gráfico interactivo:
-
Te puede interesar
Crece el empleo en logística: cuáles son los perfiles más demandados
En las elecciones legislativas de 2005, el kirchnerismo como movimiento político debutó con el 45,1%. En las presidenciales de 2007, las que consagraron a Cristina Fernández, llegó al 45,29%. En las legislativas de 2009 y tras la crisis del campo fue derrotado en Buenos Aires por Francisco De Narváez y a nivel nacional el kirchnerismo bajó a 31,2 %.
Tras el envión en la popularidad por el “Fútbol para Todos” –del que cada año el Gobierno destina más de mil millones de pesos- llegó 2011 y Cristina, sin Néstor, llegó a su techo con el 54,11% de los votos.
Dos años después ese porcentaje retrocedió a 26,31 %. ¿Qué pasó para que baje tanto en cada provincia argentina?
“En términos generales, independentemente de las provincias, hay una situación de inflación y de marginalidad estructural que también se va a agotando con las políticas sociales. Y esta situación también impactó en las economías de las clases medias de todas las provincias. Mucho tiene que ver el proceso inflacionario y el estancamiento del empleo”, destacó Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina.
A diferencia de 2007, cuando –según el informe anual que hace el laboratorio de Deuda Social de esa universidad- el gobierno de Néstor Kirchner había logrado reconstruir el tejido social que venía deteriorado por la crisis del 2001, la situación de hoy es distinta.
Según este economista, “el sector más pobre necesita de más ayuda social para mantener el nivel de consumo que tenía en 2007”, cuando había más trabajo que planes de ayuda para sostener el tejido social.
Más allá de causas conocidas y visibles ante todos, como el impuesto a las ganancias (que ha perjudicado a la clase media) y la inflación, a las deficiencias de la economía nacional -en el que cada año destina más dinero a la importación de combustible porque desde el 2000 hasta ahora Argentina entró en una etapa de declinación productiva en materia de hidrocarburos-, el punto en común que afecta a todas las regiones de Argentina es la falta de generación de empleo público y privado.
"La conformación del voto es multicausal y una de las mismas es de origen económico: el modelo perdió dinamismo y generación de empleo", consideró el ex ministro de Hacienda de Mendoza y actual diputado nacional Enrique Vaquié.
"En los primeros cuarto o cinco años del kirchnerismo se generon muchos empleos privados y luego, desde 2008 hasta 2011, mucho empleo público. Y como en 2012 y 2013 se produjo un amesetanamiento de la economía, ya no se genera trabajo", explicó. Y según el legislador, la consecuencia se tradujo en votos porque "la gente está sintiendo que los años futuros no van a ser mejor".
Respecto de si la situación de las economías regionales se tradujo también en el "voto no positivo" para el Gobierno del domingo último, Vaquié sostuvo que "todo el Interior del país tiene pérdidas de competitividad" y que la falta de infraestructura en caminos y ferrocarriles hace que "el problema sea más grave Mendoza que para Tandil o Azul", es decir, para las economías más alejadas de Buenos Aires, beneficiado por su puerto.
También consideró que algunas economías regionales se han perjudicado por causas externas:
"Algunos productos estos años no subieron sus valores en dólares en el mundo. Por ejemplo la soja se multiplicó por dos en dólares. Pero tenés algunas frutas (como las de carozo) que su valor en dólares no aumentó en los últimos seis siete años".
Respecto del impacto de la inflación en las provincias, Vaquié indicó que "la inflación pega más el Interior que en los centros urbanos porque en las ciudades -junto al impuesto a las ganancias- causa pérdida de competitividad y de generación de empleo".
Otra fuente consultada por MDZ fue el economista Daniel Garro, quien según él la disminución de votos K en cada provincia argentina tuvo que ver con la caída de economías regionales y provinciales desde hace un tiempo ya, "más de dos años".
"Las economías funcionaban en gran medida por llegada de fondos desde la Nación y cuando esos recursos comenzaron a caer, las economías se desaceleraron de forma importante. Esos recursos llegaban vía obra pública y préstamos a tasa subsidiada", argumentó.
"Hoy la situación es muy complicada dado que los costos han subido mucho debido a la fuerte suba de la inflación y la caída del nivel de actividad. Y lo que hace es que las ventas crezcan a una tasa menor que los costos. Incluso en algunos sectores se ven caída de ventas directamente".
"Las empresas que exportan ven también en el mismo problema, a lo que se les suma el estancamiento del tipo de cambio, haciendo que sus costos en dólares suban más que sus ingresos", concluyó.
En este sentido, el retroceso en el comercio exterior se siente más en Mendoza que en el resto de país, según los números publicados en el informe Exportaciones Mendoza 2003 - 2012, elaborado por el Consejo Empresario Mendocino. Allí destaca que en la provincia hubo un deterioro del tipo de cambio real (TCR) entre el peso y el dólar EEUU en los últimos años. También se registró un amesetamiento en los últimos meses (con TCR a 1,26), conforme la tasa de devaluación del tipo de cambio oficial se fue incrementando, en particular desde octubre de 2012 y hasta la fecha.
Respecto del país, mientras que en la "década ganada" el comercio exterior de Argentina creció 172% con una fuerte devaluación del peso, otros países de la región y sin devaluar -y con políticas apuntadas a la inversión- exportaron más que Argentina: Chile lo hizo en 261%, Colombia en 336% y Perú en 402%.

