La deuda crece y se concentra en Anses y el Banco Central
Lejos del relato, la realidad marca que no hay desendeudamiento en la Argentina. La deuda del Estado sigue creciendo y los pagos que se han venido haciendo en realidad lo que han permitido es cambiar el tipo de acreedor. Ya no se les debe tanto a bonistas del exterior ni a organismos multilaterales de crédito como el FMI, pero sí crece la tenencia de “papeles” sin cotización de mercado en fondos claves para el país como las reservas del Banco Central (BCRA) y el fondo de garantías de la Anses.
En términos de la relación deuda con el tamaño de la economía, la deuda pública también evidenció un incremento representando a fines del 2012 un 45% del PBI, tres puntos porcentuales más que en 2011. De incluirse a los holdouts, el stock de deuda llegaría a representar casi un 48% del PBI. Esto significa que de cada U$S1 que produce la economía argentina, el Estado debe U$S0,45 o U$S0,48, dependiendo el total que se tome.
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Este nivel de endeudamiento como porcentaje del PBI es equivalente al que existía en el 2000 (46%), pero sensiblemente más bajo del pico del 151% al que llegó en la crisis del 2002 (Ver gráfico)
Deberse así mismo
Como resultado de esta política, sumada a la incorporación de deuda soberana cuando se estatizaron los fondos de las AFJPs, hoy el Estado es el principal acreedor del Estado mismo.
Analizando la estructura de la deuda pública argentina según el tipo de acreedor, se aprecia que un 33% de la deuda del sector público argentino estaría en manos del BCRA y un 16% en el Fondo de Garantía y Sustentabilidad, de Anses. Otros organismos estatales como PAMI, Lotería Nacional, distintos fideicomisos y el Banco Nación se llevan un 10%. Los organismos internacionales participan con un 13% y el 29% restante corresponde a deuda con acreedores privados, destaca el informe del Iaraf.
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En definitiva, actualmente un 58% de la deuda se encuentra en manos del propio Estado, lo que implica que, en buena medida, el Estado se debe a sí mismo. Para dimensionar la transformación realizada sirve un dato: A fines del 2005 la deuda en manos del sector público representaba solo el 8% del stock total.
El costo, eso sí, de esta política lo pagan los jubilados y los afiliados al PAMI, ya que se usa dinero de la Anses o de la obra social para financiar al sector público, y todos los argentinos por la inflación y cepo cambiario, ya que la emisión descontrolada del Banco Central y el uso de reservas en dólares para financiar al Tesoro inunda de pesos y restringe el acceso a moneda extranjera.