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En cuestión de precios, la distorsión es absoluta

En supermercados de Mendoza hay productos como el pan que subieron 136% en poco más de un año, mientras que otros ajustaron sólo 1,7% y algunos hasta bajaron.
Foto: Nacho Gaffuri/MDZ
Foto: Nacho Gaffuri/MDZ

A seis años y medio de la intervención del Gobierno en el Indec, la distorsión de precios y la discrecionalidad de los aumentos registrados es absoluta. Así llegamos a una situación en Mendoza donde en un mismo supermercado se pueden encontrar aumentos en poco más de un año superiores al 130%, mientras que en el mismo período de tiempo hay bajas (si, bajas de precios) de más del 17%.  Todo esto sin que nadie pueda explicar con certeza cuánto suben los precios y por qué. Y el principal perjudicado sos vos, el consumidor.

En la historia económica de Argentina y de Mendoza, van a recordarse dos hechos imborrables: la intervención del Indec en enero de 2007 y el posterior acompañamiento de esa decisión por parte del gobernador de Mendoza, Celso Jaque, quien ese mismo año decidió que la provincia dejara de medir inflación.  Pasó el tiempo y el Indec nunca fue normalizado ni Guillermo Moreno dejó de “intervenir en las mediciones”. Mendoza, por su parte, pocos meses antes de las elecciones de 2011 volvió a medir precios, pero luego del triunfo de Francisco Pérez en mayo de 2012, se tomó la decisión de interrumpir las mediciones.

La consecuencia al día de hoy no es sólo la inexistencia de un índice creíble de inflación para Argentina y Mendoza, el mayor daño es que no hay registros ni bases de datos con valores y precios de referencia de los productos.  Y el daño es insalvable y poco importan los acuerdos de precios y congelamientos.

MDZ Dinero buscó en las bases de datos de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) de Mendoza y los últimos y únicos registros de precios de productos básicos datan del período que va de enero de 2011 a marzo de 2012. Tiempo en el que se volvieron a medir precios en Mendoza. De antes no hay nada y después tampoco.

Con estos valores, donde la DEIE da una lista de productos básicos que se toman como referencia para medir precios, salimos a buscar a un supermercado los mismos productos y se relevaron los precios de venta.  Así se detectaron entre marzo de 2012 y ahora aumentos de hasta el 136% en el pan, pero también ajustes acumulados del 1,7% en el arroz e incluso bajas de hasta el 17% en el azúcar. La distorsión, como se ve, es absoluta.



Por ejemplo, el kilo de pan por piezas en marzo de 2012 costaba para la DEIE $7,51. Hoy en un supermercado se encuentra a $17,79. El aumento es del 136% acumulado.

La harina leudante costaba para la DEIE en marzo de 2012 $3,62 el kilo. Hoy en un supermercado la harina marca La Pureza (no es la más cara) cuesta $4,28. El aumento acumulado es del 18,23%.

¿Por qué si la harina subió 18,23%, el pan que se vende en el supermercado aumentó 136%? Esta es la distorsión inexplicable y lo que más golpea a tu bolsillo.

Hay más. El aceite de girasol se vendía para la DEIE a $7,75 en marzo de 2012. Hoy el mismo producto marca Cocinero por un litro se vende a $17,45, el aumento es del 125,3%.  En el mismo período, el kilo de arroz doble costaba $13,76 para la DEIE en marzo de 2012 y ahora se encuentra el mismo producto pero marca Susarelli a $13,99. El aumento es de sólo el 1,7%.



En el mismo período analizado, la lavandina por litro aumentó 72,3% y el papel higiénico un 54,9%, mientras que el azúcar bajó un 17,7%. En marzo de 2012 para la DEIE el azúcar costaba $5,59, ayer en un supermercado Carrefour MDZ Dinero encontró el kilo marcha Chango a $4,60.

Cortes de carne vacuna como el Cuadril o la Nalga acumulan aumentos del 20% y 26% respectivamente en el período analizado, lo mismo el pollo fresco con una suba del 17,5% (se vendía a $12,65 y hoy se consigue a $14,89), mientras que fiambres como la paleta cocida subió 81,7%.

Esta distorsión de precios generalizada, donde no se sabe por qué un precio sube tanto mientras que otro no, aunque ambos sean de consumo básico y masivo, es la consecuencia directa de la falta de referencias ciertas. Hoy empresas y consumidores no saben dónde están parados y en este caos, gana la especulación.

Podes vos mismo hacer el ejercicio. Bajá desde aquí el último listado de precios de la DEIE y hacé la comparación en tu comercio de barrio. Te vas a sorprender.