En cuestión de precios, la distorsión es absoluta
A seis años y medio de la intervención del Gobierno en el Indec, la distorsión de precios y la discrecionalidad de los aumentos registrados es absoluta. Así llegamos a una situación en Mendoza donde en un mismo supermercado se pueden encontrar aumentos en poco más de un año superiores al 130%, mientras que en el mismo período de tiempo hay bajas (si, bajas de precios) de más del 17%. Todo esto sin que nadie pueda explicar con certeza cuánto suben los precios y por qué. Y el principal perjudicado sos vos, el consumidor.
Por ejemplo, el kilo de pan por piezas en marzo de 2012 costaba para la DEIE $7,51. Hoy en un supermercado se encuentra a $17,79. El aumento es del 136% acumulado.
La harina leudante costaba para la DEIE en marzo de 2012 $3,62 el kilo. Hoy en un supermercado la harina marca La Pureza (no es la más cara) cuesta $4,28. El aumento acumulado es del 18,23%.
¿Por qué si la harina subió 18,23%, el pan que se vende en el supermercado aumentó 136%? Esta es la distorsión inexplicable y lo que más golpea a tu bolsillo.
Hay más. El aceite de girasol se vendía para la DEIE a $7,75 en marzo de 2012. Hoy el mismo producto marca Cocinero por un litro se vende a $17,45, el aumento es del 125,3%. En el mismo período, el kilo de arroz doble costaba $13,76 para la DEIE en marzo de 2012 y ahora se encuentra el mismo producto pero marca Susarelli a $13,99. El aumento es de sólo el 1,7%.
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En el mismo período analizado, la lavandina por litro aumentó 72,3% y el papel higiénico un 54,9%, mientras que el azúcar bajó un 17,7%. En marzo de 2012 para la DEIE el azúcar costaba $5,59, ayer en un supermercado Carrefour MDZ Dinero encontró el kilo marcha Chango a $4,60.
Cortes de carne vacuna como el Cuadril o la Nalga acumulan aumentos del 20% y 26% respectivamente en el período analizado, lo mismo el pollo fresco con una suba del 17,5% (se vendía a $12,65 y hoy se consigue a $14,89), mientras que fiambres como la paleta cocida subió 81,7%.
Esta distorsión de precios generalizada, donde no se sabe por qué un precio sube tanto mientras que otro no, aunque ambos sean de consumo básico y masivo, es la consecuencia directa de la falta de referencias ciertas. Hoy empresas y consumidores no saben dónde están parados y en este caos, gana la especulación.
Podes vos mismo hacer el ejercicio. Bajá desde aquí el último listado de precios de la DEIE y hacé la comparación en tu comercio de barrio. Te vas a sorprender.



