Tres escenarios posibles para el dólar blue
En los 18 meses que pasaron desde que el Gobierno nacional empezó a aplicar restricciones a la compra y venta de dólares e instauró en la práctica un mercado oficial, con una cotización, y el paralelo, con otra, el dólar pasó las barreras psicológicas de los $6, luego los $7 y ahora los $8, con un serio riesgo de que llegue a los $9 (ayer cerró a $8,75).
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Lo primero es intentar entender por qué el dólar blue de un día para el otro saltó a $8,75. Para Sebastián Laza, economista de la consultora Conexión Financiera, influyó directamente la oficialización del “dólar turista” con el recargo del 20% que ya aplica la AFIP como cobro a cuenta de “Ganancias y Bienes Personales” en los consumos con tarjeta de crédito en el exterior y en la compra de pasajes y paquetes turísticos fuera del país. “Esto implicó una devaluación real del 20%. El mercado ve que el Gobierno está reconociendo el atraso cambiario y ve que está muy cerca de devaluar o de crear un tipo de cambio múltiple. Y ante esto, busca posicionarse en dólares, el problema es que en este afán por “cubrirse”, se cae en la profecía autocumplida y el dólar sube más”.
"El dólar blue viene subiendo de forma permanente. No resiste el menor análisis la idea de que esto es un golpe o complot financiero", señala Daniel Garro, economista del Estudio Valor, antes de remarcar que "esta es una política monetaria tremendamente expansiva (la emisión de dinero sube al 40% anual) y el dinero que se emite no sólo va al dólar, también va a convalidar mayores precios de la carne, la leche o la indumentaria. Todos los precios relativos de la economía, incluidos los del dinero, están subiendo".
“El dólar blue se mueve por las expectativas de la gente”, advierte Alejandro Trapé, socio director en A+C Consultores y profesor de Política Económica y Economía Internacional Monetaria en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCuyo.
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Para Trapé, en los últimos 18 meses de cepos y restricciones cambiarias, cada vez que se anunció una medida restrictiva de este tipo, el dólar blue dio un salto y la brecha se extendió. Luego, en los días posteriores, el Gobierno (vía Banco Central, bancos o empresarios amigos) sale a vender dólares en el mercado informal para que baje. “El Gobierno va a actuar vendiendo y el blue va a bajar unos centavos, pero ahora tenemos un nuevo piso que no será menor a los $8 por dólar”, explica el economista.
“Esto (dólar blue a $8,75) es una reacción del mercado y del humor de la gente frente a un problema subyacente como es la inflación y el disparador fue el dólar turista. Pero esto es irreversible, estamos ante un nuevo piso para el dólar blue”, agrega Jorge Sansone, director de MasConsulting.
Tres escenarios posibles
La escalada del dólar blue, encendió el alerta en el Gobierno nacional y fue la propia Cristina Fernández quien convocó a su equipo económico para analizar la situación. La reunión fue anoche y mientras se habla de “ataque” o “complot” y por lo bajo se especula con que habrá medidas oficiales para frenar el dólar, se abren tres escenarios posibles, según los economistas consultados por MDZ. Esto es lo que puede venir:
1-Más desdoblamiento cambiario. Con la imposición del “dólar turista”, el desdoblamiento cambiario se oficializó y hoy hay un dólar oficial, uno para el turismo y el blue. Entre uno y otro hay una brecha del 71%. Con el “dólar turista”, el Gobierno devaluó en parte para frenar el éxodo de turistas al exterior y el gasto con tarjetas, al tiempo que suma más ingresos a sus arcas y frena la fuga de capitales. En este sentido, ahora se especula con que frente a las mayores expectativas de devaluación, que dispararon el blue, se desdoble más el tipo de cambio, para instalar, por ejemplo, un dólar exportador o productivo o un dólar ladrillo para hacer frente a la pérdida de competitividad por atraso cambiario sin que el tipo de cambio oficial deje de operar con ancla inflacionaria, como ocurre actualmente. El riesgo en este caso, advierten los economistas consultados, es que sostenido en el tiempo los desdoblamientos cambiarios siempre fracasan porque el mercado ajusta por expectativas en base a la cotización más alta del dólar, en este caso el blue.
2-Devaluación blanqueadora. Otro de los escenarios posibles es más radical e implica terminar con el desdoblamiento cambiario y sincerar el tipo de cambio con una devaluación del peso para llevarlo no seguramente a $8,75, pero sí mucho más alto de los $5,10 actuales. Esto eliminaría el cepo y las restricciones, bajando las expectativas de devaluación, y le permitiría a ciertos sectores recuperar competitividad y márgenes perdidos de rentabilidad para iniciar un nuevo ciclo de crecimiento con más inversión y generación de empleo. El efecto indeseado y riesgoso de esto es la pérdida de poder adquisitivo del salario, por efecto de la devaluación, y que la inflación, que ya viene siendo alta (25% anual), se acelere más y termine por comerse los beneficios del nuevo tipo de cambio, ya que se podría generar un rápido reacomodamiento de precios.
3-Actuar sobre el mercado paralelo como parche. El tercer escenario posible es más de lo mismo, aunque el margen de maniobra cada vez es más acotado. “Si quieren llegar bien a octubre, tienen que tomar medidas antes de mayo”, advierte Jorge Sansone.
Esta opción intermedia consiste en actuar únicamente sobre el dólar blue, ya sea vendiendo reservas del Banco Central o, como ha ocurrido hasta ahora, pidiendo que bancos (públicos y privados) y empresarios “amigos” del Gobierno vendan sus dólares en el mercado paralelo para que la cotización baje. El riesgo aquí es que las expectativas de inflación sigan siendo altas en los mercados, generando que la demanda sea mayor que la oferta. Esto haría que el mercado paralelo sea cada vez mayor y que sea necesario vender cada vez más cantidad de dólares para presionar a la baja su cotización. El círculo vicioso de las expectativas de inflación, sería cada vez mayor.
Lo ideal
La mala noticia es que entre lo que podría pasar y lo que debería pasar, hay una gran diferencia.
“El problema es que el Gobierno está débil y el mercado del dólar blue se está haciendo cada vez más grande. A la economía no le conviene que el blue este tan alto porque se alientan las expectativas de inflación y se desalienta el consumos y las inversiones. El Gobierno especulaba con hablar del dólar después de octubre, pero ya no tienen margen”, advierte Sebastián Laza.
“Pueden esperarse nuevas escaladas del dólar blue, porque no hay un plan completo ni de fondo en lo fiscal y monetario para esperar otra cosa que no sea más parches y medidas restrictivas. El problema se resuelve con restaurar la disciplina fiscal, para reducir el déficit que obliga a emitir más dinero, lo que genera más inflación y presión sobre el tipo de cambio”, explica Alejandro Trapé, aunque admite no creer que se vayan a tomar medidas de fondos como reducir el gasto para dejar de emitir tanto dinero.
“Esto se frena siempre y cuando haya algún tipo de medida del Gobierno para cambiar los problemas subyacentes, como son la inflación y el déficit fiscal del Estado. El Gobierno debe dar señales creíbles de que va a hacer algo, porque sino hay nada el dólar blue no tiene techo porque es un refugio de valor”, agrega Jorge Sansone.
"La caída del proyecto y salida de Vale es lo que se viene en la economía si desde el Gobierno no se corrige la actual situación cambiaria", advierte Garro.