¿Cuál es el plan económico que necesita la Argentina?
La ecuación es simple: las personas modifican su comportamiento económico basado en sus expectativas de una inflación más alta en el futuro. Por ejemplo, se podría empezar a demandar mayores incrementos nominales de sus salarios. Esto incrementa los costos, lo que lleva a que las empresas incrementen sus precios, especialmente si tienen expectativas de inflación similares.
Esto genera una nueva ronda de incremento en los salarios. Todo un círculo vicioso en el cual resultan perjudicados los trabajadores. Ya lo decía Juan Perón: "Los precios suben por ascensor, los sueldos por escalera".
Como sea, la situación descripta —que hoy vive la Argentina— genera una espiral de incrementos en los precios y salarios que genera aún más inflación en la economía. La combinación de estos impulsos de precios y salarios sumado a las expectativas inflacionarias que reflejan la experiencia del pasado reciente, generan una inflación autosostenida.
La incertidumbre hoy es real, pese a los cambios en la dirigencia de la cartera económica del país. Por caso, las políticas de restricciones a las compras con moneda extranjera continúan vigentes, así como las fuertes limitaciones a las importaciones y exportaciones. Continúa vigente un modelo que parece estar agotándose, de aquí en adelante ¿Qué rumbo deberá tomar la Argentina?. Responden los economistas José Luis Espert, Roberto Cuello y Maximiliano Montenegro.
Los expertos coinciden en que el país deberá tomar medidas duras -reducir el gasto público, quita de subsidios, y blanqueo de información-, dentro de un plan progresivo. Sin embargo explican que no estamos en una crisis profunda, y que todavía se puede evitar la pérdida de reservas.
Los comerciantes admiten que remarcan los precios por la falta de confianza que tienen en la estabilidad de la economía. Quienes compran mercaderías hoy no pueden asegurar que obtendrán ganancias y además dinero para luego reponerlas, es por eso que se anticipan a la inflación al mismo tiempo en que la generan.
Esta falta de confianza que propicia un aumento sostenido de los precios es lo que todos los economistas sostienen que el gobierno debe atacar con un plan económico integral.
El Plan económico actual del gobierno
|
|
Espert señaló que "otro pilar" que el observa tiene la economía del oficialismo es la de "redistribuir los ingresos con un estado gigantesco que gasta".
El economista señaló que de ninguna manera ha cambiado el modelo, pero como consecuencia de que "este populismo industrial termina teniendo una restricción externa, preocupados por la pérdida de dólares establece un cepo cambiario que lo único que logra es agravar esa pérdida".
Espert comparó la situación con la de una canilla rota a la que se le tiene que cambiar la mariposa porque no cierra y tiene pérdida de dólares por todos lados, pero en lugar de cambiar la canilla, el Estado cambia el cuerito.
La canilla está rota porque la "gente desconfía del modelo, porque a principios de la década perdieron sus depósitos, más tarde les robaron sus ahorros con el traspaso de las AFJP al Estado y el último movimiento fue el del cepo", entonces la gente desconfía, y no quiere pesos, quiere dólares y los quiere tener en su casa, "de ninguna manera buscan reinvertir", explicó Espert.
Todo lo anteriormente dicho implica la pérdida de reservas, a las que hay que sumarles la sobre emisión de pesos del gobierno para los que utiliza las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
"Hasta ahora el Banco Central no para de perder dólares y la economía está creciendo muy poquito, además la inflación es la octava más grande del mundo". La fuga de capitales es algo que el gobierno puede evitar, pero "si sigue con estas medidas absurdas, va a llegar a caminos de tensión innecesarias", evaluó el economista.
|
|
Además comentó que, después del cambio de autoridades que se produjo "hasta el momento no se han tomado medidas de fondo, se repiten los viejos esquemas, como este impuesto que no es relevante desde el punto de vista económico".
Cuello comentó que el 35% de impuesto a las compras con tarjetas en el exterior es una medida política, es mostrar que se quiere "grabar a la gente que mayores ingresos tienen. Porque aunque se le dice que es en concepto de un adelanto del impuesto a las ganancias cuando se les va a deducir recién en 2015 y para ese entonces la inflación ya lo va a haber hecho desaparecer, entonces las personas prefieren comprar dólares en el mercado negro, pagar un peso más pero evitar someterse a la fiscalización, entonces subieron la demanda del blue".
"Van en dirección contraria, al ajustar el ritmo de la devaluación, están parando las exportaciones, porque quien tiene mercadería para exportar está esperando que aumente el dólar para vender con mayores ventajas, y quienes desean importar se están apurando", comentó Cuello, y explicó que de esa manera se reduce la oferta de dólares y se aumenta la demanda.
|
|
¿La situación ya está planteada ahora que se debe hacer?
Espert: Bajaría el déficit fiscal conteniendo el gasto público, así se baja la emisión monetaria, y se puede relajar el cepo.
El camino para reducir la fuga de capitales no es subir el recargo para consumos en el exterior, porque esa medida no tiene nada que ver con el problema, el gobierno emite muchos pesos que la gente no quiere porque hay mucha desconfianza. Porque el gobierno le robó los depósitos cuando eliminó las AFJP y como vio que no hubo reacción se envalentonó y dijo vamos a poner un cepo.
Hay que eliminar el cepo devaluando el dólar oficial, haciendo un plan de ajuste monetario duro. El Banco Central tiene 30 mil millones de dólares en reservas todavía hay mucho margen para salir del conflicto.
Por otro lado hay que congelar el gasto en salarios. Se ha duplicado la planta, hoy hay 3 millones de empleados que le significan al Estado un gasto de 450 mil millones de pesos mensuales, lo que da un promedio de 13 mil pesos, que es un disparate.
Reducir el gasto en salarios: No más aumento de planta personal, no más aumento de salarios, pero todo esto dentro de un plan en el que dejemos de tener una tasa de interés de regla negativa, hay que llegar a niveles neutros por lo menos.
Raúl Cuello: El momento no es el adecuado para la toma de decisiones, porque se necesitan medidas duras, y antes de las fiestas se aumentaría el descontento social. Hay experiencias lamentables como las que llevaron a la renuncia de De La Rúa -20 de diciembre de 2001-, pero pasadas las fiestas, habrá que delinear un plan y ponerlo en ejecución.
Las medidas serían: bajar el gasto público, atacar los subsidios a la energía y al transporte, delimitar los precios de los víveres, así es como bajamos el déficit energético en la balanza de pagos.
Argentina no está al borde de una crisis, el año 2014 lo podemos pasar relativamente bien, pero hay que abrir el paraguas antes de que llueva.
Maximiliano Montenegro: Su plan integral tendría dos pilares, una señal fuerte de que existe una consistencia fiscal monetaria y cambiaria, como la que dice el gobierno que existe, y un recorte de los subsidios a la energía y al transporte, lo cual reduciría la emisión monetaria.
Esta medida tendría por única vez un impacto inflacionario -porque quitando los subsidios subirían los precios- pero daría la señal de que existe un plan firme para reducir la inflación.
La población -de Buenos Aires- no va a tomar de buena manera esta decisión -quitar los subsidios a la energía y al transporte- pero hay argumentos que el gobierno puede esgrimir, cómo que en Rosario, Mendoza y Córdoba la energía es más cara.
Por otro lado, el gobierno debe enviar una señal clara de pacto o de coordinación social entre sindicatos, empresarios y gobiernos para enviar un mensaje de que quiere, de a poco, reducir la inflación coordinando una gran mesa de diálogo.
Y la tercera medida que deberá tomar es transparentar totalmente el INDEC, con Cristina -Fernández de Kirchner- a la cabeza, decir cuáles son las cifras reales y monitorear mes a mes los cambios.
A diferencia de Espert, Montenegro aseguró que el empleo público no debe tocarse.

