Estiman una pérdida del 62% de la producción frutícola
El Ministerio de Agroindustria y Tecnología, a través del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), difundió los datos del "Pronóstico de cosecha frutícola 2013/2014". Las cifras mostraron una año marcado por las heladas, con una pérdida de la producción del 62% como promedio general, y en algunas producciones se registraron pérdidas de hasta el 90% -como es la de la ciruela.
La producción total estimada pra la presente temporada de cosecha frutícola es de 252.251 toneladas. Esta producción es sensiblemente menor a las registradas en los últimos años. La variable más significativa que explica esta merma es climática, y se debe a las temperaturas registradas en esta primavera.
Se detalla por especie: Superficie efectiva por hectáreas y Producción en el siguiente gráfico.
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Fuente: IDR
Las variedades más afectadas son las correspondientes a frutales de carozo con destino a consumo en fresco, debido a que se encontraban en el momento de floración cuando ocurrieron las heladas.
En cuanto a las zonas, las disminuciones observadas son diferentes dependiendo del cultivo. El durazno para industria tiene una disminución del 66%, con respecto a lo estimado en la temporada 2012/2013, y mientras que en el oasis Sur disminuyó un 81%, en el oasis Norte tuvo pérdidas del 71%. Por su parte, el durazno para consumo en fresco tuvo un comportamiento similar, con una pérdida del 71% comparada con la estimación de diciembre de 2012.
La Ciruela para consumo en fresco fue la fruta más afectada, por una falta de prioridad en el cuidado de heladas por parte de los productores, con pérdidas del 90%. Comportamiento similar tuvo la cereza que mostró una disminución del 85%.
Mientras que tanto la pera como la manzana sufrieron pérdidas poco significativas, del 30% y del 25% respectivamente, por tener tiempos de floración tardíos con respecto al resto de los cultivos, según explicó el Ingeniero Agrónomo Francisco Gómez, Gerente General del IDR.
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El Ingeniero Francisco Gómez dando el Pronóstico de cosecha |
Por su parte el Ministro de la cartera, Marcelo Barg, explicó que el 62% de pérdidas no es una cifra sorprendente, ya que la provincia "está sujeta a estos cambios", si bien comentó que "las heladas de este año fueron un evento extraordinario por su magnitud, el granizo y el viento zonda son contingencias que afectan a la provincia".
Para tratar de buscar una solución al conflicto, Barg estimó que creen "que el Fondo Solidario Agrícola es la base para ir hacia adelante, tenemos que poner a los productores realmente en condiciones de tener una productividad que le permita lograr mayor rentabilidad".
Según explicó el ministro el Fondo solidario agrícola se compone de 21 millones, más el remanente del año anterior, y los últimos aportes que sumaron los productores, lo que da un total de 36 millones de pesos.
A esto pretenden sumarle un adicional de 40 millones que están gestionando como préstamo de Nación. Barg recordó el decreto de emergencia que se logró el 9 de Diciembre pasado que significa prórrogas para el pago de impuestos nacionales para los productores.
El ministro reconoció que "hay una distorsión en la cadena de producción que la sufre, el productor, que recibe un precio bajísimo por sus productos. Cualquiera lo puede ver en la cadena hortícola o frutícola, donde un producto se paga en el campo a dos o tres pesos, y uno lo ve a 25 o 30 en las fruterías. Hay una cadena larga a la que le hemos hecho repudio, porque creemos que es un problema a solucionar".
En cuanto a los subsidios, el ministro comentó que ellos saben "positivamente que al productor no le gusta andar mendigando, y el otro tema es que el Estado tampoco puede estar subsidiando permanentemente, es decir que el Estado no tiene recursos infinitos, y tiene también muchas otras responsabilidades que atender, pero se han puesto los recursos que el Estado realmente ha podido".
"Y nosotros vamos a apuntar a seguir trabajando en la comercialización en la cual hemos avanzado como en los programas de frutas y verduras para todos, para el que vamos a empezar con la construcción de un galpón en el kilómetro 8, para acopio de las frutas y verduras", agregó.
Y continuó: "esta es la forma de ir superando las cadenas, para que el productor pueda recibir un precio justo por sus productos y el consumidor pagar realmente un precio que sea más accesible por las frutas y verduras que consume".
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El ministro de Agroindustria y Tecnología - Marcelo Barg |
Las pérdidas en la producción van a afectar al consumidor
"Teniendo los problemas que hemos tenido, particularmente en las frutas de carozo, como son la ciruela y el durazno, seguramente vamos a tener un incremento de precios en las fruterías y góndolas que obedecen a las contingencias que hemos tenido", explicó Barg.
El ministro comentó que "se le recomienda al consumidor es que si no está al alcance de su bolsillo trabajar con algún producto sustituto".
Pero esto "no significa que nosotros se vaya a subsidiar de alguna manera o poner algún precio de referencia porque la realidad es absolutamente clara. Esto no significa que vamos a salir a decirle al consumidor que no como fruta, que no coma verdura porque nosotros promovemos el consumo desde nuestros programas, y sabemos que son productos beneficiosos para la salud".
Sobre la tormenta de anoche, el ministerio todavía está haciendo análisis, pero estiman que los daños han sido menores.
La opinión de los productores
Juan Riveira Presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Frutas Frescas de Mendoza (ASPEFF), explicó que tanto para la fruta en fresco como para industrias -ya sean frutas de carozo o de pepitas- se puede hablar de una pérdida de la cosecha del 80% en promedio, y aseguró que sus cifras no varían de las oficiales -esta pérdida es en relación al potencial de producción de la provincia y no comparativa al año anterior como sí lo son las cifras del gobierno-.
Esto, según explicó Riveira, significa que sobre una expectativa de 800 millones de quilos, para las 40 mil hectáreas de frutales que tiene la provincia, la cosecha no superaría los 200 millones. Es decir, un 20 o 25% de la cosecha.
Y considerando que una producción implica costos de 25 mil quilos por hectárea, y el promedio de cosecha va a significar 5 mil quilos por hectárea. Esto significa que faltarán 20 mil quilos para cubrir los costos de producción que tuvo el 2013.
"Estamos en una situación seria para la temporada que viene, en todos los oasis, porque todos fueron afectados por la helada y habrá que ver hasta que llegue la cosecha si no sufrimos otro fenómeno esperamos que no", aseguró el titular.
En cuanto a los aportes del gobierno en calidad de subsidios, Riveira explicó que saben cual es la situación del la provincia y saben "que el gobierno no está en condiciones" de apoyarlos directamente, pero entiende que sí es necesario que se hagan las gestiones con los funcionarios nacionales para obtener la ayuda de Nación.
Sobre esto, el productor comentó que cree que aún no se entiende la importancia que tiene la fruticultura para las economías regionales. "La fruticultura, la horticultura y la olivicultura, mueven la economía de la provincia tanto como la vitivinicultura", aseguró.
En los departamentos en los que estas actividades están más presentes ya están padeciendo el comercio y otras actividades, la falta de trabajo de quienes se dedicaban al cultivo y la cosecha.
"En el raleo, ocupamos -habitualmente- 8.000 personas y este año no se ocupó ni el 10%, y es gente que no tiene otra cosa para hacer, no es lo mismo la mano de obra que se ocupa para 800 millones de producción que para 200", comentó Riveria.
Y el hombre aseguró que lo mismo va a pasar con los rubros de empaque e industrias conserveras, que en algunos casos no van a abrir sus puertas, o van a trabajar a media máquina.
"La situación va a ir profundizándose de marzo hacia adelante", aventuró.
¿Qué hacer para salvar la situación?
Riveira explicó que desde la provincia pueden gestionar que Nación entienda la problemática de la industria, que no todo es petróleo y pampa húmeda, porque el agro mueve las economías regionales.
"Se trata de sortear la conyuntura, para que no desaparezcan zonas productivas, como ya pasó con la manzana donde se perdieron 10.000 hectáreas que no se volvieron a recuperar", agregó.
Mientras que contra las contingencias climáticas: "No hay mecanismos de defensa que pueda usar el productor", porque un sistema de calefacción contra la helada cuesta alrededor de $30.000 por hectárea y si el productor viene de vender su cosecha en $20.000 o $25.000 por hectárea no puede invertir en eso".
"Se necesitarían algunos años de alta rentabilidad para que los productores pudieran invertir en mecanismos de defensa. Nos pilla con las defensas bajas, porque llevamos 4 o 5 años con falta de rentabilidad y de competitividad", comentó Riveira.
"Y si no se da pronto la ayuda necesaria, en 2014 cerca de 20.000 hectáreas destinadas a la furta fresca o para industrias no van a ser trabajadas", finalizó.

