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Los bancos ya pagan 17% de interés en sus plazos fijos

Por la caída del dinero de sus cajas de ahorro y cuentas corrientes, en los últimos meses subieron las tasas de interés para captar más clientes.
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Los bancos argentinos salieron en los últimos meses a captar clientes ofreciendo subas en las tasas de interés de sus plazos fijos. En lo que va de septiembre ya captaron $ 6.000 millones, pero con mayores costos. El resultado que obtuvieron fue un crecimiento en este segmento de ahorros que sirvió para devolver al menos parcialmente la liquidez del sistema que habían perdido; pero a costos notablemente más altos.

Según informó El Cronista, los plazos fijos ya logran crecer al 40% interanual y seguir de cerca el ritmo de la demanda de créditos (una preocupación que mantienen desde hace tiempo en los principales bancos del sistema). Pero no alcanzan a compensar del todo el drenaje que se percibió, al mismo tiempo, en las cuentas a la vista.

Los bancos lograron captar $ 6.000 millones en plazos fijos durante septiembre (un 7% más que en igual mes del año pasado), tras haber obtenido cerca de $ 9.000 millones durante agosto. Para eso debieron incrementar las tasas en unos 500 puntos básicos desde marzo hasta hoy: sobre los ahorros más chicos llegan a pagar hoy entre un 16% y el 17% anual; y sobre los más grandes, de más de un millón de pesos, hasta un 21% anual (a pesar de que en la encuesta del BCRA, en donde hay una fuerte ponderación de los depósitos de organismo públicos, esa tasa se ubica en un 19%).

El Banco Central ya hizo saber a algunos ejecutivos su preocupación por esta suba de tasas, con un monitoreo diario en las mesas de dinero, sin distinguir demasiado los segmentos.

El temor es que las entidades decidan trasladar completamente a los créditos el ajuste que ya aplicaron y compensar a través de éstas, también, las pérdidas que sufrieron por la última regulación oficial en cargos y comisiones. En el sector ya anticipan, sin embargo, que el encarecimiento del dinero en la economía llegó para quedarse. Y que las tasas de interés de los créditos deberán quedar a tono con sus nuevos costos de fondeo. El fenómeno ya empezó a notarse en los adelantos en cuenta corriente y los documentos que toman las empresas a corto plazo.