La economía ya no reacciona a la emisión masiva de dinero y pide creatividad
En twitter: @Fede_Manrique
Como a un paciente que durante mucho tiempo se le administró un mismo remedio para que pueda mantenerse saludable pero empezó a generar “tolerancia”, la economía argentina está sufriendo lo mismo. No responde a los incentivos.
En medicina, el criterio de “tolerancia” se aplican cuando un mismo paciente necesita dosis cada vez más altas de un mismo medicamento para obtener los resultados deseados o bien cuando un mismo medicamento sostenido en el tiempo ya no genera la respuesta buscada. En estos casos, el organismo genera lo que se llama tolerancia. En la economía argentina está pasando justamente esto.
Durante los últimos años la fuerte emisión monetaria decidida por el Gobierno y ejecutada por el Banco Central, ya sea para financiar más gasto público o bien para inundar de pesos la economía en un intento por acelerar el consumo interno, ha permitido que Argentina muestre altas tasas de crecimiento. Pero esto comenzó a agotarse.
Como muestra basta un dato. La base monetaria, que incluye todo el dinero en efectivo circulando, más lo depositado en los bancos en cuentas a la vista (cajas de ahorro y cuentas corrientes) suma al 29 de junio de 2012 los $244.158 millones. Esta cifra (último dato disponible) representa un aumento del 37,2% comparado con los $177.940 millones al 1 de junio de 2011, según datos del Banco Central.
Este sólo dato significa que en un año la cantidad de dinero en poder de los argentinos aumentó en más de un 37%. En cualquier contexto económico y país, una emisión de dinero de semejantes dimensiones por parte del Banco Central habría generado una fuerte inyección de crecimiento e incluso altas tasas de inflación. Pero esto, que ya ocurrió en el pasado reciente de la Argentina con niveles de emisión de dinero mucho más bajas, ahora no está generando ni más consumo, ni inversión, ni un mayor crecimiento de la economía y la industria.
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Incluso, se hace más evidente la emisión de dinero sin ningún respaldo ni parámetro económico por parte del Banco Central si se tiene en cuenta que en los últimos doce meses las reservas monetarias de la Argentina cayeron. Al 29 de junio de 2011 el Banco Central tenía reservas (respaldo del dinero circulante) por U$S51.794 millones. Un año después, al 29 de junio de 2012, las reservas cayeron a U$S46.348 millones. Esto es una baja del 10,5%.
Las reservas del Banco Central cayeron 10,5% en un año, mientras que la base monetaria (dinero en efectivo y depósitos a la vista) creció 37,2% en igual período.
Inmutable
Semejante expansión monetaria, decidida y orquestada por parte del Gobierno nacional, debería haber generado algún impacto. Pero no.
De acuerdo con datos del Estimador Mensual Industrial (EMI), que mide el propio Indec y que sirve de antesala a la medición trimestral del PBI, la actividad industrial de los primeros cinco meses de 2012 con respecto al mismo período del año anterior presenta un incremento del 0,2% en la medición con estacionalidad y una caída del 0,5% en términos desestacionalizados.
En mayo de 2012, con relación a abril pasado, la producción manufacturera registra una caída del 3,5% en la medición con estacionalidad y una baja del 2,4% en términos desestacionalizados.
La actividad industrial de mayo de 2012 muestra caídas del 4,5% en términos desestacionalizados y del 4,6% en la medición con estacionalidad con respecto a mayo de 2011. Este dato involucra a toda la actividad manufacturera del país, según datos del Indec.
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Tampoco la alta emisión está mostrando incrementos en las tasas de inflación. Diputados opositores revelaron el 11 de junio que el índice promedio de inflación de mayo elaborado por las consultoras privadas censuradas por el Gobierno fue del 1,71%, por lo que el porcentaje interanual acumulado trepa a 23,85%. La inflación sigue siendo alta en la Argentina, pero podría ser mucho más alta si se tiene en cuenta que en el último año la emisión de dinero superó el 37% anual.
¿Qué está pasando entonces? ¿Por qué si hay mucho más dinero en circulación, este no se gasta ni genera un mayor movimiento en la economía? La respuesta viene por el lado de las expectativas. No hay más consumo ni inversión por la incertidumbre. Por eso, ya con simple emisión monetaria no alcanza. El Gobierno tiene que afinar la puntería y empezar a plantear otros remedios posibles para evitar que la economía se frene. El paciente con tolerancia necesita nuevos medicamentos.