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Destacan las diferencias con Brasil en la lucha contra la inflación

Al momento de enfrentar la inflación, la brecha entre ambos gobiernos es enorme y se abrió un poco más anteayer, con el anuncio del gobierno del PT de ajustar el gasto público para moderar la suba de los precios.

Hoy, Amado Boudou y Guido Mantega se reunirán a las 10 de la mañana en Brasilia para analizar la compleja relación bilateral comercial; ambos son ministros de Economía y hasta allí llegan las coincidencias.

Al momento de enfrentar la inflación, la brecha entre ambos gobiernos es enorme y se abrió un poco más anteayer, con el anuncio del gobierno del PT de ajustar el gasto público para moderar la suba de los precios, según economistas de Brasil y la Argentina consultados por La Nacion.

Luego del anuncio de que se recortará el gasto en 50.000 millones de reales (US$ 30.000 millones) -pese a que el gasto crecerá en términos reales-, los analistas creen que la presidenta Dilma Rousseff comprendió que la política fiscal no debe ser tan expansiva y que debe acompañar el esfuerzo de la política monetaria, aunque sin sacrificar el crecimiento ni la política social.

La sucesora de Lula pelea por cumplir con un esquema de metas de inflación en un contexto de mayor armonía entre Mantega y el nuevo presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, luego de las fuertes peleas entre su predecesor, Henrique Meirelles, y el ministro.

En la Argentina, el Gobierno no se anima a pronunciar la palabra inflación, aunque al mismo tiempo la presidenta Cristina Kirchner pide a los sindicatos que moderen sus pedidos salariales, mientras Boudou les pide a los consumidores que "caminen" para conseguir mejores precios.

Mientras Brasil considera que el 6% alcanzado a fin de 2010 es una suba de precios preocupante, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó una inflación cercana a 10,9%, aunque las consultoras privadas la calculan en torno del 25%.

¿Es posible por lo tanto comparar la situación y las políticas para combatir la inflación de los principales socios del Mercosur? Fabio Giambiagi, reconocido economista del Bndes, dijo desde Río de Janeiro que "hay diferencias estructurales entre ambos países, porque en Brasil se mantiene desde hace 12 años la construcción de una credibilidad que ahora no cambiará".

Dicho esto, Giambiagi consideró que el esfuerzo fiscal anunciado por Rousseff resultará insuficiente y que difícilmente el gobierno del PT pueda cumplir con su meta de superávit fiscal.

Sebastián Briozzo, analista de Standard & Poor's para la Argentina y Brasil, indicó que "Brasil, con este anuncio, demuestra que tiene una política de sintonía fina en la lucha contra la inflación, lo que marca la diferencia para los inversores: allá se piensa con un horizonte de cinco años y acá, de sólo 18 meses".

Eso se debe, según Dante Sica, de abeceb.com, y Miguel Bein, a que Brasil tiene una continuidad en las políticas cambiaria, monetaria y fiscal desde el gobierno de Fernando Henrique Cardoso que no tiene pudor en continuar, más allá de los matices. "La Argentina, en cambio, busca crecer a toda costa con alta inflación, la cual no tiene peligro de espiralizarse pero tiene un efecto nocivo sobre la pobreza y la competitividad", expresó Sica.

Bein agregó que "tanto Brasil como la Argentina aceleran el gasto en años electorales y luego se moderan, pero Brasil usa en forma explícita la suba de tasas y la política fiscal cuando le conviene, mientras la Argentina subió las tasas a la fuerza en 2008 por la crisis y toma la moderación fiscal como un ajuste".

Por su parte, Daniel Artana, de FIEL, dijo que "con sus diferencias, tanto Brasil como China muestran que están preocupados por la inflación y van a enfriar la demanda agregada, lo cual es lógico para evitar un recalentamiento de la economía".

En cambio, concluyó, el Gobierno "actúa en forma expansiva tanto en la recesión como en el crecimiento, lo cual constituye una negación de la lógica económica básica".

Fuente: La Nación