Como efecto del auge del consumo, y según el informe Relevamiento sobre la realidad empresaria 2011 y perspectivas 2012, elaborado por IERAL de la Fundación Mediterránea, el 69% de las pymes consultadas aumentó sus ventas en 2011 respecto de 2010. No obstante, el 72% de las firmas no experimentó un incremento en la rentabilidad.
Rentabilidad, costos, crisis internacional, exportaciones, inversiones, financiamiento. Lo mejor, lo peor, los desafíos, lo que se viene. Empresarios pyme de distintos sectores analizan los resultados de su negocio y su sector a lo largo del año. También cuentan cuáles son las proyecciones para 2012, informa hoy el diario El Cronista.com
Como efecto del auge del consumo, y según el informe Relevamiento sobre la realidad empresaria 2011 y perspectivas 2012, elaborado por IERAL de la Fundación Mediterránea, el 69% de las pymes consultadas aumentó sus ventas en 2011 respecto de 2010. No obstante, el 72% de las firmas no experimentó un incremento en la rentabilidad (en el 47% de los casos disminuyó, mientras que el 25% la mantuvo igual).
"Se observa un importante crecimiento en los montos de facturación de las empresas en 2011. Los ingresos aumentaron pero la rentabilidad no acompañó en la misma proporción. Es decir, los costos crecieron en proporción mayor", analiza Luciano Crisafulli, profesor de Economía de la Universidad Nacional de Córdoba.
En cuanto a los obstáculos que hicieron mermar la rentabilidad, la mayoría de las pymes (63%) respondió que fue la inflación, el 55% los costos laborales, 41% la incertidumbre macroeconómica, 55% la presión tributaria y 45% el tipo de cambio. "Si la rentabilidad es la principal fuente de financiamento, en particular entre las pymes, lo que vemos es que está disminuyendo margen para reinvertir utilidades. La demanda creciente vía consumo no se corresponde con un aumento de la inversión, eso se traduce en un cuello de botella", apunta Crisafulli. "Estoy en el sector automotriz, donde no se dejan de patentar autos y se está invirtiendo mucho en posventa. En nuestro rubro nos fue bien porque invertimos en tecnología para fabricar cosas complejas y de calidad. En los últimos dos años, invertimos U$S300.000 y este año facturamos 50% más que el año anterior, hasta llegar a los $ 4,5 millones”, cuenta Tino Abella, titular de la empresa de equipos para el diagnóstico vehicular, que tiene 20 empleados y exporta el 30% de su producción. “El mundo se pone más competitivo y, para tener rentabilidad hay que innovar y salir de la zona de confort”, apunta.
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