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En Argentina, el dólar es el refugio elegido por generaciones

Cualquiera sea la generación, la dolarmanía está arraigada entre los argentinos. Aunque, según dice el ex ministro de Economía Carlos Rodríguez, no es que las personas tengan tanta confianza en el dólar, sino que lo que ocurre es que tienen desconfianza en el peso.
Foto: web
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Desde siempre ahorro en dólares", dice Guido Commenge, licenciado en comunicación social de 25 años. "Cuando empecé a tener mi propia plata a partir de caídas de dientes, regalos de cumpleaños y demás, mis padres siempre dijeron que lo más seguro era tenerla en dólares y me la iban cambiando. Aunque en esa época no era tan importante porque estábamos en plena convertibilidad y un peso era igual a un dólar", recuerda.

Según publica hoy el diario La Nación, Catalina L., de 35 años, cuenta que todos los meses con su marido, que es contador, compran entre US$ 1500 y 2000, cuando no un poco más, como por ejemplo, en temporada de aguinaldos. "Quizás es más negocio comprar propiedades, pero para lo que me alcanza es para ahorrar en dólares, y después, en la medida en que puedo, compro algo que necesito", explica esta profesional que pide, por temor, no revelar su apellido.

Cualquiera sea la generación, la dolarmanía está arraigada entre los argentinos. Aunque, según dice el ex ministro de Economía Carlos Rodríguez, no es que las personas tengan tanta confianza en el dólar, sino que lo que ocurre es que tienen desconfianza en el peso, una moneda que en su corta historia ha transitado más devaluaciones que períodos de estabilidad. "Desde que nací -relata el economista de 64 años-, le hemos añadido 12 ceros a la moneda. Cuando era joven, comprabas un pasaje de Aerolíneas para viajar al exterior, lo pagabas en pesos y, a la hora de hacer el viaje, estaban tan devaluados que te pedían la diferencia. En ese entonces, no se podía pagar nada en dólares billete porque estaba prohibido."

La manía de los argentinos se remonta al siglo pasado. Apenas por un breve período, desde fines del siglo XIX hasta comienzos de los años 50, la moneda local sirvió tanto como unidad de cuenta como para vehículo de ahorro, coinciden los historiados. Pero desde entonces, el billete verde comenzó a avanzar hasta destronar al peso.

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