La Promoción diferenciada genera opiniones encontradas
Habida cuenta de que aún no se ha develado cuál es el sistema de Promoción Industrial que está negociando el gobernador Celso Jaque con la Nación y considerando que en las últimas jornadas ha cobrado fuerza la modalidad de una Promoción Industrial Diferenciada, ya suenan opiniones disímiles entre algunos economistas mendocinos.
Por los departamentos siempre relegados
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Sin embargo fue cauto al momento de ahondar en sus reflexiones al considerar que “primero hay que ver cómo se van a distribuir los beneficios y qué tipos de acuerdos se van a celebrar. Pero creo que hay un par de departamentos que se pueden beneficiar”, recordó. Y agregó: “Por ejemplo el departamento de General Alvear, que siempre se ha quedado fuera de muchos tipos de emprendimientos. No así en los últimos años Malargüe , que ha repuntado bastante”.
En ese sentido marcó que “me gustaría ver cómo se reparte el beneficio y a qué sectores se dirigirán, porque sería importante que estuvieran diseccionados hacia las actividades que desempeñan en la provincia los productores. Yo en particular buscaría favorecer a ese sector con el fin de generar una sinergia porque en general, en las provincias, ha costado mucho agruparlos como para que se celebren alianzas estratégicas”, señaló.
“Creo que con la capacidad de negociación que tiene Mendoza, si los acuerdos con la Nación se hicieran de una manera más coordinada, sería muy interesante que ingresara a un sistema de promoción diferenciada”, estimó.
Frente a la posibilidad de que el régimen de promoción a favor sólo de algunos departamentos genere desequilibrios, Cejuela estimó que “primero habría que ver a qué sectores abarca y cuáles actividades, pero si se considera que el sistema apostaría para que se amplíe la superficie cultivada o por ejemplo que se protejan más hectáreas con malla antigranizo ahí si pediría que se atiendan a los departamentos más rezagados”, manifestó el economista.
Centrado en la posibilidad de que se muden por el sistema diferenciado empresas de un departamento a otro estimó que “eso sería muy difícil que se produzca, por las características que tiene Mendoza según sus condiciones climáticas y su distribución territorial. Eso sería muy difícil que se produzca. Básicamente hablo de la actividad vitivinícola o frutihortícola”, señaló.
Puntualmente Cejuela solicitó que “esas inversiones se realicen apostando al desarrollo. Si eso es así, sería muy interesante para que tengan un impulso importante los departamentos que siempre estuvieron más relegados en ese sentido. Pero todo régimen habrá que ver cómo se implementa”, cerró el técnico.
En contra de la diferenciación
Por su parte, Rodrigo González, quien está vinculado a los equipos técnicos de la senadora nacional cobista Laura Montero, consideró que la modalidad de Promoción Industrial Diferenciada generaría “igualdad de condiciones en términos relativos”.
Sí estimó, al igual que Cejuela, que recordando que Mendoza siempre estuvo en desventaja respecto a sus vecinas “es bueno que la provincia ingrese a un sistema de promoción”.
Sin embargo defendió su postura alertando que “si querés beneficios para la provincia de Mendoza deberían ser para todos los departamentos”, remarcó.
Y criticó enfáticamente la concepción del propuesto sistema de Promoción Industrial que está negociando Jaque con la Nación: “El actual sistema de promoción industrial no busca un tipo de desarrollo sectorial. Se basa en un concepto de equidad. Por eso los problemas que veo están basados en errores sobre la implementación y en las auditorías. Porque para posicionar el desarrollo territorial nacional en forma equilibrada habría que medir la implementación a base de indicadores medibles y reales, como el producto per cápita, la pobreza, las necesidades básicas insatisfechas, el nivel de industrialización o el desempleo”, reflexionó.
“Esos puntos actualmente no se discuten. Hay que fundamentar tributariamente bien dónde ponemos los esfuerzos. En qué tipos de beneficios se quiere trabajar. Hay que generar beneficios equilibrados, para promocionar inversiones, para generar mano de obra”, remarcó.
Ventajas comparativas vs. competitivas
Considerando básicamente los recursos naturales de cada región productiva, enmarcada cada una de ellas por los límites territoriales de los distintos departamentos mendocinos, Walter Pavón, economista de Bodegas de Argentina, analizó que “el sistema de promoción industrial diferenciada, a favor de los departamentos que siempre han estado más relegados de las inversiones, sería positivo siempre y cuando se base en las ventajas comparativas de cada uno de los departamentos considerados a ser beneficiados”.
En una línea contraria de pensamiento, el técnico del vino argentino, estimó como negativa una posible implementación del sistema “considerando ventajas competitivas”.
“Porque si desviamos recursos en forma artificial para generar ventajas competitivas esto no será favorable para nadie, porque el Estado deberá seguir sosteniendo el sistema por mucho tiempo y eso seguirá generando un costo. Con lo cual artificialmente se seguirá sosteniendo algo que en forma natural no se daría nunca”, expresó.
En este caso, una ventaja comparativa es tal cuando un departamento disfruta sobre otro en cuanto a la elaboración de un producto cuando éste se puede producir a un menor costo, en términos de otros bienes y en comparación con su coste en el otro departamento.
En cambio, una ventaja competitiva es una ventaja que una compañía tiene respecto a otras compañías competidoras. Muchos opinan que en un mercado cambiante no existen realmente ventajas competitivas que se puedan mantener mucho tiempo.