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El diputado Mansur aclara alcances de una ayuda para productores

El legislador cobista negó que el proyecto para la creación de un fondo nacional para subsidiar la colocación de malla antigranizo sea un pase de factura para la Coviar. Sin embargo, el diputado nacional estimó que el programa de integración de pequeños productores controlado por ese organismo y el BID "no tendrá el éxito esperado".
Mansur, Alvaro, Jury y Pinto, cuando presentaron el proyecto el lunes.
Mansur, Alvaro, Jury y Pinto, cuando presentaron el proyecto el lunes.
El diputado nacional Ricardo Mansur, de ConFe, salió al cruce de un rumor que afirmaba que el proyecto que presentó junto a Jorge “Pampa” Alvaro (PJ), Mariana Jury (ConFe) y Sergio Pinto (ConFe) era un pase de factura contra la corporación Coviar por su deficiente manera de distribuir recursos para la colocación de malla antigranizo entre productores locales pequeños y medianos. La versión nació de un asesor del legislador quien apuntó a la ineficiencia de esa corporación vitivinícola.

Esto lo desmintió sosteniendo que “en realidad el proyecto nació porque hubo un compromiso de la presidenta que prometió a la industria vitivinícola devolver dineros -por un 50 por ciento- producidos por ejercicios de exportación y que no estaba legalizado. Sólo fue una expresión de buena voluntad y había que asegurarlo”, aclaró.

“Cuando –Cristina- mandó los primeros recursos, lo hizo parcialmente, y quedó la distribución a criterio del Gobernador y un ministro. Por ejemplo, los 24 millones que llegaron fueron repartidos a razón de dos y medio millones para promocionar al vino, para subsidiar la tasa de créditos para fábricas de mosto, para la tasa cero de los créditos de cosecha y acarreo del Fondo para la Transformación y el programa de ayuda para bodegas de 11 millones de pesos”, detalló.

En ese sentido, explicó que la iniciativa -anticipada a MDZ la semana pasada- se armó para “buscar una solución a un problema que no se soluciona nunca a favor de los pequeños productores y a quiénes hay que garantizarles al menos un 30 por ciento de la cosecha”. Y acotó: “De esa manera se solucionaría por ley que esos fondos llegaran a las provincias vitivinícolas en forma regular y para un destino específico”.

De la distribución de los fondos destacó que “el Gobierno tendría la facultad de armar la comisión administradora, no sé si lo hará a través del Fondo para la Transformación o de la Coviar. Pero la idea también es que participen los intendentes”, manifestó sobre el criterio de reparto.

Programa de Coviar – BID no obtendría los resultados esperados

Sin embargo, el legislador -oriundo de Rivadavia- admitió que al proyecto “ha costado levantarlo, porque hay algunos programas como el del BID con la Coviar que si bien están muy planteados no van a tener el éxito esperado”, dijo.

“En el proyecto de contrato -Coviar/BID-, figura una cláusula que dice que el productor que se integre no podrá acceder a otro beneficio ni de la Coviar, ni del Gobierno provincial o nacional durante 10 años”, reclamó.

De la misma forma reflexionó sobre otro punto que consideró débil del programa de la Coviar: “En cuanto a la colocación de malla antigranizo -que involucra a unos 50 millones de dólares-, el programa de la Coviar no ha tenido cubierto las expectativas. No sé si superará el 30 por ciento con la colocación de la malla. Nosotros vamos al grano. Hay un compromiso de la presidenta que hay que legalizarlo y por eso hemos presentado este proyecto”, justificó.

Reglas parejas para todos, no sólo para las champañeras

Mansur además advirtió que la iniciativa de tipo nacional presentada en el Congreso bajo el nombre de Fonaprovi, “viene a solucionar algunas disparidades de ayuda que por ejemplo no tienen los pequeños productores y sí las elaboradoras de champán”.

Lo referido por el diputado nacional se basa en el beneficio recibido por las elaboradoras de vino espumante cuando Cristina Fernández los eximió del impuesto interno: “Entre 2005 y 2009 se les eximió del gravámen por unos 40 millones de dólares. El compromiso era que invirtieran por un 125 por ciento. Ellos superaron ese porcentaje. Me parece muy bien ya que invirtieron cerca de 100 millones de dólares en cuatro años. Por eso vino la Presidenta y les alargó el beneficio por dos años más, con lo cual dejarán de pagar otros 15 millones de dólares”, calculó.

“El tema es que más de un 13 por ciento de eso que invirtieron fue para viñedos nuevos y no para tecnología, con lo cual en el futuro próximo comenzarán a proveerse de uva propia produciendo un aumento de la oferta y una baja en los precios de la uva, con lo cual los perjudicados serán los productores, sobre todo los pequeños y medianos”, anticipó. Y agregó: “Entonces saquémosle el IVA a los productores para ayudarlos en forma efectiva. Porque muchos de los dueños de champañeras son empresas trasnacionales. Por eso digo, por qué no ayudamos a nuestros productores”, apuntó.

Con el acento puesto en la equidad con que debe ser distribuida la ayuda remató: “No miremos esto como un regalo a los productores cuando a 115 bodegas que están elaborando champán les estamos dando casi la misma cantidad de dinero, unos 50 y pico millones de dólares”, cerró.