Sin un modelo de desarrollo
El agotamiento del régimen de convertibilidad a fines del 2001 abrió paso a una nueva etapa para la economía argentina. La situación económica actual no es solo el efecto de un “viento de cola”, sino de la aplicación de una estrategia generada a partir de la intervención directa del Gobierno en un contexto reservado sólo a las grandes corporaciones económicas-financieras.
Las posibilidades de que las economías desarrolladas vuelvan a caer en recesión son escasas, lo que despeja el horizonte en ese sentido.
Sí se espera un aumento sistemático de la demanda de commodities, que seguirá a buen ritmo en el año próximo. Y esto es una muy buena noticia para la Argentina.
Las tasas mas elevadas de expansión del PBI mundial estarán en la zona asiática (China) y América latina (Brasil), áreas geográfica que registran importantes volúmenes de comercio exterior con Argentina, lo que también ayudará al país durante el año próximo.
Los precios vigentes de la soja y las proyecciones para el 2011, generara un importante ingreso de dólares a la economía argentina, lo que garantiza crecimiento.
Pero Argentina aún no ha consensuado una agenda para el desarrollo.
China no demanda alimentos porque los produce, solo demanda soja un insumo que le falta en su matriz productiva.
Luego de la crisis internacional (2008/2009) retomar un ritmo de altas tasas de crecimiento implica la necesidad de un mayor nivel de inversión, que actualmente se podría definir como insuficiente. Estos son los puntos débiles con vistas al 2011.
Pero Argentina aún no ha consensuado una agenda para el desarrollo.
China no demanda alimentos porque los produce, solo demanda soja un insumo que le falta en su matriz productiva.
Luego de la crisis internacional (2008/2009) retomar un ritmo de altas tasas de crecimiento implica la necesidad de un mayor nivel de inversión, que actualmente se podría definir como insuficiente. Estos son los puntos débiles con vistas al 2011.


