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En 2011 Argentina venderá no menos de 150 mil toneladas de mosto

Debido a los problemas de producción de manzanas de Polonia y China y la escasa elaboración de jugo de uva en Estados Unidos, el mosto argentino enfrenta una conveniente demanda global. Para ello el sector reclamó equilibrio en el financiamiento para su producción. Calcularon un crecimiento de un 17% en la cosecha de San Juan.
El mosto argentino recuperará en 2011 mercados internacionales.
El mosto argentino recuperará en 2011 mercados internacionales.
El mosto de uva argentino este año espera recuperar su pasado status de producto con fuertes perspectivas comerciales a nivel mundial esperándose que se vendan -desde el sector bodeguero nacional- no menos de 150 mil toneladas.

Esa conclusión se ampara en la situación que atraviesa el jugo de manzana polaco y chino, principales competidores del mosto nacional y el importante incremento en la producción de uvas en San Juan –de un 17%- dado a conocer al mediodía en el cuarto piso del INV.

La información fue considerada durante el anuncio del primer pronóstico de la cosecha 2011 dado a conocer por el Instituto Nacional de Vitinicultura –de unos 27,7 millones de quintales- durante la reunión de entidades bodegueras con el presidente del organismo rector del vino argentino, Guillermo García, donde además se analizaron algunos tópicos referidos a la coyuntura comercial del vino argentino tanto en el mercado interior como exterior.

Según Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA) y miembro del Fondo Vitivinícola Mendoza, “el mosto sulfitado, dicho por la propia gente del mosto, tiene una perspectiva de volver a retomar volumen”, aseveró.

En 2009 y en parte de 2008 se perdió una parte importante de la industria del mosto nacional debido a una importante reducción de producción de muchas empresas y la desaparición de otras debido a que había decaído la demanda internacional, sobre todo de Estados Unidos.

“Aparentemente hay una serie de factores ahora que contribuyen a que lo del pasado vaya cambiando y que cuya situación –a favor del mosto argentino- podría durar más de un año gracias a la pérdida de producción de manzanas de Polonia, sobre todo, algo de la manzana China y la tendencia de Estados Unidos a producir pasas con uvas que antes en mayor medida destinaba a la elaboración de mosto por los precios”, analizó Villanueva.

Esto se justifica debido a los precios actuales del jugo de manzana que están casi al doble de lo que estaban: de cerca de cinco dólares el galón a unos 10 dólares. “Algunos dicen que más, con lo cual están dadas la mayoría de las circunstancias para jugar a favor de la industria del mosto nacional”, marcó.

La buena perspectiva para el jugo de uva además se explica por los bajos stocks de uvas varietales que se observaban acotados antes de las últimas heladas y que significaron muy buenos precios para el productor en ese sector de castas.

Considerando el destino de uvas para vinos básicos o de producción masiva aparentemente si la industria demuestra inteligencia para manejarse podría gozar de un equilibrio interesante, aunque antes habrá que ver números y calidad de los caldos, aunque en términos globales la situación de la vitivinicultura argentina no enfrenta un año complicado.

Sin embargo Villanueva insistió: “Es importante que la parte financiera, junto a algunas medidas que ofrece el Fondo para la Transformación y Crecimiento con sus créditos a tasa cero para quienes elaboren mosto, con un buen financiamiento para cosecha acarreo, acompañen al elaborador de mosto para que no se vea obligado a vender en un mal momento por falta de dinero”.

Lo que sí preocupa en la industria vitivinícola es que, con una inflación entre un 20% o un 25%, con un dólar más o menos en un mismo valor, el volumen de los reintegros aumentara. Porque la industria vinaria no puede influenciar el tipo de cambio, por más que lo pida, ni tampoco que se bajen las retenciones, porque generalmente eso no se ha practicado.

Representantes de entidades vitivinícolas escuchando atentamente el informe sobre el pronóstico de la cosecha de uvas 2011.

“Aunque sí se podrían aumentar los reintegros a esta industria que es regional, con un criterio de separar la agroindustria de la Pampa Húmeda de las regionales, porque ellos tienen insumos en dólares y venden en dólares y por lo tanto el equilibrio es más sencillo. Por eso creemos que habría que aumentar los reintegros con el fin de equilibrar esta situación”, reclamó Villanueva.

Considerando la variación que se puede observar dependiendo del tipo de calidades de uvas, el mosto en el mercado internacional se está pagando a unos 1.200 dólares la tonelada, situación que no cambiará al menos por un año. Precio que en términos generales para la industria es razonable, sobre todo para la producción de grandes volúmenes obtenido de destinar blanco escurrido a mosto.

Si bien en el pasado Argentina –en 2008- llegó a exportar unas 200 mil toneladas de mosto la cifra anunciada no es despreciable para el sector: “Para nada es despreciable la cifra porque los mosteros recuperarían su posición privilegiada de otros años”.