Este año se espera una cosecha frutícola 61% mayor que la temporada pasada
Después de una temporada con pérdidas de hasta el 40% como consecuencia de las heladas acontecidas durante la temporada 2009-2010, para este 2010-2011 se espera una cosecha más “normal”. Esto, claro, siempre y cuando de aquí hasta la época de cosecha no se registren tormentas de granizo que puedan llegar a modificar las cantidades pronosticadas.
El pronóstico confirma un incremento en la producción de frutas de pepita y carozo del 61,95% en relación a la temporada pasada, pero similar en volumen a la registrada en 2008-2009, según confirma el pronóstico de cosecha frutícola elaborado por técnicos del Instituto de Desarrollo Rural (IDR). Todo esto mientras la superficie cultivada registra un pequeño retroceso de 32.901 a 32.424 hectáreas entre todos los oasis productivos de la provincia. Todo esto repartido en entre unas 12.000 propiedades agrícolas.
Por variedad
En el análisis por fruta, todas crecen salvo un solo caso. La cosecha de durazno para industria se espera que tenga un crecimiento del 31% hasta totalizar 159.929 tn. En tanto que para el durazno en fresco, se estima un crecimiento del 71,8% en la producción hasta totalizar las 81.525 tn.
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En el caso de la ciruela para industria, se espera un crecimiento del 273,2% en relación a la temporada pasada hasta totalizar las 181.179 tn de frutas. Mientras que en ciruela para consumo en fresco desde el IDR pronostican una suba del 75,2% para alcanzar las 28.160 tn.
En pera se estima que habrá un crecimiento del 49,1% en comparación a la temporada 2009-2010, lo que permitirá llegar a las 98.673 tn.
El único caso que rompe con la tendencia es el de la manzana, que este año registra una caída del 6,7% en el pronóstico de cosecha para totalizar unas 85.580 tn. En este caso puntual, el retroceso en la producción esperada se debe a una crisis estructural del sector que ha hecho retroceder la superficie cultivada sólo en el último año de 4.189 a 3.167 hectáreas.
“Se espera para esta temporada un incremento de importancia respecto de la cosecha pasada, aunque sin llegar a niveles récord. Esto debido a que en la presente temporada los frutales no sufrieron la incidencia de bajas temperaturas en estados fenológicos sensibles”, explicaron Cecilia Fernández, jefa del área de desarrollo frutícola, y Alfredo Baroni, coordinador técnico del Instituto de Desarrollo Rural (IDR).
Escenario económico
Frente a una cosecha considerablemente mayor a la registrada el año pasado, la expectativas sobre qué puede pasar en cuanto a precios y mercados para la fruta mendocina es complicado y varía según la variedad analizada.
“En términos generales se espera una mayor demanda del mercado externo y interno si se compara con lo vivido el año pasado, pero el problema es que la mayor cantidad va a presionar sobre los precios en un contexto de pérdida de competitividad por diferencias en calidad de los productos e inflación de costos en dólares del sector. Todo esto en un contexto donde el tipo de cambio ya no ayuda como antes”, admite Raúl Mercau, ministro de la Producción de Mendoza.
Salvando este escenario en general, al durazno le espera un mejor escenario que a la ciruela y la pera.
Este año se espera que el durazno para industria argentino, la mayoría es de Mendoza, tenga mercado, ya que rige en toda Argentina la suba del arancel externo del 14% al 35% para la importación del durazno enlatado, junto con una suba también en el arancel externo común para este producto en todo el Mercosur, por lo que se abre toda una oportunidad para este producto no sólo en el país sino en el resto de los países miembros del bloque común del sur, señalan desde el Ministerio de la Producción de Mendoza.
Distinta es la situación de la ciruela y la pera. En ambos casos, se esperan presiones por el lado de los precios y disparidades en cuanto a calidad. El caso más emblemático es el de la ciruela, ya que para un mercado interno de 35.000 tn al año, este año se van a cosechar unas 60.000 tn. Y eso que hay de la temporada pasada unas 8.000 tn de ciruelas desecadas.
“Hablar de precios todavía es prematuro y seguramente va a ser lo último a tratar en la serie de conversaciones que empresarios, productores y Gobierno planean empezar a tener desde las primeras semanas del 2011”, advierte Raúl Millán, secretario de Programación Agroalimentaria y titular del IDR.