Jaque sufrirá más que Cristina si no logra que le sancionen el Presupuesto 2011
Los especialistas calculan que la provincia funcionaría con muchos límites si la Legislatura no le concede la pauta de gastos al Gobierno provincial. Cristina, en cambio, podría echar mano a los decretos de necesidad y urgencia, herramientas que el Gobierno provincial no tiene. Temor por las obras para Mendoza.
Mendoza enfrenta un panorama gris frente a la posibilidad de funcionar sin Prespuesto en 2011 en comparación con la Nación.
Es que, mientras el Presupuesto que pretende aprobar el Ejecutivo Nacional se rige por lo que determina la Ley de Administración Financiera, el provincial lo hace por medio de la Ley de Contabilidad.
En otras palabras, la Nación podría funcionar el año próximo sin el Presupuesto 2011 -que tanta polémica y bochorno generó en el Congreso- sin mayores problemas al tiempo que Mendoza tendría más límites para su Gobierno.
Esto es, que mientras Cristina Fernández podría echar mano a los mentados Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), por ejemplo para pagar deuda con Reservas del Tesoro Nacional, Celso Jaque, debería utilizar los decretos simples, que tienen menos rango que los DNU.
Porque los DNU pueden tener un comportamiento similar a las de las leyes y los Decretos Simples de Jaque no. Con lo cual, para muchas cosas se complicaría para Mendoza conseguir financiamiento, por ejemplo, para obras.
Ambas leyes no son iguales
Según el economista mendocino y radical Enrique Vaquié, “ambas leyes (el presupuesto nacional y el provincial) no son iguales. Las prerrogativas que tenga cada una de esas leyes, o los límites que fije cada una de ellas (la Ley de Administración Financiera o de Contabilidad) representan los problemas que se tendrá de no tener Presupuesto”.
“La Ley de Administración Financiera que tiene el Gobierno Nacional es una ley muy flexible. Por lo cual la Nación va a tener pocos problemas si no tiene Presupuesto. Porque algunas cosas podrá financiarlas con decretos. Algunos Estados como el Nacional tienen facultades de sacar DNU, Mendoza no. Al igual que los municipios, que no tienen esa facultad”, explicó.
Razones por las cuales el oficialismo monta en cólera
A pesar de que a nivel nacional no habrían mayores inconvenientes para que el Estado funcione sin presupuesto, el enojo del oficialismo en el Congreso se explica, según Vaquié, por tres puntos: “El primero tiene que ver con que es el primer hecho político fuerte que enfrenta el Gobierno luego de la muerte de Kirchner. Porque cuando vivía sacaban de Diputados todas las leyes que quisieron, aún con dificultades, y ésta es la primera vez que no sacan una ley en Diputados”.
En segundo lugar el economista local analizó que –el oficialismo- “le puede tener miedo a la judicialización de los DNU. Es cierto que Cristina puede sacar Decretos de Necesidad y Urgencia pero también es cierto que muchos de esos casos pueden terminar en juicios. Por ejemplo cuando quiera pagar con Reservas del Central la deuda pública. Al sacarlo por decreto se enfrentan a una judicialización del tema”.
Para Mendoza no tener presupuesto sería más complicado
Analizando el caso de Mendoza, el técnico explicó: “Por eso para Mendoza sería bastante más complicado no tener Presupuesto. Porque la Ley de Contabilidad de Mendoza tiene más restricciones y no tiene la facultad de sacar decretos de necesidad y urgencia que se comportan en determinados rangos como leyes. En cambio, un decreto simple en ningún caso se puede comportar como una ley. El DNU tiene un rango superior al de un decreto común”.
“Entonces, no quiero decir que Mendoza no pueda funcionar sin presupuesto. Puede pasarse meses sin Presupuesto, pero se complicará más el movimiento porque tiene más límites”, remarcó.
Podrían verse afectadas algunas obras provinciales
Siguiendo el mismo patrón de análisis, el economista y presidente de Evaluecon, José Vargas, manifestó que “desde el punto de vista económico es bastante relativo lo que puede llegarse a ver afectado el Gobierno Nacional de no tener Presupuesto. Sí se pueden llegar a ver afectadas algunas obras provinciales que estuvieran incluidas dentro del nuevo Presupuesto”.
En ese sentido aclaró que “no se van a ver afectadas ni la política fiscal ni la política monetaria, porque de hecho iban a seguir los mismos lineamientos que en 2010 en 2011. Porque las previsiones tributarias e inflacionarias estaban muy por debajo de lo que realmente después iba a ocurrir, lo cual le generaba al Gobierno Nacional una herramienta adicional para manejar recursos excedentes a discreción. Es lo que viene haciendo con los presupuestos de los años anteriores”, explicó.
Si bien Vargas consideró que la Nación no tendría mayores inconvenientes para operar sin Presupuesto, admitió que “ordena un poco los lineamientos económicos, presupuestarios y fiscales del año siguiente, en función de lo que se termina de aprobar en el Congreso. Es como que queda más desordenada la política económica, pero en la práctica debería funcionar igual que en 2010”.
Ambas leyes no son iguales
Según el economista mendocino y radical Enrique Vaquié, “ambas leyes (el presupuesto nacional y el provincial) no son iguales. Las prerrogativas que tenga cada una de esas leyes, o los límites que fije cada una de ellas (la Ley de Administración Financiera o de Contabilidad) representan los problemas que se tendrá de no tener Presupuesto”.
“La Ley de Administración Financiera que tiene el Gobierno Nacional es una ley muy flexible. Por lo cual la Nación va a tener pocos problemas si no tiene Presupuesto. Porque algunas cosas podrá financiarlas con decretos. Algunos Estados como el Nacional tienen facultades de sacar DNU, Mendoza no. Al igual que los municipios, que no tienen esa facultad”, explicó.
Razones por las cuales el oficialismo monta en cólera
A pesar de que a nivel nacional no habrían mayores inconvenientes para que el Estado funcione sin presupuesto, el enojo del oficialismo en el Congreso se explica, según Vaquié, por tres puntos: “El primero tiene que ver con que es el primer hecho político fuerte que enfrenta el Gobierno luego de la muerte de Kirchner. Porque cuando vivía sacaban de Diputados todas las leyes que quisieron, aún con dificultades, y ésta es la primera vez que no sacan una ley en Diputados”.
En segundo lugar el economista local analizó que –el oficialismo- “le puede tener miedo a la judicialización de los DNU. Es cierto que Cristina puede sacar Decretos de Necesidad y Urgencia pero también es cierto que muchos de esos casos pueden terminar en juicios. Por ejemplo cuando quiera pagar con Reservas del Central la deuda pública. Al sacarlo por decreto se enfrentan a una judicialización del tema”.
Para Mendoza no tener presupuesto sería más complicado
Analizando el caso de Mendoza, el técnico explicó: “Por eso para Mendoza sería bastante más complicado no tener Presupuesto. Porque la Ley de Contabilidad de Mendoza tiene más restricciones y no tiene la facultad de sacar decretos de necesidad y urgencia que se comportan en determinados rangos como leyes. En cambio, un decreto simple en ningún caso se puede comportar como una ley. El DNU tiene un rango superior al de un decreto común”.
“Entonces, no quiero decir que Mendoza no pueda funcionar sin presupuesto. Puede pasarse meses sin Presupuesto, pero se complicará más el movimiento porque tiene más límites”, remarcó.
Podrían verse afectadas algunas obras provinciales
Siguiendo el mismo patrón de análisis, el economista y presidente de Evaluecon, José Vargas, manifestó que “desde el punto de vista económico es bastante relativo lo que puede llegarse a ver afectado el Gobierno Nacional de no tener Presupuesto. Sí se pueden llegar a ver afectadas algunas obras provinciales que estuvieran incluidas dentro del nuevo Presupuesto”.
En ese sentido aclaró que “no se van a ver afectadas ni la política fiscal ni la política monetaria, porque de hecho iban a seguir los mismos lineamientos que en 2010 en 2011. Porque las previsiones tributarias e inflacionarias estaban muy por debajo de lo que realmente después iba a ocurrir, lo cual le generaba al Gobierno Nacional una herramienta adicional para manejar recursos excedentes a discreción. Es lo que viene haciendo con los presupuestos de los años anteriores”, explicó.
Si bien Vargas consideró que la Nación no tendría mayores inconvenientes para operar sin Presupuesto, admitió que “ordena un poco los lineamientos económicos, presupuestarios y fiscales del año siguiente, en función de lo que se termina de aprobar en el Congreso. Es como que queda más desordenada la política económica, pero en la práctica debería funcionar igual que en 2010”.


