Intensifican la lucha contra la temida polilla de la vid
Desde esta semana Mendoza retomará con más énfasis el combate a la Lobesia Botrana o polilla de la vid, un insecto que ataca a la uva y puede generar profundas pérdidas al sector vitivinícola.
Si bien desde que se detectó el año pasado en zonas de Maipú se ha empezado a trabajar para combatirla, en los próximos días el Iscamen, con el apoyo del Senana y fondos de la Nación, actuará sobre tres frentes, adelantó el titular de este organismo, Leandro Montané.
Esta semana arrancará la etapa de monitoreo de la plaga en toda la provincia, gracias a la inversión de $2,5 millones que hizo el Senasa para la compra de 30.000 trampas que se distribuirán en todas las zonas vitivinícolas del país. En el caso de Mendoza, se instalarán 3.000 trampas en el oasis Norte y Este y 2.000 trampas más en el Centro y Sur de la provincia.
-
Te puede interesar
El "olvido" de Alfredo Cornejo de un sector clave en la economía mendocina
El año pasado se trabajó colocando trampas cada 2.500 hectáreas cultivadas, pero este año se trabajará más activamente por lo que se colocarán cada 100 hectáreas cultivadas, explicó Montané.
En total trabajarán 40 monitores en la distribución de las trampas. El objetivo es analizar dónde se ha extendido la plaga y en qué proporción afecta a cada zona vitivinícola. Información necesaria para avanzar o focalizar medidas cuarentenarias en pos de frenar el avance de esta plaga.
“La polilla de la vid es un tema central y álgido para el Iscamen. Esta plaga puede generar problemas serios para la vitivinicultura”, admite Montané.
En la segunda línea de acción, esta semana se va a licitar la construcción de una cámara de fumigación (tratamiento cuarentenario) para que los productores radicados en las zonas afectadas por la polilla de la vid puedan fumigar su producción con Bromuro de Metilo. Este es el único método previsto para combatir a esta plaga y requisito indispensable para aquellos productores que quieren vender y trasladar sus uvas fuera de las áreas afectadas (hasta ahora sólo Maipú y Luján), explican desde el Iscamen.
En total se van a invertir entre $1,5 y $2 millones en la construcción de esta cámara de fumigación, aunque aún no está establecido el lugar donde se levantará. “Hay una oferta del municipio de Maipú, que cederá el terreno para hacerla, pero también puede ser en otro lugar”, adelantó Montané.
La tercera línea de acción es el combate directo a la plaga. A mediados de este mes se estima que los productores deberán iniciar las curaciones en sus viñedos, por lo que desde el Iscamen anunciaron que se van a bajar subsidios nacionales para la compra de los agroquímicos necesarios para los productores con hasta diez hectáreas de vid ubicados solamente en las áreas afectadas de Maipú y Luján. Para más información y consultas, los interesados pueden comunicarse gratis al 0-800-666-4722(Iscamen).
Plaga peligrosa
La Lobesia Botrana es una plaga cuarentenaria de importancia económica, lo que significa un riesgo potencial para nuestro país. Es una mariposa (lepidóptero) cuyas larvas viven en los racimos, uniendo con hilos de seda los botones florales y empupando o formando capullos en las hojas o en las cortezas. Según las condiciones climáticas puede tener de 2 a 4 generaciones al año; al igual que otras polillas es de hábitos crepusculares.
Las pupas o capullos son de un color verdoso amorronado y la mariposa adulta puede medir de 10 a 13 mm y es de un color mosaico (pardo – rojo y azul), explican desde el Iscamen.
Al ser una plaga nueva en Latinoamérica no se conoce exactamente cómo se desarrolla su ciclo biológico en estas latitudes. Actualmente en Chile, donde se ha detectado su presencia, está realizando un programa de monitoreo e investigación de la plaga.
Hojas retorcidas, frutos y flores unidos por hilos de seda, pupas en hojas o cortezas y podredumbre de frutos son síntomas del ataque de Lobesia Botrana. En uvas de mesa produce pérdida de calidad y en uvas de vinificar puede dejar residuos fúngicos que provocan aromas y sabores en los vinos y problemas técnicos para la clarificación, además de la pérdida de volumen del racimo.
Esta plaga además de los daños directos, genera daños indirectos que están relacionados con la restricción y hasta el cierre de algunos mercados, regulaciones y tratamientos cuarentenarios.