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Ocho factores que hay que evitar en la oficina

Ambientes de trabajo ruidosos, compañeros quejosos o con problemas familiares, estar demasiado tiempo quietos o sentados o hasta sentirse aburrido son algunos de los males que se pueden cometer en el ambiente laboral, según destaca la revista Forbes. A continuación un detalle de lo que no se debe hacer.
Foto: Web
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Si usted es de esos que vive pegado a la máquina de café en la mañana y después de almuerzo sueña con que algún día aprueben la ley de la siesta, es probable que esté cometiendo uno, o varios de los siguientes problemas, que destacó la revista Forbes:

Trabajador multifunción: Esos trabajadores que hablan por teléfono mientras contestan un e-mail y miran para el lado. Al final quedan cansados como si hubiesen estado muy ocupados, aunque lo que trabajaron durante el día no fuese mucho.


Sentado inmóvil: Nuestros cuerpos no fueron hechos para la vida sedentaria, sino que para cazar, recolectar y caminar miles de kilómetros. Por lo mismo, los expertos recomiendan pasearse y realizar pausas al menos cada una hora.


Descuidarse uno mismo: Entre las tareas del trabajo y la familia, algunos dejan de preocuparse de sí mismos. Realizar ejercicios, hacerse masajes, comer sano y tomar baños tibios -no sólo en los buenos momentos- mejorará después su desempeño en la oficina.


Aburrimiento: Quien no encuentra satisfacción o significado en su trabajo, puede sentirse cansado o adormecido gran parte de las horas que pasa en la oficina. La experta Mira Kirshenbaum asegura que cuando la razón entre el esfuerzo y la recompensa no van en línea, la energía se va a piso.


Trabajo ruidoso: El ruido del tecleteo del computador, el aire acondicionado y los compañeros conversadores incrementan la presión sanguínea, reducen la concentración y causan dolor de cabeza y tensión. Se recomienda el uso de música o audífonos que cancelen el ruido.


Compañeros necesitados: El compañero de trabajo que llora cada vez que tiene un problema, o aquél que ventila sus problemas familiares, al final termina por quitar las energías del que asume de "psicólogo".


Ambiente incómodo: El escritorio lleno de papeles, o una luz de mala calidad terminan desconcentrando, por lo que se gasta mucha energía para poder mantenerse concentrado.
Resentimiento: Un compañero recibe una promoción que usted cree merecer, o su jefe es felicitado por el trabajo que usted hizo. Enojarse no lo va a arreglar. Deje pasar esas cosas.


Fuente: El Mercurio.