España pide calma tras la intervención de un banco
Tranquilidad. Ése fue el mensaje que el gobierno español trató de transmitir después de que se conociera que el Banco de España intervino, por primera vez en esta crisis, una entidad financiera. "CCM es la primera víctima española de la crisis financiera. Pero lo probable es que no sea la última", sostiene la prensa.
Tranquilidad. Ése fue el mensaje que el gobierno español se afanó hoy por transmitir después de que se conociera ayer que el Banco de España tuvo que intervenir, por primera vez en esta crisis, una entidad financiera del país.
Los clientes de Caja Castilla La Mancha (CCM) pueden "hacer lo que encuentren conveniente con su dinero" pero los depósitos "están absolutamente asegurados", manifestó el vicepresidente económico del gobierno socialista, Pedro Solbes. Su mensaje: "Tranquilidad y seguridad absoluta", dijo en una entrevista radiofónica.
Pero la preocupación alcanzaba hoy no sólo a los clientes de la caja de ahorros, sino también a la opinión pública española, que se pregunta si esta intervención no será la primera de una serie. Y el miedo llegó también a la bolsa, donde los bancos registraron fuertes caídas y lastraron los índices.
"CCM es la primera víctima española de la crisis financiera. Pero lo probable es que no sea la última", señalaba hoy en su editorial el diario financiero "Expansión".
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, restó hierro al asunto y señaló que el rescate del Banco de España, que otorga a CCM un crédito máximo de 9.000 millones de euros avalado por el Ejecutivo, tiene una "importancia relativa", ya que la caja de ahorros supone sólo el 0,8 por ciento del sistema financiero español.
No obstante, en una entrevista concedida hoy a la televisión CNN Internacional, Zapatero reconoció que CCM "tenía riesgo" de "tener un problema" en "un plazo determinado".
La caja, con sede en Cuenca, tiene más de un millón de clientes en 20 provincias españolas, 600 oficinas y 3.000 empleados. Hasta el domingo, cuando fue destituido, su presidente era el ex diputado socialista Juan Pedro Hernández Moltó.
La fuga de depósitos de la caja había generado un problema de liquidez y el aumento de la morosidad en el sector inmobiliario había deteriorado su capital. Además, el intento de fusión con otra entidad, Unicaja, fracasó y fue el detonante de la decisión, que se tomó el sábado pero no se conoció hasta el domingo.
El pinchazo de la burbuja inmobiliaria, inflada durante años en España, es responsable de la situación de CCM, entidad número 11 por volumen de créditos y número 13 por depósitos. Los créditos millonarios a decenas de promotores inmobiliarios comenzaron a lastrar sus cuentas y hoy necesita unos 3.000 millones de euros, según informes citados por la prensa española.
"Podemos hablar de una gestión inadecuada. No se ha sido suficientemente cauto", dijo hoy Solbes respecto a los créditos concedidos al sector de la construcción. "CCM ha tenido que hacer frente a una caída de activos y les ha faltado cautela", dijo sobre el aumento de la morosidad en el sector inmobiliario.
Los clientes acudieron hoy a las oficinas de CCM en la primera jornada desde la intervención, y aunque su afluencia fue algo mayor que otros días, no pareció que cundiese el pánico. La mayoría pidió información sobre la situación y sólo una mínima parte exigió el reembolso de sus ahorros y la cancelación de cuentas, según trabajadores de la entidad.
España puede "seguir sacando pecho" por su sistema financiero, dijo Solbes, porque a diferencia de lo ocurrido en otros países, el gobierno todavía no ha aportado "ni un sólo céntimo en términos presupuestarios" en las entidades, a las que sólo da prestamos o avales. "No hay ninguna otra entidad" en la situación de CCM, aseguró, si bien admitió que eso no significa que "el sistema financiero sea totalmente inmune".
No obstante, en una entrevista concedida hoy a la televisión CNN Internacional, Zapatero reconoció que CCM "tenía riesgo" de "tener un problema" en "un plazo determinado".
La caja, con sede en Cuenca, tiene más de un millón de clientes en 20 provincias españolas, 600 oficinas y 3.000 empleados. Hasta el domingo, cuando fue destituido, su presidente era el ex diputado socialista Juan Pedro Hernández Moltó.
La fuga de depósitos de la caja había generado un problema de liquidez y el aumento de la morosidad en el sector inmobiliario había deteriorado su capital. Además, el intento de fusión con otra entidad, Unicaja, fracasó y fue el detonante de la decisión, que se tomó el sábado pero no se conoció hasta el domingo.
El pinchazo de la burbuja inmobiliaria, inflada durante años en España, es responsable de la situación de CCM, entidad número 11 por volumen de créditos y número 13 por depósitos. Los créditos millonarios a decenas de promotores inmobiliarios comenzaron a lastrar sus cuentas y hoy necesita unos 3.000 millones de euros, según informes citados por la prensa española.
"Podemos hablar de una gestión inadecuada. No se ha sido suficientemente cauto", dijo hoy Solbes respecto a los créditos concedidos al sector de la construcción. "CCM ha tenido que hacer frente a una caída de activos y les ha faltado cautela", dijo sobre el aumento de la morosidad en el sector inmobiliario.
Los clientes acudieron hoy a las oficinas de CCM en la primera jornada desde la intervención, y aunque su afluencia fue algo mayor que otros días, no pareció que cundiese el pánico. La mayoría pidió información sobre la situación y sólo una mínima parte exigió el reembolso de sus ahorros y la cancelación de cuentas, según trabajadores de la entidad.
España puede "seguir sacando pecho" por su sistema financiero, dijo Solbes, porque a diferencia de lo ocurrido en otros países, el gobierno todavía no ha aportado "ni un sólo céntimo en términos presupuestarios" en las entidades, a las que sólo da prestamos o avales. "No hay ninguna otra entidad" en la situación de CCM, aseguró, si bien admitió que eso no significa que "el sistema financiero sea totalmente inmune".

