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Europa debe invertir más en investigación para enfrentar la crisis


Salarios más bajos, menor burocracia y cero regulaciones medioambientales: las empresas pueden producir en muchas partes del mundo a menor costo y con menos complicaciones que en la Unión Europea (UE). Pero tanto Europa como Estados Unidos pueden apostar por la investigación puntera, los inventos y el desarrollo de alta tecnología y sus aplicaciones.

Esto es así por el momento, aunque la Comisión Europea acaba de dar la alarma. Ni las empresas ni el sector público gasta suficiente dinero en investigación y desarrollo, dice un informe sobre el panorama de la investigación en la UE, que fue presentado esta semana en Bruselas por el comisario de Industria, Günter Verheugen, y el de Investigaciones, Janez Potocnik.

Europa, al igual que Estados Unidos, podría perder terreno en la competencia en particular con Asia, advirtieron ambos comisarios, que pidieron enérgicamente más inversiones en investigación.

"Son imprescindibles, si Europa pretende salir fortalecida de la crisis económica y quiere enfrentar los desafíos del cambio climático y la globalización". Verheugen y Potocnik consideran que en particular la economía tiene obligaciones al respecto.

El constante nivel bajo de las inversiones de las empresas en investigación y desarrollo y una estructura más pequeña en comparación con Estados Unidos en el sector de la alta tecnología actúan como obstáculos en la UE, dice el informe, que ilustra las actividades de investigación en el bloque comunitario entre 2000 y 2006.

Los datos dejan claro que los 27 países miembo de la UE están muy por detrás de los objetivos que se pusieron.

De manera ostentosa, los jefes de Estado y de gobierno acordaron en el marco de su Estrategia de Lisboa, aumentar sus gastos para investigación y desarrollo en la UE al tres por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, actualmente se alcanza sólo el 1,84 por ciento.

Si bien algunos países miembro elevaron los montos destinados a investigación, lo hicieron sólo al nivel del crecimiento del PIB. Por lo tanto, la proporción del PIB se mantiene en promedio igual en toda la UE.

Una situación diferente se da en Asia, donde Japón alcanzó en el mismo período una proporción del 3,39 por ciento y Corea del Sur un 3,23 por ciento.

El "motivo principal" para las diferencias entre Europa y Asia son las inversiones en investigación de las empresas. Mientras que en Japón y China, así como en Estados Unidos, aumentaron "considerablemente", en la UE bajaron.

La causa es que las compañías europeas de alta tecnología que más investigan son más pequeñas. Ahora hay que cambiar las condiciones marco, para estimular el desarrollo de empresas medianas de rápido crecimiento.

"Las empresas más grandes y más hábiles desde el punto de vista técnico son estadounidenses o europeas, pero las firmas asiáticas cuestionan su supremacía en investigación, innovación y producción", afirmó la revista económica británica "Economist".

El experto Christoph Schlüter, de la Federación de la Industria Alemana (BDI), advierte que no debe cundir pánico, aunque es cierto que los países emergentes recuperaron terreno en el área de las investigaciones y que la industria europea también lo siente. "Hay que tenerlo en cuenta, pero no debería causar temores", dijo.

Debido a que el nivel de partida es más bajo, el crecimiento rápido es un "proceso natural", precisó Schlüter.

La economía considera que la pelota está en el campo de la política. "El mensaje es correcto, que justo en períodos de crisis debemos aportar para ser más competitivos", subrayó el experto.

"Las empresas también están decididas a no aflojar en su compromiso". Pero en tiempos de crisis este compromiso debería tener un mayor respaldo.