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El crudo cerró con un alza y promedió los 115 dólares
El petróleo finalizó otra jornada con una suba. El barril de West Texas Intermediate para entrega en setiembre, en el último día de cotización del contrato, terminó en 114,98 dólares, un alza de 45 centavos en relación al cierre de ayer.
Los precios del petróleo terminaron en alza hoy en Nueva York, al reaccionar finalmente el mercado a la caída de las reservas de gasolina en Estados Unidos, más que a la marcada reconstitución de los stocks de crudo, que había deprimido los precios al comienzo de la sesión.
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del "light sweet crude" negociado en EE.UU.) para entrega en setiembre, en el último día de cotización del contrato, terminó en 114,98 dólares, en alza de 45 centavos en relación al cierre del martes.
En Londres, el Brent del mar del Norte para entrega en octubre ganó también 45 centavos para cerrar en 114,36 dólares.
Luego de abrir en neta alza, los precios cayeron al rojo después de la publicación del informe semanal del departamento de Energía (DoE) sobre el nivel de reservas petroleras en Estados Unidos, primer consumidor mundial de oro negro.
El mercado limitó luego sus pérdidas, pasando nuevamente al verde hacia el fin de la sesión.
El informe "en conjunto era contradictorio: los stocks de crudo aumentaron mucho más que lo previsto, pero por otra parte, las reservas de gasolina cayeron más que lo esperado", resumió Andy Lipow, de Lipow Oil Associates.
Según el DoE, los stocks de gasolina, muy seguidos durante la temporada estival de largos desplazamientos en automóvil, bajaron 6,2 millones de barriles, a 196,6 millones de barriles, contra un descenso de solamente 2,4 millones esperado por los analistas. Se trata de la cuarta semana consecutiva en baja de estas reservas.
Por el contrario, los stocks de crudo subieron 9,4 millones de barriles, a 305,9 millones de barriles, en la semana finalizada el 15 de agosto, el mayor incremento en siete años, contra un aumento de solamente 800.000 barriles anticipado por los analistas interrogados por Dow Jones.
Por otra parte, las cifras confirmaron la desaceleración de la demanda, provocada por las dificultades de la economía estadounidense y la disparada de los precios de la energía. En las últimas cuatro semanas, el consumo de productos petroleros bajó 3,0%, y el de la gasolina descendió 1,6% en relación al año pasado.
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del "light sweet crude" negociado en EE.UU.) para entrega en setiembre, en el último día de cotización del contrato, terminó en 114,98 dólares, en alza de 45 centavos en relación al cierre del martes.
En Londres, el Brent del mar del Norte para entrega en octubre ganó también 45 centavos para cerrar en 114,36 dólares.
Luego de abrir en neta alza, los precios cayeron al rojo después de la publicación del informe semanal del departamento de Energía (DoE) sobre el nivel de reservas petroleras en Estados Unidos, primer consumidor mundial de oro negro.
El mercado limitó luego sus pérdidas, pasando nuevamente al verde hacia el fin de la sesión.
El informe "en conjunto era contradictorio: los stocks de crudo aumentaron mucho más que lo previsto, pero por otra parte, las reservas de gasolina cayeron más que lo esperado", resumió Andy Lipow, de Lipow Oil Associates.
Según el DoE, los stocks de gasolina, muy seguidos durante la temporada estival de largos desplazamientos en automóvil, bajaron 6,2 millones de barriles, a 196,6 millones de barriles, contra un descenso de solamente 2,4 millones esperado por los analistas. Se trata de la cuarta semana consecutiva en baja de estas reservas.
Por el contrario, los stocks de crudo subieron 9,4 millones de barriles, a 305,9 millones de barriles, en la semana finalizada el 15 de agosto, el mayor incremento en siete años, contra un aumento de solamente 800.000 barriles anticipado por los analistas interrogados por Dow Jones.
Por otra parte, las cifras confirmaron la desaceleración de la demanda, provocada por las dificultades de la economía estadounidense y la disparada de los precios de la energía. En las últimas cuatro semanas, el consumo de productos petroleros bajó 3,0%, y el de la gasolina descendió 1,6% en relación al año pasado.