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La Capital mendocina avanza en la organización temática de los comercios

Ya existen zonas bien definidas de acuerdo a su rubro. Se pretende una estrategia para que la actividad comercial crezca y a la vez estimule a aquellos rubros que están por perderse.

Aunque para el que se inicia como comerciante puede resultar contradictorio el hecho de que negocios de un mismo rubro se concentren en una única zona, para los especialistas de la actividad, el organizar de manera temática los comercios trae beneficios para el vendedor, el consumidor y al ciudadano.

Al igual que otras ciudades del mundo, en la Capital, donde se concentra el 75% de la actividad comercial de la provincia, hace un tiempo que los actores involucrados en dicha actividad están trabajando para que cada rubro esté ubicado en zonas determinadas.

“Esto sirve de estímulo para que algunos comercios que venden determinados productos no se pierdan”, señaló a MDZ, el titular de la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicios de la Ciudad de Mendoza (Cecitys), Adolfo Brennan.

Si bien esto es una iniciativa de la entidad,  los estudios realizados por el Instituto de Desarrollo Comercial (IDC) complementan tal estrategia. “La concentración geográfica trae muchos beneficios que hacen crecer a la actividad”, indicó el Alejandro Martínez gerente del IDC.

Actualmente, en la ciudad de Mendoza ya existen sectores bien definidos gracias a estos trabajos y otros que se han ido formando de manera espontánea.

Una de las zonas es la calle General Paz, donde se concentran todas las casas que comercializan accesorios textiles. Por otro lado está la Avenida Vicente Zapata, allí se pueden encontrar los comercios que venden repuestos para autos y motos.

La calle San Juan, luego de Garibaldi hacia el norte, se caracteriza por la venta de souvenir y otros accesorios para fiestas de cumpleaños y casamientos.  Por esta razón, muchas personas que vienen desde otros departamentos la identifican como “la calle de las novias”.

Por otro sector, la ropa para niños y bebés se encuentra en la calle Rivadavia.  “Hasta las franquicias  extranjeras que llegan a la provincia y pertenecen al rubro se instalan en el mismo lugar que los otros negocios que comercializan lo mismo”, comentó Martínez.

En tanto, la Arístides Villanueva es compartida por dos rubros diferentes. De día la zona se mantiene “viva” por los comercios de indumentaria. En cambio a la noche quienes manejan el flujo de gente son los locales gastronómicos.

Por úlitmo, en la Alameda está sucediendo un fenómeno que no ocurre en el resto del centro.  Allí tradicionalmente ocupaban el lugar las sederías y las mueblerías. Ahora se están instalando bares con un “condimento” cultural que renueva la oferta comercial que ofrece el sector comercial capitalino.

Los beneficios

De acuerdo a lo investigado y a las experiencias que se realizan en otros países, como los distritos industriales de Italia, la organización de comercios por rubro facilita el acceso al consumo, ya que el consumidor, además de contar con los negocios en un mismo sector, le resulta  más cómodo buscar el precio más conveniente.

Para el comerciante, en tanto, se instala una dinámica de competición especial, ya que su local debe diferenciarse del resto.  Además pueden conseguir beneficios con los proveedores que podrán visitarlos una vez a todos.

Con respecto a los avances que trae esta estrategia al ciudadano en general, uno de los problemas que tiene la Capital es la cantidad de autos que circulan por las calles del microcentro. Con este reordenamiento se evitaría el constante tránsito de grandes camiones que son los que proveen a ciertos comercios.