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Castellanas se mudó a la esquina de The Sportsman

Desde hoy, la firma nacional logró, con el cambio de domicilio, una sucursal más luminosa donde trabaja un equipo de aproximadamente 25 personas. La ciudad de Mendoza perdió, definitivamente, la tradición en otra de sus esquinas.

Con los precios bajos, que son el caballito de batalla de la casa, esta mañana Castellanas abrió sus puertas donde funcionaba hasta hace algunas semanas el clásico local de ropa para hombres The Sportsman.

Como anticipó MDZ hace tres meses, la familia mendocina Peñalva levantó su negocio de la tradicional esquina de San Martín y Entre Ríos, que conservó durante casi 70 años, para encarar otro rumbo.

Hace 15 días The Sportsman abrió un local más moderno sobre la misma calle San Martín, a media cuadra de Peatonal que le permitió alejarse de la zona de persas que ocupa la parte norte del microcentro.

Entonces Castellanas comenzó su traslado desde el local que tenía frente a la antigua tienda para hombres.

A contrareloj, en las últimas dos semanas, sacaron las estanterías, pintaron de blanco las paredes, restauraron el vitró del centro y aprovecharon una serie de lámparas de bronce que los anteriores dueños habían dejado archivadas en la planta alta del local.

De modo que desde esta mañana quienes pasen por el Centro quizás desconozcan la tradicional esquina que ahora luce un enorme cartel verde manzana y azul, que llama a visitar un local con casi 1.000 metros cuadrados cubiertos de percheros con ropa a precios “escandalosamente baratos”.

Así le gusta decir a uno de los ejecutivos de la empresa nacional, quien se apuró en mostrar un folleto a MDZ con bermudas de baño para varón a casi $15 pesos, chombas a menos de $20 y musculosas para dama a $13. Y minutos después se encargó de demostrar que, pese a la avalancha de gente atraída por la novedad, aún tenían stock de la ropa en oferta este mediodía.

Parte de la ropa que se comercializa en este local es importada y otra de industria nacional, con la característica de lograr costos bajos, que es la batalla defendida por la firma desde su creación hace 36 años.

La firma Castellanas logró, con el cambio, una sucursal más luminosa donde trabaja un equipo de aproximadamente 25 personas. De esta manera, la ciudad de Mendoza perdió definitivamente la tradición en otra de sus esquinas.