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Violencia sin fin en el fútbol mendocino: feroz batalla campal en un partido de inferiores

Un encuentro de la Liga Lavallina terminó con varios jugadores lesionados tras graves incidentes que se dieron en el campo de juego. Fotos y videos.

Uno de los jugadores del equipo ganador tuvo que ser atendido en la misma cancha.

Uno de los jugadores del equipo ganador tuvo que ser atendido en la misma cancha.

Gentileza

El fútbol mendocino volvió a tener un nuevo capítulo de violencia en las canchas y se suma a otros tantos que ocurrieron durante el último tiempo en todo el territorio de la provincia. En este caso, la barbarie se instaló en el departamento Lavalle, en donde varios jugadores terminaron lesionados luego de una feroz batalla campal.

El hecho ocurrió luego del partido que protagonizaron los equipos de Jocolí y La Pega, correspondiente a la semifinal de vuelta de la cuarta división masculina de la Liga Lavallina de Fútbol.

futbol Lavalle
El fútbol mendocino volvió a teñirse de violencia y las imágenes son elocuentes.

El fútbol mendocino volvió a teñirse de violencia y las imágenes son elocuentes.

Tras el partido de ida, que había terminado 1 a 1, el encuentro desquite culminó con triunfo de La Pega por 1 a 0 y la posterior clasificación a la final del torneo. Sin embargo, la situación se salió de control una vez que el árbitro pitó el final del juego que se disputó en cancha de Jocolí.

Feroz batalla campal en un partido de fútbol mendocino

Una vez que se cumplió el tiempo adicional, con la consecuente finalización del partido, los jugadores de La Pega decidieron celebrar la clasificación a la final de su categoría dentro del campo de juego, lo que generó la ira de los futbolistas del cuadro local.

Embed - Feroz batalla campal en un partido de la Liga Lavallina de Fútbol

Todo comenzó con agresiones verbales hasta que jugadores de Jocolí golpearon a un futbolista del equipo ganador y la situación se salió de los carriles normales.

Luego de varios minutos de corridas, trompadas y patadas, integrantes de ambos planteles tuvieron que ser atendidos y asistidos por allegados de los clubes y el escenario volvió a mostrar una imagen repetida en el fútbol mendocino, el de una violencia que parece no tener fin. Y eso que el año recién comienza.