Tensión y graves incidentes en el ingreso al estadio para la final de River- Belgrano
Miles de hinchas se agolparon en el acceso al Mario Kempes. Los desbordes se registran en la entrada de la parcialidad de River.
La previa de la final entre River y Belgrano en el estadio Mario Alberto Kempes tuvo, antes del primer silbatazo, una escena cargada de nerviosismo. En los accesos destinados a los hinchas millonarios se formaron largas filas, la llegada masiva del público desbordó por momentos los controles y la ansiedad por entrar a la cancha convirtió los ingresos en un embudo. Entre empujones, gritos y corridas, varios simpatizantes quedaron apretados contra los vallados en medio de una aglomeración que encendió las alarmas.
La tensión creció cuando la Policía intentó ordenar el avance de la multitud y evitar que los hinchas rompieran el esquema de ingreso. Hubo discusiones, forcejeos y momentos de descontrol en los que el operativo quedó exigido por la presión de quienes buscaban llegar a las tribunas antes del inicio del partido. El marco era el de una final con estadio colmado, entradas agotadas y una expectativa enorme para ver a River y Belgrano definir el Torneo Apertura en Córdoba.
El clima futbolero, que durante horas había sido de fiesta, cambió de golpe en las inmediaciones del Kempes. Las banderas, los cánticos y la ilusión por la final convivieron con escenas de preocupación por los aplastamientos y la falta de fluidez en los accesos. Mientras adentro la cancha esperaba por una definición histórica, afuera la postal fue la de un operativo al límite, con hinchas reclamando poder ingresar y efectivos intentando contener una marea humana difícil de ordenar.

