Presenta:

Preocupación en Racing: Maravilla Martínez se lesionó solo y abandonó la cancha entre lágrimas

En su partido número 100 con la camiseta de Racing, Adrián Martínez se torció feo el tobillo y no pudo continuar el partido ante Independiente Rivadavia.

La noche en el Cilindro de Avellaneda arrancó con aplausos y terminó con un silencio cargado de preocupación. En su partido número 100 con la camiseta de Racing Club, Adrián Martínez no pudo terminar el partido ante Independiente Rivadavia y se retiró en camilla tras una durísima torcedura de tobillo.

Maravilla Martínez: del reconocimiento especial a la lesión que preocupa a todo Racing

A los 37 minutos del primer tiempo, con el duelo todavía 0-0, Maravilla fue a presionar desde atrás a Juan Manuel Elordi y, en el intento por robarle la pelota, su articulación izquierda de dobló hacia afuera de manera muy fea.

Los médicos de la Academia ingresaron rápido y, tras revisarlo, determinaron que no podía seguir. Así, el goleador de la Academia dejó la cancha entre lágrimas, reemplazado por Tomás Conechny (autor del 1-1 definitivo), y se fue en el carrito bajo una ovación que bajó desde cada rincón del Cilindro. Además, también recibió el apoyo de todos sus compañeros en el banco de suplentes.

El momento de la lesión de Maravilla Martínez en Racing-Independiente Rivadavia.

El momento de la lesión de Maravilla Martínez en Racing-Independiente Rivadavia.

El contraste fue fuerte porque la tarde había arrancado con sonrisas. Antes del pitazo inicial, Martínez fue homenajeado por sus 100 partidos con el club: recibió una camiseta conmemorativa junto a su familia y se llevó el reconocimiento de todos los hinchas de Racing que dijeron presente en el estadio.

Ahora todo queda supeditado a los estudios médicos que determinarán el grado de la lesión de Maravilla, que no pinta bien. En el cuerpo técnico de Gustavo Costas hay preocupación lógica: se vienen el debut por Copa Argentina y en el horizonte también aparece el clásico ante Independiente. En Avellaneda cruzan los dedos para que no sea nada grave.