Papelón de la AFA: no sólo por suspender la fecha, sino por improvisar hasta el final
La AFA anunció la suspensión de los partidos cuando clubes, hinchas y periodistas ya habían organizado viajes, pagado gastos y definido toda la logística.
Se suspendieron todos los partidos de lunes y martes.
NALa decisión de suspender la fecha del lunes y martes para recibir a la Selección Argentina puede ser entendible. Después de una Copa del Mundo extraordinaria, con un plantel que volvió a dejar al país en una final mundialista, el reconocimiento popular es merecido e indiscutible. Nadie puede discutir eso.
Lo que sí resulta inadmisible es la forma en que la Asociación del Fútbol Argentino manejó la situación.
Otro papelón de la AFA que sigue lejos de la elite dirigencial
El miércoles por la tarde (18hs), cuando Argentina selló su clasificación a la final, en la AFA ya sabían que habría una recepción para el seleccionado, independientemente del resultado. Era una certeza. Entonces surge una pregunta inevitable: ¿por qué esperaron hasta el sábado por la mañana para comunicar la suspensión de los partidos?
Si ya conocían el escenario, ¿por qué pusieron a la venta las entradas para la Supercopa Argentina entre Estudiantes e Independiente Rivadavia? ¿Por qué permitieron que los clubes organizaran toda su logística? ¿Por qué dejaron que los hinchas compraran pasajes y reservaran hoteles? ¿Por qué los periodistas tuvieron que confirmar viajes y alojamientos? ¿Por qué Deportivo Morón viajó hasta Salta? ¿Por qué Godoy Cruz terminó pagando un alojamiento cuyo costo ronda entre los 11 y los 13 millones de pesos?
La improvisación tiene consecuencias. Y esas consecuencias las pagan siempre los mismos.
Las entradas podrán devolverse, con las complicaciones que eso implica. Pero nadie les devolverá el dinero a los hinchas que compraron un pasaje de avión. Nadie les reintegrará los gastos a los medios de comunicación que reservaron hoteles. Nadie compensará a los clubes que ya habían afrontado costos de traslado y alojamiento.
¿Quién se hace responsable de esas pérdidas particulares?
Nadie.
Y allí está el verdadero papelón.
Porque el problema no fue suspender la fecha. El problema fue comunicarlo cuando todo estaba organizado y el dinero ya había sido gastado.
Para colmo, la desprolijidad quedó todavía más expuesta porque la fecha de la Primera Nacional se jugó parcialmente. Algunos equipos sí disputaron sus partidos, como Deportivo Maipú o Ferro, que venció a Colón. Otros, como Deportivo Morón, viajaron y finalmente no jugaron. Godoy Cruz tampoco pudo disputar su encuentro. Una fecha incompleta, desordenada y sin criterios claros.
El fútbol argentino volvió a demostrar que dentro de la cancha puede competir con cualquiera del mundo. Los jugadores, una vez más, llevaron al país a una final mundialista con esfuerzo, talento y compromiso.
Pero fuera del campo de juego, la dirigencia sigue estando muy lejos de esa excelencia. La Selección Argentina es de élite. La organización del fútbol argentino, lamentablemente, no.
Y este nuevo episodio, encabezado por la AFA que preside Claudio "Chiqui" Tapia, vuelve a dejar en evidencia que la improvisación sigue siendo una costumbre. Una costumbre cuyos costos nunca pagan quienes toman las decisiones, sino los clubes, los periodistas y, sobre todo, los hinchas.



