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Luciano Benavides reveló un cambio íntimo clave para su épico triunfo en el Rally Dakar: "La lesión me ayudó"

Luciano Benavides volvió al país con el trofeo bajo el brazo y una certeza que lo atraviesa por completo: esta vez ganó desde adentro.

Luciano Benavides, emocionado, tras consagrarse campeón del Rally Dakar en la definición más ajustada de la historia en motos.

Luciano Benavides, emocionado, tras consagrarse campeón del Rally Dakar en la definición más ajustada de la historia en motos.

Instagram @officialw2rc

Luciano Benavides todavía no termina de asimilar lo que consiguió en el Rally Dakar 2026. El salteño regresó a la Argentina tras una victoria épica en motos, definida por apenas dos segundos luego de 49 horas de competencia y casi 8 mil kilómetros recorridos en Arabia Saudita. Y, ya en casa, reveló el cambio íntimo que fue determinante para alcanzar el mayor logro de su carrera.

“Me dormí en el vuelo de vuelta y me desperté con miedo por si lo que pasó no había sido real”, contó, sentado junto a su trofeo y una pila de medallas. La escena resume la magnitud de un triunfo que parece sacado de una película y que lo tuvo como protagonista absoluto en una de las definiciones más ajustadas de la historia del Dakar.

La lesión en Marruecos como punto de quiebre mental

Luciano Benavides
Luciano Benavides celebra en Yanbu el Dakar 2026, el más ajustado de la historia en motos.

Luciano Benavides celebra en Yanbu el Dakar 2026, el más ajustado de la historia en motos.

El camino hasta largar ya había sido una batalla. En octubre, una caída en Marruecos le provocó la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, lesiones en los meniscos y una luxación acromioclavicular en el hombro. Evitó el quirófano para poder correr, aunque sabe que la cirugía llegará más temprano que tarde. “Tengo que ir agendando un turno”, reconoció.

Lejos de hundirlo, ese golpe marcó un punto de quiebre. “La lesión me ayudó a ganar mentalmente. Yo era un piloto que me comparaba todo el tiempo, hacía cuentas… eso no suma. Este Dakar lo corrí en paz conmigo mismo, mirando menos los resultados”, explicó Benavides, quien compitió con la KTM 450 número 77.

El sufrimiento fue constante. Incluso en el shakedown volvió a caerse y pensó que no iba a poder largar. “Me sacaron cuatro jeringas llenas de sangre de la rodilla”, recordó, mientras su hermano Kevin Benavides, bicampeón del Dakar, lo acompañaba en cada momento. “Hace dos meses lloraba conmigo en la habitación, pensaba que no iba a llegar”, contó Kevin.

Una cabeza distinta para el momento límite

Luciano Benavides campeón del Dakar 2026

Luciano Benavides campeón del Dakar 2026

La definición fue tan dramática como inolvidable. En el anteúltimo día, Luciano quedó detrás de Ricky Brabec y la ilusión parecía escaparse. “Me largué a llorar arriba de la moto por 10 kilómetros. Había hecho todo bien y se me iba la posibilidad”, confesó. Aun así, decidió creer hasta el final.

La última etapa, de 105 kilómetros, parecía no ofrecer margen para milagros. Benavides salió enfocado en cerrar fuerte, incluso si no alcanzaba. Pero a falta de 7 kilómetros, Brabec falló en la navegación y perdió el tiempo justo para cambiar la historia.

“Mientras chequeaban los tiempos fue interminable. David Castera me hizo seña con dos dedos y me dijo: ‘ganaste por dos segundos’. Miré la app, lo vi y lloré. Me pasó toda mi vida arriba de la moto por la cabeza”, relató.

Con 30 años, Luciano Benavides escribió una página dorada del deporte argentino. “Esta victoria va a quedar grabada por la enseñanza de creer en uno mismo, contra todo tipo de adversidades. Tuve muchos momentos de pensar que no se me iba a dar nunca”, cerró.