La frustración de Franco Colapinto tras finalizar 15° en un difícil GP de Hungría: "No tenía nada de grip, hay que entender por qué"
Tras finalizar 15° e irse del Hungaroring sin sumar puntos, Colapinto hizo un contundente análisis de su rendimiento y le hizo un fuerte pedido a Alpine.
Franco Colapinto tendrá un mes de descanso para mejorar de cara a la segunda parte del año.
Instagram @francolapintoFranco Colapinto cerró el Gran Premio de Hungría con un sabor muy amargo. El piloto argentino finalizó 15° en el Hungaroring y, lejos de conformarse con el resultado, dejó al descubierto toda su frustración por el pobre rendimiento del Alpine A526. Sin encontrar respuestas al comportamiento del auto, reconoció que nunca tuvo el ritmo suficiente para pelear por los puntos y ahora espera que el receso permita encontrar soluciones de cara a la segunda parte del campeonato.
El bonaerense explicó que la carrera comenzó a complicarse desde los primeros metros. Tras una buena largada, quedó encerrado detrás de Pierre Gasly y, en plena lucha en las primeras curvas, perdió dos posiciones: "Largué bien, después me quedé trabado en la curva 1 detrás de Pierre. Cuando frené en la 4 el auto se movió mucho y me fui un poco afuera. Fue una pena", relató.
A partir de allí, Colapinto quedó atrapado en el tráfico y aseguró que el Alpine jamás respondió como esperaba. Incluso deslizó que el toque inicial pudo haber provocado algún daño en el monoplaza: "No tenía ritmo. No sé si en ese toque se rompió algo porque iba muy, muy despacio", reconoció el argentino, que nunca encontró una oportunidad para avanzar en un circuito donde adelantar ya de por sí resulta muy complejo.
El contundente análisis de Colapinto tras finalizar 15° en Hungría
El principal inconveniente, según explicó, fue la falta total de adherencia del auto: "Me estaba costando mucho el balance, patinando mucho atrás y adelante. No tenía nada de grip esta carrera. Incluso cuando ponía gomas nuevas seguía sin tener agarre. Es un poco raro y hay que entender qué pasó", afirmó, dejando en claro que el problema fue mucho más profundo que una simple cuestión estratégica.
Si bien admitió que el tráfico y la táctica del equipo pudieron haber condicionado parte del resultado, Colapinto remarcó que el verdadero déficit estuvo en la competitividad del Alpine: "Perdí mucho tiempo con el tráfico, pero el auto fue muy complicado de manejar. El balance era bastante malo y el ritmo no estaba. Hay que entender por qué y trabajar para lo que viene", sostuvo con autocrítica, aunque también con un claro mensaje hacia la escudería.
La Fórmula 1 se detiene y Alpine buscará mejorar durante el parón veraniego
Con el Gran Premio de Hungría concluyó la primera mitad de la temporada y ahora la Fórmula 1 ingresará en el tradicional receso de verano europeo. Para Colapinto será una pausa clave, ya que Alpine prepara un paquete importante de actualizaciones para el regreso en Zandvoort. El argentino confía en que esas mejoras le permitan dejar atrás un fin de semana para el olvido y volver a mostrar el nivel que supo exhibir en sus mejores actuaciones del año.

