La brutal sentencia de un jugador del Auckland City sobre lo que significó el 1-1 con Boca: "Es más importante que..."
Gerard Garriga, que fue titular en el empate entre Boca y Auckland City por el Mundial de Clubes, volvió a referirse al histórico partido y dejó una impactante comparación.
En Auckland City no se olvidan del empate histórico ante Boca por el Mundial de Clubes.
X @AucklandCity_FCLos meses pasan y pasan, pero el Auckland City no se olvida del histórico empate ante Boca en el Mundial de Clubes. Ese recuerdo quedará guardado para siempre en la historia del club neozelandés, sobre todo para sus jugadores, que siguen impactados tras el 1-1 obtenido frente al Xeneize.
En ese sentido, el que se pronunció esta vez fue Gerard Garriga, el mediocampista de 32 años que fue titular el pasado 24 de junio y trabaja en la academia del club. En una nota exclusiva con TyC Sports, el futbolista contó cómo fue la experiencia del equipo semiprofesional en el torneo internacional y habló de aquella jornada "inolvidable" con Boca.
La frase de Garriga que refleja la importancia del 1-1 de Auckland City vs. Boca
Lo que más impacto generó fue la confesión que hizo el volante respecto al 1-1 ante los de Miguel Ángel Russo, que refleja lo que significó ese partido para el Auckland City: "Empatar contra Boca es más importante que ganar la Liga de Nueva Zelanda o la Champions de Oceanía", expresó, comparándolo con los dos certámenes más prestigiosos que disputan los neozelandeses en su región.
Por la misma línea, Garriga explicó: "Que llegues a empatar contra uno de los mejores equipos de Sudamérica, históricamente quizás el mejor y con más títulos, es algo que nadie se podía esperar. Estamos hablando de un equipo superior, que puedas empatar es algo para la historia, para siempre. Es algo que cuando seas abuelo se lo vas a contar a tus nietos porque es irrepetible".
El impacto que generaron los hinchas de Boca en el equipo
Por otra parte, el futbolista de los neozelandeses reveló que todo el equipo quedó realmente sorprendido por la fuerza con la que alentaban los hinchas de Boca en el Geodis Park de Nashville: “El día después del partido estábamos cenando y cantábamos con mis compañeros: ‘Dale Boca’, porque parecía que nos estábamos riendo y era la realidad. Pasaron tres días y seguía cantando. Fue una experiencia única”, manifestó.