Independiente Rivadavia: una derrota que preocupa y una cuenta pendiente en los mano a mano
La Lepra perdió contra Atlético Tucumán en donde el equipo de Berti hizo méritos para perder y jugó el peor partido del año. ¿Qué está pasando en el parque?
No hay dudas de que Independiente Rivadavia es uno de los mejores equipos del fútbol argentino. Hoy, la tabla anual, la más exigente, lo ubica en lo más alto. Sin embargo, el miércoles por la noche la Lepra cayó ante Atlético Tucumán por la Copa Argentina, se despidió del certamen como campeón vigente y protagonizó su actuación más floja del año. En este contexto, surge un interrogante: ¿por qué le está costando tanto resolver los partidos mano a mano?
El rendimiento del conjunto mendocino viene siendo irregular durante las últimas semanas, pero ante los tucumanos, en Lomas de Zamora, quedó expuesto cuánto se alejó de su identidad. Si bien los dirigidos por Berti pueden ofrecer pasajes de buen fútbol, también atraviesan momentos en los que pierden intensidad. Y justamente esa característica, la de un equipo intenso y batallador, es la que suele distinguirlos. Frente a Atlético Tucumán, sin embargo, prácticamente no apareció. Incluso, la Lepra estuvo cerca de quedarse con una derrota en los 90 minutos, de no ser por la destacada actuación de Nicolás Bolcato, la figura de la noche.
Las respuestas tampoco llegaron desde el banco de suplentes, un aspecto que ayuda a entender el desenlace de la serie. Con el marcador a favor, tras un penal que fue sancionado pese a las críticas que generó, Independiente se partió durante buena parte del segundo tiempo y Berti mantuvo un planteo de ida y vuelta. A esto se sumó que, con excepción del arquero, ningún futbolista superó los seis puntos de calificación. Los cambios, además, llegaron demasiado tarde y estuvieron orientados a replegar al equipo. Julio Falcioni aprovechó esa situación, pobló el área rival y encontró el empate sobre el cierre. Después, otra eliminación por penales al igual que con Fluminense en el Malvinas.
Más allá de lo ocurrido ante el conjunto tucumano y de la eliminación de la Copa Argentina, la Lepra necesita la intervención de Berti para afrontar los próximos cruces decisivos con otra perspectiva. En lo que va del año, quedó eliminada ante Unión en los octavos de final del Apertura, frente a Fluminense en la misma instancia de la Copa Libertadores y ahora contra Atlético Tucumán, en los cuartos de la Copa Argentina. Con la excepción del duelo ante el equipo brasileño que podía pasar por jerarquía más allá de que el Azul mereció más en la serie, una de las explicaciones posibles podría estar relacionada con el desgaste de algunos futbolistas, que no llegan en plenitud a los tramos finales de los encuentros. En ese sentido, la administración de los minutos y la confianza en los suplentes aparece en escena.
El entrenador también ha demostrado capacidad para modificar sus esquemas: puede jugar con cuatro delanteros, cinco defensores o incluso en algún partido utilizó a un marcador central o a un lateral como volante interno. El DT debe pensar algunas alternativas. Independiente Rivadavia se encuentra en una posición privilegiada para pelear por la tabla anual, pero necesita recuperar el rendimiento en algunos sectores determinantes del campo. El desafío para Berti será encontrar las respuestas que le permitan al equipo sostener su identidad y la intensidad que tantos resultados le ha dado.
