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Hablemos de fútbol: el Godoy Cruz de Toedtli mostró una idea, sufrió al final y volvió a ganar

El Tomba tuvo un gran primer tiempo desde el juego y la presión, pero los cambios lo desordenaron el fútbol. Ganó con coraje y empieza a construir su identidad.


Hay triunfos que se explican por el resultado y otros que obligan a mirar el juegoHay triunse

En el fútbol hay partidos que se explican por el resultado y otros que obligan a mirar el juego con más detenimiento.

El 2 a 1 de Godoy Cruz Antonio Tomba ante Ferro Carril Oeste en el Estadio Feliciano Gambarte pertenece a esta segunda categoría: un partido que dejó alivio en la tribuna, pero sobre todo pistas interesantes sobre la construcción futbolística del equipo de Mariano Toedtli.

El Expreso volvió a ganar después de 194 días, un dato que explica el desahogo final, pero que no alcanza por sí solo para entender lo que ocurrió en la cancha. Porque, si algo mostró el encuentro, fue la convivencia de dos partidos distintos dentro de uno mismo.

godoy cruz vs ferro (22)

Un primer tiempo de estructura clara

Durante los primeros 45 minutos, Godoy Cruz ofreció su versión más ordenada del campeonato. El equipo se acomodó en un 4-3-1-2 flexible, con matices que por momentos lo convertían en un 5-3-2 cuando Gil Romero retrocedía, o en un 4-4-2 cuando el mediocampo se compactaba.

La clave estuvo en el triángulo central

Gastón Gil Romero se ubicó como volante más retrasado, sosteniendo el equilibrio. Juan Andrada actuó como ancla en el centro, ordenando las distancias. Y Vicente Poggi apareció unos metros más adelantado, con libertad para pisar el área.

Esa distribución permitió algo fundamental: presionar alto y jugar cerca del arco rival.

El primer gol llegó justamente desde esa lógica. Centro punzante de Arce desde la banda y aparición de Poggi en zona de definición. Fue el tanto del desahogo, pero también el resultado de una secuencia colectiva bien ejecutada.

Más adelante, el segundo gol tuvo otro origen conceptual: la insistencia ofensiva. Nahuel Ulariaga peleó una pelota que parecía perdida, insistió, presionó y terminó empujando el balón a la red tras una jugada en la que también participó Martín Pino.

Arriba, ambos delanteros cumplieron una función más profunda que la del simple finalizador: combatieron cada pelota dividida y fijaron a los defensores rivales.

A eso se sumó el dinamismo de Tomás Pozzo, capaz de aportar vértigo y algún destello creativo entre líneas.

Así, con estructura, presión y amplitud por las bandas, Godoy Cruz construyó un primer tiempo convincente y se fue al descanso 2 a 0 arriba y aplaudido. Algo que, en la memoria reciente del hincha, parecía lejano.

godoy cruz vs ferro (25)

El segundo tiempo y la ruptura del equilibrio

Pero el fútbol, muchas veces, se explica por los momentos en que un equipo deja de ser lo que era minutos antes.

En el complemento, los cambios introducidos por Toedtli alteraron el equilibrio que había sostenido el funcionamiento del primer tiempo. La salida de Pozzo para el ingreso de Tejada y en el ingreso del segundo tiempo la modificación ofensiva con Valverde en lugar de Ulariaga desarmaron parte de la estructura que había dado resultado. Luego la salida de Andrada terminó de romper el diamante que había funcionado.

El equipo empezó a deshilacharse.

Las líneas dejaron de moverse juntas, el mediocampo perdió control territorial y Ferro detectó esas fisuras. El partido comenzó a jugarse cada vez más cerca del área de Roberto Ramírez, que respondió con varias intervenciones decisivas.

También fue importante la aparición defensiva de Burgos, quien había ingresado en el primer tiempo por la lesión de Camilo Alessandría y terminó salvando cerca de la línea más de una pelota con destino de red.

El descuento de Ferro, a falta de diez minutos, fue consecuencia directa de ese desorden táctico que el equipo ya no logró corregir.

godoy cruz vs ferro (12)

El final: coraje y supervivencia

Los minutos finales tuvieron menos de estrategia y más de instinto.

Dientes apretados, pelotazos lejos del área propia, segundas jugadas y alguna herramienta que el viejo pragmatismo del fútbol argentino —ese que tanto reivindicaba Carlos Bilardo— considera parte del repertorio legítimo para defender una ventaja.

No fue el cierre ideal desde lo estético, pero sí el necesario desde lo competitivo.

Godoy Cruz resistió y finalmente ganó.

godoy cruz vs ferro (19)

Un equipo en construcción

El partido dejó una conclusión clara: el equipo todavía está en construcción.

Sin embargo, el primer tiempo mostró señales alentadoras. Allí apareció una estructura reconocible, con roles definidos y una idea de presión y verticalidad que puede transformarse en identidad.

Toedtli sigue probando piezas, algo lógico en un proceso que recién empieza. Y en ese laboratorio futbolístico, la victoria funciona como un elemento fundamental.

Porque en el fútbol —como bien decía Jorge Valdanolos equipos se construyen con ideas, pero también con confianza.

Y ganar, después de 194 días y por primera vez en tu estadio remozado, es una forma poderosa de empezar a construir ambas cosas.