¿El partido que nadie quiere jugar? La historia de los terceros puestos en mundiales
Muchos lo consideran un encuentro sin sentido, pero terminar tercero en un Mundial también representa un logro que muy pocos países pudieron alcanzar.
Inglaterra y Francia jugarán por el tercer puesto del Mundial 2026, un partido cuestionado por muchos pero que también dejó páginas inolvidables en la historia.
EFEEl partido por el tercer puesto ha vivido eternamente bajo la sombra de la final del mundo. Para muchos es un encuentro innecesario, un premio consuelo entre dos selecciones que estuvieron a un paso del gran objetivo y que unos días antes vieron derrumbarse el sueño de ser campeonas.
Sin embargo, esa mirada no siempre hace justicia con lo que verdaderamente representa. Volver a casa con una victoria nunca será igual que hacerlo con dos derrotas consecutivas. Subirse al podio de un Mundial, aunque sea en el último escalón, sigue siendo un privilegio reservado para muy pocos.
La historia también demuestra que el tercer puesto termina construyendo el prestigio de una selección. Argentina es gigante por sus títulos, pero también por haber llegado a siete finales. Alemania no edificó su leyenda únicamente con sus cuatro Copas del Mundo: sus subcampeonatos, terceros y cuartos puestos ayudaron a convertirla en una potencia histórica.
Un partido discutido desde hace casi un siglo
Este sábado 18 de julio, desde las 18.00, Inglaterra y Francia protagonizarán una nueva edición del partido por el tercer puesto del Mundial 2026. Mientras unos intentarán despedirse con una sonrisa, otros simplemente buscarán cerrar cuanto antes un torneo que estuvo cerca y a la vez lejos de terminar con una vuelta olímpica.
El encuentro por el tercer lugar comenzó a disputarse oficialmente en el Mundial de Italia 1934, la primera Copa del Mundo que utilizó un formato de eliminación directa desde los octavos de final. Aquella vez, Alemania derrotó 3-2 a Austria y se convirtió en el primer país en quedarse con la medalla de bronce.
No todas las Copas del Mundo tuvieron ese partido. En Uruguay 1930 no existió un duelo por el tercer puesto y Estados Unidos terminó por encima de Yugoslavia gracias a la diferencia de gol. En Brasil 1950 tampoco hubo definición, ya que el campeón surgió de un cuadrangular final en el que Suecia quedó tercera y España cuarta.
Alemania, el gran especialista del tercer puesto
Si hay una selección que entendió mejor que nadie el valor de cerrar un Mundial con una victoria, fue Alemania. Los alemanes lideran cómodamente el ranking histórico con cuatro terceros puestos, conseguidos en 1934, 1970, 2006 y 2010.
Detrás aparecen Brasil, Croacia, Francia, Polonia y Suecia, todas con dos terceros puestos. Más atrás figuran Países Bajos, Bélgica, Portugal, Italia, Austria, Turquía, Chile y Estados Unidos, aunque este último obtuvo ese lugar sin disputar un partido definitorio.
Ese listado demuestra que las grandes potencias también construyen su historia, incluso, cuando no levantan la Copa. Estar entre los tres mejores del mundo sigue siendo un logro extraordinario y, con el paso de las décadas, terminó transformándose en una estadística muy valorada para medir la regularidad de una selección.
Inglaterra o Francia escribirán una nueva página
El duelo de este sábado también modificará ese ranking. Francia buscará alcanzar su tercer tercer puesto mundialista, luego de los obtenidos en Suecia 1958 y México 1986, un registro que la acercaría todavía más a las selecciones con mayor presencia en la élite.
En cambio, Inglaterra intentará conseguir por primera vez la medalla de bronce. Paradójicamente, el país que inventó el fútbol jamás terminó ni tercero ni segundo en una Copa del Mundo y ya sufrió dos derrotas en esta instancia, en Italia 1990 frente al local y en Rusia 2018 contra Bélgica.
Argentina, una excepción entre las grandes potencias
Hay un dato que distingue a la Selección argentina del resto de las grandes potencias del fútbol mundial: nunca disputó un partido por el tercer puesto en una Copa del Mundo. Cada vez que consiguió superar los cuartos de final terminó jugando la final, una marca que muy pocos pueden exhibir en la historia del torneo.
La Albiceleste se metió entre los cuatro mejores en Uruguay 1930, Argentina 1978, México 1986, Italia 1990, Brasil 2014, Qatar 2022 y ahora también en Estados Unidos, México y Canadá 2026. En todas esas oportunidades logró superar esa instancia y pelear por el título, por lo que jamás debió disputar el encuentro por la medalla de bronce.
Terceros y cuartos en la Copa América
Si en los Mundiales Argentina nunca jugó por el tercer lugar, la historia cambia cuando se observa la Copa América. Allí sí tuvo varias oportunidades de disputar el último escalón del podio, aunque con formatos muy diferentes según la época.
En los antiguos Campeonatos Sudamericanos, donde no existían las semifinales ni los cruces eliminatorios, Argentina terminó tercera en 1919, 1956, 1963 y 1989, mientras que finalizó cuarta en 1922 como consecuencia de la posición obtenida en la tabla final.
La primera vez que el seleccionado disputó un verdadero partido por el tercer puesto tras perder una semifinal fue en la Copa América de 1987, organizada justamente en Argentina. Después de caer 1-0 ante Uruguay, el equipo de Carlos Bilardo perdió 2-1 frente a Colombia en el estadio Monumental y terminó cuarto, en una de las mayores frustraciones de aquella generación.
El bronce que tardó décadas en llegar
Con el formato actual de la Copa América, instaurado desde 1993, Argentina alcanzó las semifinales en seis oportunidades: 1993, 2004, 2007, 2015, 2016 y 2019. Sin embargo, recién en la última edición volvió a disputar el encuentro por el tercer puesto.
Tras perder 2-0 frente a Brasil en las semifinales de la Copa América 2019, el equipo dirigido por Lionel Scaloni derrotó 2-1 a Chile y se quedó con el tercer lugar. Aquella victoria significó mucho más que una medalla: fue el primer podio de la Scaloneta y el punto de partida de un ciclo que luego conquistaría la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar, el bicampeonato de América en 2024 y que ahora buscará otro título en la final del Mundial 2026.
Quizás por eso el partido por el tercer puesto siga despertando opiniones tan opuestas. Para algunos nunca dejará de ser un simple consuelo. Para otros, representa la posibilidad de cerrar un torneo con una victoria y un lugar en el podio. Y cuando pasan los años, las estadísticas suelen darles la razón a estos últimos: nadie recuerda demasiado cómo se jugó ese partido, pero sí es nuestra selección la que juega ese día todos saben si terminó tercera o si se quedó con las manos vacías.
Los que más veces terminaron cuartos
Si terminar tercero suele ser un premio poco valorado, finalizar cuarto muchas veces queda completamente olvidado. Sin embargo, esa posición también habla de selecciones capaces de instalarse repetidamente entre las mejores del mundo.
Uruguay lidera el ranking histórico con tres cuartos puestos, mientras que Brasil, Inglaterra y Yugoslavia aparecen con dos cada uno. Detrás figuran Austria, Suecia, España, Alemania Federal, Unión Soviética, Italia, Francia, Bélgica, Bulgaria, Corea del Sur, Portugal, Países Bajos y Marruecos, todos con una presencia en ese lugar.
En ese listado también aparecen derrotas muy recordadas, como el 3-0 que Países Bajos le propinó a Brasil en 2014 tras el inolvidable 7-1 de Alemania en semifinales, o el 2-0 de Bélgica sobre Inglaterra en Rusia 2018.
Un partido que siempre deja una marca
Este sábado, Inglaterra y Francia volverán a poner en discusión el verdadero valor del tercer puesto. Para algunos será apenas un compromiso incómodo antes de volver a casa; para otros, la posibilidad de cerrar el Mundial con una sonrisa y con una medalla que pocos países pueden mostrar.
La historia demuestra que, aunque el partido nunca tendrá el prestigio de una final, sí termina moldeando el legado de las selecciones. Los campeones son recordados por levantar la Copa, pero las grandes potencias también construyen su grandeza no sólo acumulando campeonatos.