ver más

El nuevo "truco" del motor Mercedes que genera polémica en la Fórmula 1

Una interpretación particular del sistema híbrido de Mercedes en clasificación encendió alertas en la FIA y generó malestar en Ferrari.


Una nueva discusión técnica se instaló en la Fórmula 1 tras detectarse una estrategia utilizada por Mercedes y Red Bull en clasificación. Aunque no infringe el reglamento, su aplicación generó incomodidad en otros equipos y llamó la atención de la FIA por sus consecuencias en pista.

El punto central está en la gestión de la energía eléctrica del motor. En las vueltas rápidas, ambas escuderías encontraron una forma de estirar al máximo la entrega de potencia en un momento clave del circuito, lo que puede representar una ventaja mínima pero decisiva.

La situación tomó relevancia luego de varios episodios visibles, especialmente durante el fin de semana en Japón, donde algunos pilotos sufrieron una pérdida repentina de rendimiento en condiciones poco habituales.

El "truco" de Mercedes y Red Bull

El sistema en cuestión es el MGU-K, encargado de aportar energía eléctrica al conjunto del motor. En condiciones normales, su potencia se reduce de forma progresiva hasta desaparecer por completo en el final de las rectas.

Sin embargo, Mercedes y Red Bull aplican un enfoque diferente, según explicó el sitio especializado The Race: interrumpen esa entrega de manera inmediata justo al cerrar la vuelta. Esto les permite sostener el máximo nivel de potencia durante unos metros más, algo valioso en clasificación.

mercedes

Mercedes, protagonista de una discusión técnica que ya analiza la FIA.

La clave es que esta acción está contemplada en el reglamento como una medida de seguridad o emergencia. Es decir, no fue diseñada para mejorar el rendimiento, pero puede utilizarse sin infringir las normas.

El costo oculto de la estrategia

El beneficio no llega sin consecuencias. Cada vez que se activa este recurso, el sistema queda inutilizado durante aproximadamente un minuto. En ese lapso, el auto pierde el apoyo eléctrico que normalmente compensa el funcionamiento del motor.

Esto puede volverse crítico en situaciones específicas. Cuando un piloto baja mucho la velocidad —por ejemplo, para ceder el paso— el motor puede quedarse sin respuesta debido a la caída de revoluciones y a la falta de presión del turbo.

En condiciones normales, ese déficit se corrige con el aporte eléctrico. Pero al estar bloqueado el sistema, la recuperación se vuelve lenta y complicada. Max Verstappen definió este comportamiento como un “fallo”, al notar la brusca pérdida de potencia.

red bull

Red Bull, señalado junto a Mercedes por una interpretación clave del sistema híbrido.

Investigación en curso y reacción de Ferrari

Los incidentes registrados en pista evidenciaron tanto el potencial de la maniobra como sus riesgos. A partir de ahí, la FIA comenzó a revisar su aplicación para determinar si corresponde introducir ajustes en la normativa.

Aunque la práctica es legal, en Ferrari consideran que se trata de una interpretación que desvirtúa el uso original del sistema. El malestar radica en que ofrece una ventaja difícil de replicar sin asumir los mismos riesgos.

El debate vuelve a poner sobre la mesa un clásico de la Fórmula 1: hasta dónde se puede llevar el reglamento en busca de rendimiento sin alterar el equilibrio competitivo.